24/06/2015 trnsito

Bicisendas: la mitad de los accidentados muere

La bicisenda transformó a la bicicleta en el medio de transporte más inseguro de la CABA y el país, superior a las motos y los ciclomotores, hasta antes del invento macrista, los más peligrosos.

Artemio Lpez

Por Artemio Lpez


El uso frecuentemente de las bicisendas permite observar cuatro problemas. 

Son pocas, van en los dos sentidos de circulación del tránsito, en muchos casos una mano es intransitable para el ciclista no entrenado y no respetan las sendas ni los automovilistas ni los vecinos, que depositan en ellas los containers de basura u otros objetos normalmente asquerosos y de olores nauseabundos.

En efecto, las bicisendas porteñas son muy escasas y algunas ya están sobrepobladas, por lo que frente a la ausencia de sendas específicas muchos ciclistas circulan por donde pueden.

Por otra parte, la vía de circulación que va pegada al cordón es en su mayor superficie en ángulo, muchas veces cercano a los 30 grados e intransitable para cualquier ciclista no entrenado.

Las dos manos de circulación son increíblemente peligrosas, la que va en sentido del tránsito es adecuada, la que circula a contramano del tránsito es insólita y suicida en los cruces de calles. De hecho los agrupamientos de ciclistas urbanos recomiendan no circular por las manos contrarias al tránsito,sabedores de la peligrosidad de esa acción.



Analizada la tasa de accidentes está muy aumentada: si al momento de realizarse el relevamiento la bicicleta suponía el 2,8% de los traslados totales en la CABA, representaba el 5,7% de los accidentes viales. La morbi mortalidad por medio de transporte vuela: del total de accidentados que se movilizaban en bicicletas, el 96,9% recibe heridas o muere, la frecuencia más alta de morbi mortalidad en medio de transporte.

Peor aún, el 49% de los accidentados que viajaban en bicicleta muere, contra el 27,7% de los motociclistas accidentados, el 20,5% de autos y utilitarios En suma, las bicisendas tal cual están diseñadas resultan muy negativas en materia de seguridad vial por los datos observados de morbimortalidad en esta modalidad de transporte, con el agravante de que mientras la siniestralidad del resto de los medios de transporte cae, la de la bicicleta aumenta año tras año.