13/04/2015 Estados Unidos

Oklahoma: un polica blanco mat a un ciudadano negro en otro caso de brutalidad policial

A sólo una semana del último caso de brutalidad y racismo policial que sacudió a Estados Unidos, otro agente de seguridad blanco mató a un ciudadano negro, aunque esta vez el victimario fue un voluntario de 73 años de la policía de Oklahoma que dijo haber confundido su pistola con una taser, según un video.

Horas después de conocerse el video, la Fiscalía del condado de Tulsa informó que Robert Bates, el veterano voluntario de la policía local que disparó, fue acusado formalmente por el homicidio de Eric Harris, según publicó la cadena de noticias estadounidense ABC.


El 2 de abril pasado, un policía encubierto de ese condado de Oklahoma registró cómo Harris, un hombre negro de 44 años y con antecedentes penales, le vendía ilegalmente un arma.

Cuando lo quiso detener, éste salió corriendo, y fue entonces que un grupo de agentes lo persiguió hasta reducirlo en el piso, según contó el viernes pasado el sargento de Policía local, Jim Clark, en una conferencia de prensa.

Lo que sucedió entre la persecución y la muerte de Harris en una cama del hospital más cercano quedó registrado en un video difundido recién hoy por la policía de Tulsa, a pedido de la familia de la víctima.

La filmación, registrada por los mismos policías, muestra cuando los policías agarran a Harris y lo tiran al piso. Robert Bates, el veterano voluntario de la policía le djo a Harris: "Necesito que te pongas boca abajo'', mientras otro le clava una rodilla sobre la mejilla para garantizar que no se levante.

Lo que sucedió entre la persecución y la muerte de Harris en una cama del hospital más cercano quedó registrado en un video difundido recién hoy por la policía de Tulsa, a pedido de la familia de la víctima

En medio de ese esfuerzo desmedido de dos o tres agentes para mantenerlo en el suelo, se escucha un tiro y la voz de Bates, según la agencia de noticias EFE.

"Oh, le disparé. Lo lamento", aseguró el hombre de 73 años, quien luego reconoció que pensó que estaba descargando su taser y no su arma de fuego.

Pero aún después de apretar el gatillo y ante las quejas de Harris, Bates siguió maltratándolo: "Al diablo, tú corriste. Cállate la boca''.

Cuando eso no fue suficiente y Harris se quejó porque no podía respirar por como lo apretaban contra el suelo, Bates reincidió: "¡Al diablo con tu respiración!"

Harris finalmente murió en un hospital de Tulsa. Ese mismo día, la oficina del jefe de la Policía local emitió un comunicado para explicar el "altercado".

"A medida que el sospechoso luchaba con los policías, un agente de la reserva disparó su arma de fuego, golpeando al sospechoso", sostuvo el texto, que destaca que Harris era una persona "conocida" para la policía por sus con antecedentes penales.

Más tarde, en la conferencia de prensa del viernes pasado, el sargento Clark, encargado de la investigación interna, dejó en claro que la fuerza sigue apoyando a su veterano voluntario.

"Uno puede entrenar a alguien tanto como quiera, y uno puede entrenarlo en todas las áreas que quiera, pero, cuando se produce una crisis, a veces la formación no se lleva a la práctica", sostuvo, citado por el diario local Tulsa world.

Bates trabajó formalmente en la policía de Tulsa entre enero de 1964 y enero de 1965, pero desde entonces se ha dedicado con mucho éxito a la industria de los seguros.

En 2008, el ejecutivo decidió ingresar a una fuerza de unos 130 "ciudadanos civiles entrenados que aumentan la mano de obra de la oficina del alguacil" a tiempo parcial, según explica la página web de la fuerza.

Como muchos otros voluntarios de esa fuerza policial, Bates ha donado cientos de miles de dólares en armas, tasers, vehículos y las mismas gafas con cámaras, que el 2 de abril pasado lo filmaron disparándole a un hombre reducido en el piso boca abajo.

Según la página web de la policía de Tulsa, existen tres tipos de voluntarios: básicos, intermedios y avanzados. Bates era avanzado y por eso podía disparar un arma si su vida corría peligro o si un sospechoso ponía en peligro a terceros.

Cada caso de brutalidad y racismo policial que toma dimensión pública en Estados Unidos expone más claramente la falta de control y la laxitud de los reglamentos y el funcionamiento de muchos departamentos de policía locales, además de la evidente criminalización de la población afroamericana.

El último caso se conoció a través de otro video la semana pasada. En él se ve como un policía blanco acribilló y mató por la espalda a un ciudadano negro desarmado en la ciudad de North Charleston, en el estado de Carolina del Sur.

La serie de casos de abusos policial provocó varias olas de protestas en Estados Unidos el año pasado y, pese a que el tema ya no está tan presente en los medios, hoy varias decenas de personas comenzaron una marcha de Nueva York a Washington para protestar contra el "racismo sistemático" de las policías locales de todo el país.

Los manifestantes partieron de Staten Island, el distrito neoyorquino en el que hace sólo unos meses varios policías asfixiaron al ciudadano negro Eric Garner a plena luz del día por vender cigarrillos ilegalmente en la calle. Ningún agente fue imputado por la muerte del padre de seis chicos y abuelo de tres.

La marcha, convocada por la organización Justice League NYC porque "un afromericano muere a manos de un agente de seguridad blanco cada 28 horas", parará en varias ciudades y terminará en la capital de Estados Unidos el próximo 21 de abril con una manifestación y un concierto.