23/03/2015 DDHH

El nieto 116 es un socilogo que vivir este 24 de marzo con la certeza de conocer su identidad

Este investigador de 37 años, que vive en Villa del Parque, está casado y tiene dos hijos, se enteró recién en agosto de 2014, mediante el relato de una tía, que quienes lo criaron no eran sus padres.

 El sociólogo de Conicet Jorge Castro Rubel, quien se dedica a investigar conflictos sindicales, vivirá este 24 marzo con la certeza de conocer su identidad como el nieto 116 en ser recuperado por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.

“Habiendo nacido en 1977 entendía que el camino lógico era acercarme a Abuelas para confirmar o descartar si era hijo de desaparecidos. Mi objetivo era conocer mi origen teniendo en cuenta además que podía haber familiares o amigos buscándome durante muchos años”, señaló Castro Rubel en una declaración difundida por el organismo científico académico donde trabaja.

Este investigador de 37 años, que vive en Villa del Parque, está casado y tiene dos hijos, se enteró recién en agosto de 2014, mediante el relato de una tía, que quienes lo criaron no eran sus padres.

El 4 de diciembre de 2014 se enteró, a través de un análisis de ADN, que era hijo de dos desaparecidos: Ana Rubel y Hugo Castro, activista sindical de la organización político-militar Fuerzas Armadas de Liberación (FAL).

Desde que supo la verdad, Jorge conoció a sus primos y tíos, con quienes repasa la lucha de sus padres y toda su familia biológica

“Nunca imaginé que iba a tener un nexo tan directo con mi objeto de estudio. Para mi tesis había leído y averiguado lo que fueron las coordinadoras en el ´75. Y también de historia sindical en Argentina”, confió el académico.

Jorge nació en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y horas después, dos militares lo llevaron a Casa Cuna porque estaba en muy malas condiciones, de bajo peso y cianótico.

El médico de turno decidió llevarlo a su casa y adoptarlo como propio, sin contarle nunca esa historia que pudo conocer en su madurez.

Desde que supo la verdad, Jorge conoció a sus primos y tíos, con quienes repasa la lucha de sus padres y toda su familia biológica.

“Tenemos una buena relación, nos estamos conociendo de a poco. Por medio de ellos estoy conociendo a mis padres. Ellos tenían información muy desalentadora sobre mí. Estos años los pasaron con mucha incógnita, porque nací con muy bajo peso. Tenían incertidumbre y pocas expectativas de que estuviera con vida”, apunta el sociólogo.

Este año, Castro Rubel viajará a Resistencia, Chaco, invitado por la Agrupación HIJOS de esa ciudad, ya que su mamá, Ana, era oriunda de esa provincia, al igual que su actual mujer.

“Como científico que soy, yo no creo en intuiciones ni en nada relacionado con el pensamiento mágico. Para mí ese detalle también es otro punto de coincidencia. Pura casualidad”, interpreta Jorge.