09/02/2015 "La otra orilla del abismo"

Una novela para adolescentes con temática lgbti

Ante el heterosexismo instalado en la literatura para jóvenes, Sofía Olguín se propuso escribir una novela fantástica atravesada por la temática LGBTI a la que llamó La otra orilla del abismo, una historia de demonios, sirenas y musas con protagonistas de orientaciones sexuales diversas, que pretende "despertar la curiosidad y generar un poquito de incomodidad", como invita su autora.

Por Milena Heinrich

Además de escritora, Olguín, estudiante de edición, es la creadora de Bajo el Arcoiris, la editorial infantil de enfoque que cuyos títulos -cuentos y relatos ilustrados- se pueden descargar en forma libre. "Creo que es muy importante la existencia de este material, por eso decidí que fueran gratuitos y digitales porque pienso que la distancia geográfica o la falta de dinero no deberían ser impedimento para tenerlos", cuenta a Télam.

Más como una causa que como un negocio redituable, Olguín fue por más y agregó un nuevo título al catálogo de su sello, esta vez una novela que ella misma escribió destinada ya no a niños sino a jóvenes y adolescentes al estilo saga fantástica, que estará disponible para su descarga gratuita a partir del 14 de febrero en la página web laotraorilladelabismo.blogspot.com.ar.

"Historias de este tipo casi no hay", dice sobre la trama protagonizada por una pareja de varones bisexuales, Absalón y Lucienne, algo, por cierto, para nada librado al azar. "Además de homofobia hay bifobia, circula la creencia de que ser bi es no definir qué te gusta o no salir del armario. Y eso no es así. Me propuse interpelar intentando limar la bifobia".

Y si de interpelar se trata, Olguín construye en paralelo una pareja secundaria de dos chicos huérfanos, de los cuales uno es una chica transexual. "Si en literatura juvenil lo gay no aparece, identidades de género diversas prácticamente no existen. Me interesó cuestionar a estos personajes invisibilizados", apunta.

Para la autora, a partir de sagas como la famosa Crepúsculo, el bestseller de Stephenie Meyer, "la literatura juvenil se volvió más heterosexista de lo que era, aparecen estas parejas de una chica que se enamora de un chico y otro chico se enamora de ella, y se invisibilizan otras cosas, no suelen aparecer chicas lesbianas o chicos gays en este tipo de sagas comerciales".

Precisamente esa hegemonía literaria a la que refiere Olguín se alinea en los regímenes de una cultura heteronormativa que mantiene al margen la diversidad de relaciones posibles y sobre todo en lo destinado a jóvenes. "Debe ser muy duro para un adolescente no sentirse identificado con los héroes de estas sagas juveniles de fantasía que tanto éxito tienen", piensa.

Para ella, la no publicación de este tipo de historias tiene que ver con "una gran cadena", que va desde quien escribe hasta la librería. "Temática LGBTI hay dando vueltas pero la mayoría es para adultos, eso no implica que sean eróticas o pornográficas, sino que son para adultos y probablemente si un chico la agarra se aburre", comenta.

"Y con esto volvemos a lo de la invisibilización -insiste Olguín-: mucha gente cree que para ser gay o lesbiana hay que ser mayor de edad, si sos adolescente se dice `está en una etapa, ya se le va a pasar` y eso se ve reflejado en la ausencia de títulos para jóvenes. Y tampoco es casual que sea en la adolescencia, una edad en la que los jóvenes no tienen dinero para comprar libros por cuenta propia".

Si bien estas piedras en el camino complican un poco la difusión de la temática, Olguín cree que las cosas están cambiando y va por ello. "Hay que arriesgarse. Probablemente esta novela no llegue a las librerías, pero bueno, es un paso. Vamos a ver si se presta más atención al hecho de que sea fantástica o a que sea una pareja gay, en ese sentido estoy bastante ansiosa por ver la recepción".

A la espera por ver qué impacta más, Olguín, asegura, sólo pretende "generar un poquito de incomodidad entre todas estas parejitas de las sagas de moda" y también visibilizar el heteroseximo de la literatura juvenil, "despertar la chispa de la curiosidad entre los lectores y que se pregunten por qué y motivarlo a seguir leyendo este tipo de obras".

A pocos días de ser accesible para todos, "La otra orilla del abismo" (LODA, como la abrevia la escritora) ya empezó a hacer ruido en las redes sociales y tiene página de Facebook, booktrailer y anticipos. Si bien lejos está de tener una gran puesta de marketing, el entusiasmo transformador de su autora tal vez anime a nuevos lectores y por qué no a otros escritores a desnaturalizar la literatura juvenil de estos tiempos.
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