17/05/2015 teatro Opera Allianz

Dweezil Zappa conmovi con un recital a la altura de la historia

La obra del incomparable Frank Zappa fue revisitada anoche en el teatro Opera Allianz de Buenos Aires por su hijo Dweezil y su impecable grupo en un concierto donde no sólo interpretaron el emblemático álbum “One Size Fits All” -del que se cumplen 40 años-, sino que repasaron diversas etapas del extraordinario compositor estadounidense.


La experiencia que se vivió anoche en el teatro de la avenida Corrientes no fue sólo un homenaje un uno de los artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, sino que, para los que conocen la materia, se trató de un viaje por una obra fuera de serie, que terminó con gente bailando en el escenario y cantando a coro un tema como “Peaches in Regalia”.

El concierto, que empezó muy arriba y nunca bajó su nivel, abrió con “Inca Roads”, impresionante pieza que inaugura “One Size Fits All” (1975), último disco que Zappa grabó con “The Mothers of Invention”, extraordinario grupo experimental con el que compuso más de 20 discos, sin contar las inagotables grabaciones de todos sus recitales.

“The Mother of Invention” fue una experiencia de creatividad y experimentación importante a mediados de los 60 en los Estados Unidos que combinaba profundidad conceptual, complejidad técnica, versatilidad y letras satíricas que en plena época del Flower Power criticaban las consecuencias políticas del hippismo.

Del jazz a la música de cámara, del rock a la música contemporánea, la obra de Frank Zappa, autor de 100 discos, es prácticamente inabarcable y es por eso que la propuesta de su hijo, Dweezil, se destaca por la lista de temas elegidos y el cuidadoso trabajo con el que la banda desplegó su homenaje.

Para semejante empresa, Dweezil llevó consigo un grupo impresionante: el cantante Ben Thomas, quien sorprendía por la capacidad de cantar tocando la guitarra, la trompeta y el trombón; el tecladista Chris Norton, que manejaba cinco teclados; el bajista Kurt Morgan, el baterista Ryan Brown y la saxofonista, flautista y tecladista Sheila González, todos expertos a la hora de cambiar de instrumento, métrica o registro.

Pero la técnica y el virtuosismo de los músicos no fueron los elementos que hicieron del recital un experiencia inolvidable, sino que el impacto tuvo más que ver con la sangre y la pasión puesta en escena, algo que tiene que ver directamente con el legado de Zappa y que su hijo viene desarrollando hace más de diez años.

En el documental “Verano del ´82: cuando Zappa vino a Sicilia”, el director italiano Salvo Cuccia reconstruye un polémico recital que Frank Zappa dio en Sicilia, en medio de una guerra mafiosa, donde además de mostrar la seriedad con la que se tomaba su trabajo, se puede ver la dedicación que el músico tenía hacia su familia.

Algo de eso se pudo ver anoche cuando, habiendo terminado “One Size Fits All”, Dweezil dejó de tocar para contarle al público que mientras él estaba ahí tocando, su hija estaba cumpliendo años en Los Ángeles, a lo que pidió, emocionado, un saludo por parte de la audiencia, que terminó cantando “Feliz Cumpleaños” en castellano.

“Torture Never Stops”, “The Black Page”, “Uncle Remus”, “More Trouble Every Day”, “The Grand Wazoo”, “Baby Snakes”, “I´m So Cute”, “Willie The Pimp”, “Cosmik Debris”, “Outside Now”, “Yellow Snow” y “Sinister Footwear” fueron algunos de los temas que la banda interpretó con notable precisión y el público aplaudió de pie.

Hacia el final se lo pudo ver a Dweezil sorprendido por el hecho de contemplar a todo un público reunido cantando a coro una compleja pieza como “Peaches in Regalia” y bailando al ritmo de “Dirty Love”, “Dancin Fool”, “I'm The Slime” y “Muffin Man”, cerrando un inolvidable recital para quienes disfrutan de la genial obra de Frank Zappa.
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