26/03/2015 ya hay 20 muertos

Arabia Saudita interviene en Yemen con apoyo de Estados Unidos para sostener al presidente contra los hutes

El país lanzó, junto a otras cuatro petromonarquías y con apoyo logístico norteamericano, una intervención que apenas iniciada provocó 20 muertos civiles en un barrio residencial de Sanaá, la capital, y enfrentamientos fronterizos con los hutíes que se movilizan en masa en el Norte del país.


Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Qatar y Bahrein, Marruecos, Paquistán, Egipto y Jordania respondieron así de modo casi instantáneo al desesperado pedido del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, quien ayer, desde un desconocido lugar en Adén mientras su palacio se encontraba bajo bombardeo hutí, solicitó una urgente intervención extranjera a la ONU y a sus aliados regionales.

La operación denominada "Tormenta de la Firmeza" se inició en la madrugada, cuando Riad anunció que bombardeó el palacio presidencial y el aeropuerto de Sanaá, así como varios cuarteles, entre otros puntos estratégicos, en una operación que según la agencia oficial saudita SPA se llevó a cabo sin que se registraran bajas en las fuerzas sauditas.

La operación denominada "Tormenta de la Firmeza" se inició en la madrugada, cuando Riad anunció que bombardeó el palacio presidencial y el aeropuerto de Sanaá, así como varios cuarteles

"Nuestros países han decidido responder a la petición del presidente Hadi de proteger el Yemen y su pueblo del ataque de las milicias hutíes que han sido y continúan siendo una herramienta en manos de una fuerza extranjera", aseguraron los integrantes de la coalición en un comunicado conjunto difundido por SPA.

Sólo los sauditas desplegaron cien aviones de guerra y 150.000 soldados en el marco de la operación internacional, informó la cadena de televisión emiratí Al Arabiya, que agregó que EAU sumó a este despliegue 30 aviones de combate, y Bahrein 15, Kuwait 10 y Jordania otros seis, mientras Egipto, Pakistán y Sudán expresaron además su disposición a contribuir en una eventual operación terrestre, informó la agencia de noticias Europa Press.

La "fuerza extranjera" a la que alude el comunicado difundido por SPA es la República Islámica de Irán, país al que acusan de respaldar a los hutíes con el "objetivo de ejercer su hegemonía sobre el Yemen y convertirlo en base para ejercer su influencia sobre la región".

El canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, exigió hoy a Riad que "cese de forma inmediata" sus operaciones militares en territorio yemení y advirtió que su Gobierno "no ahorrará ningún esfuerzo" para controlar la crisis en el país árabe, mientras crecen los temores de que la diplomacia ceda lugar a las armas.

Zarif señaló que los bombardeos sauditas iniciados hoy "constituyen una violación de la soberanía de Yemen y que solo conducirán a un mayor derramamiento de sangre", y que este "acto de agresión" no beneficiará a ningún país, pues la campaña militar solamente incrementará las tensiones que se viven en la región.

Las declaraciones iraníes buscan no agitar el temido desborde de la tensión Teherán-Riad, uno de los efectos más peligrosos de esta acción que sacude el tablero en la región y que puede convertirse en una guerra abierta entre las potencias regionales.

En el bombardeo de hoy contra el barrio residencial de Bani Heuat, en el norte de la capital yemení, murieron al menos 20 civiles y 31 resultaron heridos, informó el Ministerio de Salud, controlado por el movimiento chiíta de los hutíes.

El presidente estadounidense Barack Obama autorizó a proporcionar apoyo logístico y de inteligencia a la intervención extranjera convocada por el asediado jefe de Estado, aunque precisó que las fuerzas estadounidenses no tendrán una acción militar directa.

"Aunque las fuerzas estadounidenses no tendrán una acción militar directa, estamos estableciendo una Célula de Planificación Conjunta con Arabia Saudí para coordinar el apoyo de la inteligencia y logístico estadounidense", explicó en un comunicado la portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Bernadette Meehan.

"Al mismo tiempo, vigilamos de cerca la amenaza de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) y continuaremos actuando si es necesario para frenar las amenazas inminentes contra Estados Unidos y sus ciudadanos", añadió. AQPA -y ahora también el Estado Islámico (EI)- enfrentan a su vez a los hutíes.

La operación procura restablecer a Hadi en el poder después de su renuncia ante una rebelión hutí en el Norte del país y posterior reasunción en Adén, puerto estratégico que controla el ingreso al Mar Rojo y al canal de Suez que ahora amenazan las tropas hutíes.

Por lo demás, Estados Unidos urgió una vez más a los hutíes a que pongan fin a sus "acciones militares desestabilizadoras" y vuelvan a las negociaciones como parte del diálogo político.

El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, en tanto, anunció el apoyo total de su organismo a la coalición de países árabes, y justificó que la operación militar se produce en el marco de "una amplia alianza regional contra objetivos determinados de los hutíes golpistas, y en respuesta a la petición del presidente Hadi, que representa la legitimidad".

El gobierno sirio manifestó su "profunda preocupación", hizo hincapié en el respeto de Siria a la soberanía del Yemen, su independencia y su integridad territorial y llamó a todas las partes a alcanzar una solución política que responda a las aspiraciones del pueblo yemení, mientras la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza política opositora, dio su apoyo "total" a la operación "Tormenta de la Firmeza".

La milicia chiita libanesa Hezbollah, en tanto, condenó la intervención militar, que calificó de "aventura insensata sin razón de ser que solo acarreará mas tensiones y riesgos para la región".

China, en tanto, realizó hoy un llamamiento al diálogo político en Yemen a través de la portavoz de la cancillería Hua Chunying, quien advirtió en una rueda de prensa en Beijing sobre el "empeoramiento de la situación en Yemen" que, aseguró, el gigante asiático sigue con "profunda preocupación".

Hua pidió a las partes implicadas en el conflicto yemení que "resuelvan sus disputas a través de diálogo político y restablezcan la estabilidad y el orden normal en una fecha temprana".

La Unión Europea (UE), en tanto, a través la jefa de su diplomacia, Federica Mogherini, alertó hoy el agravamiento de la crisis que vive Yemen y advirtió que esa situación puede tener "graves consecuencias" para toda la región.

Así lo expresó en un comunicado en el que subrayó que "sólo un amplio consenso político" podrá restaurar la paz en Yemen, y se mostró convencida de que la acción militar no es la solución.

Yemen del Sur y Yemen del Norte se unieron en 1990, pero cuatro años después estalló una guerra civil en la que salieron victoriosos los norteños, lo que mantuvo viva durante este tiempo la llama del separatismo en las zonas del Sur.

Hoy, el país está sumido en un profundo conflicto político, agravado desde que Hadi se retractara el mes pasado desde Adén de su anterior dimisión y anunciara que continuaba siendo el presidente legítimo del país, en oposición a lo dictado por los hutíes.