07/05/2015 Feria del Libro

Editoriales de universidades estatales, ms visibles y con un pie fuera del claustro

Las editoriales de universidades del Estado, a fuerza de profesionalismo, trabajo en red y políticas públicas para reforzar su rol en la arena editorial, han logrado un espacio clave de visibilidad evidenciado en la Feria del Libro, convirtiéndolas en un faro de bibliodiversidad atractivo que apuesta a un público extra claustro, a lo que se suma la gran novedad del primer lector digital argentino, desarrollado por la emblemática Eudeba.

Por Leticia Pogoriles

"Hay un público variado, se notan docentes y estudiantes, pero es una sorpresa general general", cuenta a Télam Laura, a cargo del stand de UNSAM EDITA, el sello de la Universidad Nacional de San Martín, creado en 2006 y que cuenta con 120 títulos, como las flamantes narrativas "Cinco campanas" de Gail Jones y "Rostro original" de Nicholas Jose, autores australianos apadrinados por J. M. Coetzee.

Entre las modernidades creadas por Leonardo Da Vinci y expuestas en la muestra "El laboratorio del genio" y un cálido auditorio, se despliega este espacio, que bajo su característico árbol como logo, logró posicionarse como el "Mejor stand de la Feria". 

Este dato no es menor a la hora de evaluar la visibilidad. Daniela Verón, editora de UNSAM EDITA, concede: "Hay mucho movimiento porque el stand lo pensamos no sólo con la producción editorial, sino también con un auditorio donde puedan circular las ideas que hay en la universidad. Esto también hizo que la gente se acercara de un lado u otro". 

Las editoriales universitarias vienen pisando fuerte y sostenidamente. Las causas son varias, pero todos los editores coinciden en lo mismo: el trabajo en red a través de la REUN (Red de Editoriales Universitarias Nacionales) que las nuclea y con programas de apoyo de Cancillería y del Ministerio de Educación que permite presencia en ferias internacionales como Frankfurt y Guadalajara, y el desarrollo para la creación, profesionalización y consolidación de los sellos. 

"Estas herramientas y las políticas de estado hicieron que se motorizara la profesionalización y la capacitación. El vínculo entre editoriales que antes estaban un poco por separado y ahora se trabaja de forma más colectiva permitió la apertura de una librería universitaria argentina hace un año y medio", dice Anna Mónica Aguilar, responsable de la editorial de Universidad Nacional de Quilmes, (UNQUI) sobre el crecimiento de los últimos años. 

El enorme stand de la Librería Universitaria Argentina (LUA), que reúne 55 sellos de universidades del estado y un total de 900 títulos y que además tiene una sede en Lavalle 1601, es una muestra acabada del progreso ganado. "Se vendieron casi el 70 por ciento de los títulos", dicen Miriam y Carolina, al frente de la caja. 

Si bien estos sellos no siguen la estricta lógica del mercado, sino que aspiran a la transmisión del conocimiento y se arriesga donde las editoriales comerciales no lo harían, sí deben sustentarse. 

María Teresa D'Meza, directora de la Editorial Unipe, el sello de la Universidad Pedagógica, creado en 2011, sostiene que los materiales que editan "son valiosos y no necesariamente super rentables. Desde una lógica de excelencia, podes elegir un título que una editorial que privilegia la rentabilidad, no editaría. Sin perder la lógica de una profesión que es industria y negocio se puede mirar otro horizonte, el del valor de transmisión de conocimiento que son el sentido de la existencia de un tipo de editoriales como ésta".

Novelas de autores australianos; investigaciones como "Maten Gutiérrez"(UNQui) de Daniel Otero sobre el asesinato de un comisario -hermano del actual intendente del Quilmes- cuando investigaba la mafia y narcotráfico en los 90; rescates de rarezas inhallables como "La muerte del pibe Oscar" (Unipe) considerada la primera novela lunfarda, e incluso infantiles como los cuentos del Chiribitil, que acaba de ganar un premio de ALIJA (Asociación de Literatura infantil y Juvenil de la Argentina) y que reeditó Eudeba, son algunas de las novedades de este envío en el predio de La Rural.

"Podes publicar una tesis doctoral como tesis o como libro, hay que trabajar con el autor para que pueda transformar ese contenido para que su jurado sea un lector; el tema es el mismo, pero la cuestión es como lo presentas, la forma de comunicas", ejemplifica Verón sobre una de las aristas de su trabajo. 

Pero otra gran noticia en este ámbito es el lanzamiento en la Feria de los dispositivos de lectura digital "Boris", en homenaje al mítico Boris Spivacow, impulsor del sello de la UBA. Se trata del primer lector digital argentino y de una tablet (Windows 8), para tener toda la multimedia al alcance de la mano. 
Si bien Eudeba es un histórico sello que está a la vanguardia -en la Feria tiene un stand de 100 metros cuadrados y 5.000 títulos-, también en los últimos años "creció mucho, ampliamos el fondo, reeditamos muchas obras", cuenta Micaela Orman, coordinadora de ventas, quien destaca "una gran apertura al público adolescente". 

Eduvim, Unipe, UNSAM, UNQui, Del Litoral, Eduntref, General Sarmiento y, por supuesto, Eudeba, entre medio centenar de sellos, tienen una gran presencia este año, atraen lectores nuevos y buscan la excelencia y la transmisión de conocimientos con ediciones cuidadas y amplitud en sus catálogos. 

Con el acento puesto en el trabajo en red que entusiasma a sellos más pequeños, estas editoriales apuestan al long-seller, difundiendo temáticas a lo largo del tiempo, investigando y centrándose en la profesionalización. "Este es un momento sustancial", dice D'Meza y Verón resume: "Tiene que ver con la creación de nuevas universidades del conurbano que quieran intervenir en el campo editorial de manera más pujante".