17/04/2015 llamamiento

Integrantes de la comunidad juda de la Argentina no quieren "que la DAIA hable por todos"

Los promotores de una convocatoria que sostiene que la DAIA “no puede arrogarse la representación política de todos los argentinos de identidad judía” lanzaron un encuentro para el próximo miércoles, ratificaron que la organización “nació para combatir el antisemitismo y que nadie le encomendó la tarea de representar políticamente a todos los judíos”, afirmó Dardo Esterovich, uno de los gestores de la iniciativa que ya genera polémica en la comunidad judía de la Argentina.

Según Esterovich, esta convocatoria -impulsada desde las redes sociales- reunió unas 4.000 adhesiones y realizarán su primer “encuentro nacional” el 22 de este mes -a las 19.30- en el auditorio porteño de Foetra, Hipólito Yrigoyen 3171.

Esterovich afirmó que “el común denominador es el rechazo a que la DAIA se arrogue, monopólicamente, la representación política de todos los argentinos de identidad judía. La DAIA nació para combatir el antisemitismo y nadie le encomendó la tarea de representar políticamente a todos los judíos”.

Este movimiento se fue constituyendo a partir de una sumatoria de decisiones políticas adoptadas por la DAIA con la que muchos “judíos se sienten totalmente indiferentes o ajenos a la actitud de los dirigentes comunitarios”, afirmaron a través del comunicado con el que invitan a participar del plenario.

Los impulsores del mismo, entre los que se encuentran Esterovich, Alejandro Rofman, Marcelo Horenstein, Larry Levy, Jorge Elbaum y Patricio Brodsky, afirmaron que “las conducciones de la DAIA y de la AMIA intentan erigirse como únicos representantes de miles de ciudadanos de ese origen, e ignoran que muchos de ellos no se identifican con su discurso o posicionamiento en torno a los conflictos nacionales o internacionales”.

Y aclaran que no pretenden constituirse “en la voz de la totalidad de los argentinos de origen judío, pero les negamos a la DAIA y a la AMIA la atribución de hablar y de negociar en nuestro nombre, como si fueran los depositarios del monopolio de lo judío”.

Télam también consultó al presidente de la DAIA, Julio Schlosser, quien consideró que “cualquiera puede disentir con la conducción y la representatividad de alguna institución del país porque eso hace a la esencia de un régimen republicano y democrático, pero que la DAIA tiene la representación política de la comunidad judía siempre fue reconocido por los poderes del Estado y la propia comunidad”.

Sobre el grado de legitimidad de la convocatoria, Schlosser agregó que “cada uno es dueño de elegir el camino que considere apropiado dentro de la ley. Y si esta gente considera que éste es el camino, no somos quiénes para oponernos a cualquier reunión que realicen”.

Y agregó que la DAIA no tiene intención de “hacer ninguna cuestión, si no se consideran representados es un derecho que tienen. La mayor parte de la comunidad nos considera su representación legítima. Nosotros seguimos trabajando, y si alguno de ellos sufre algún acto de discriminación deben saber que la DAIA va a estar para apoyarlos y tratar de que ese tipo de agresiones no se vuelvan a repetir”.

Las autoridades de la DAIA son elegidas de modo indirecto ya que surgen de la votación de los representantes de las organizaciones afiliadas, y no por el voto directo de los integrantes de la comunidad judía del país.

Dada este tipo de representación indirecta, los convocantes a este encuentro ratificaron el “incuestionable derecho a pronunciarnos libremente, con independencia de las opiniones del oficialismo comunitario...”.

Y recordaron su oposición, por ejemplo, al “brusco cambio de postura de la dirigencia AMIA-DAIA en torno al Memorándum Argentina-Irán y el ceñirse estrictamente al relato oficial del gobierno de turno de Israel con respecto al conflicto con el pueblo palestino, sin permitirse el más mínimo matiz de diferenciación”.

Entre los adherentes a la convocatoria del plenario crítico al oficialismo dentro de la comunidad judía pueden leerse las firmas de Eduardo Barcesat, Sergio Burstein, Carlos Escudé, Ricardo Feierstein, Miriam Lewin, Cipe Linkovsky, Carlos Rozanski, Daniel Burman y Ricardo Halac, entre otros.