16/02/2015 msica

Tapones de Punta comanda un ciclo funky en Uniclub

La banda de funk arrancó en febrero y lleva adelanta un extenso ciclo titulado Taponnes Wanna Funk, donde hasta mediados de año se estará presentando todos los miércoles con un grupo invitado.

Instrumental, de potente sonoridad y grooves explosivos además de explorar con criterio una línea melódica que se abre a lo bailable e interesantes arreglos de caños, el noneto funky inspirado en las brass bands de Nueva Orleans se presenta a las 23.45 de los miércoles en el local de Guardia Vieja 3360, el próximo miércoles  con el grupo Brown Sugar como invitado y Lenni como DJ, que le ponen color a la noche desde las 23.


“Nosotros somos más eléctricos y remplazamos la tuba con el bajo pero la referencia esencial de lo que hacemos son las brass band callejeras, de funerales y nacimientos de Nueva Orleans”, cuenta el baterista del grupo, Sebastián Ayala, en charla con Télam.

Con una formación de guitarra, bajo, batería, teclados, dos saxos, dos trombones y dos trompetas, el grupo que lleva 9 años de actividad y el muy intenso disco “Buenísimo” editado, marcó desde sus inicios una línea poco conocida en Argentina que en los últimos años tuvo algunas bandas similares.

“Nos gustan esas bandas como la de Charlie Dozen, muy jazzeras pero a la vez con un funky explosivo y la idea fue traer esa idea acá en un momento que casi no se tenían noticias  de eso”, agrega Ayala.

“Nos gustan esas bandas como la de Charlie Dozen, muy jazzeras pero a la vez con un funky explosivo y la idea fue traer esa idea acá en un momento que casi no se tenían noticias  de eso”


Sebastián Ayala, baterista
Con arreglos del guitarrista y trompetista Facundo Bainat, la banda se completa con Andres Hynes (trompeta), Leandro Loos y Nathan Lane (trombón),  Marcelo Lanouguere (saxo alto y barítono),  Mauricio Deambrosi  (saxo tenor), Agustín Durañona (teclados)  Emanuel Schuster  (bajo) y Ayala (batería).

“Es una banda recontra funk –cuenta el baterista-, pero también con costados más jazzeritos o rockers, según la onda que toma el tema en el grupo. Trabajamos esencialmente a partir de versiones aunque, en la última etapa, empezamos a explorar la veta de componer nuestras canciones”.

Con un promedio de edad en los 35 años, Tapones de Punta, que casi no modificó su estructura desde los inicios, está formada por músicos que vienen de distintos estilos e influencias pero todos marcados por el funky, remarca el baterista.

“Lo fuerte de nosotros –dice Ayala- es el vivo, ahí hacemos combustión, armamos un contacto con la gente que es muy denso, por eso estamos planeando que el próximo disco, que lo haremos en la segunda mitad de este año, sea en estudio pero con todos tocando juntos, como un vivo, rescatando las mejores tomas y poniéndole todo el condimento de improvisar y la energía que es tocar juntos al unísono”.

Consultado sobre la libertad que tienen los músicos a la hora en que un tema se pone a rodar con la gente, Ayala cuenta que “al ser instrumental, los temas ya están pautados, tienen una estructura, un nudo y un final pero el vivo tiene tanta energía que en los solos el que siente que puede tirar algo más lo hace, sin volverse denso ni pesado, lo que importa es el sonido de la banda pero lo otro también colabora”.

“Todos en la banda –cierra Ayala- masticamos mucha música, desde el reggae, el jazz, el rock, cosas dance, es lo que le aporta cada uno desde su gusto y preferencia pero lo que nos hermana a todos es la música negra norteamericana, ahí nos encontramos y vamos con el funky”.
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