26/01/2015 Casa del Bicentenario

El amor expresado en sus distintas formas y variantes acompaa el verano

La muestra "Amor", que hasta el 31 de mayo reúne medio centenar de obras de artistas argentinos en la porteña Casa del Bicentenario, construye un ecléctico recorrido, multimedia e interactivo, que invita a reflexionar sobre el amor desde el arte, la religión, la filosofía, la política y la ciencia, entre otras disciplinas y lenguajes.

"Cualquier tema puede servir para mirarnos a nosotros mismos, para que definamos nuestra identidad y generemos preguntas, por qué no el amor", cuestiona en entrevista con Télam Liliana Piñeiro, directora del edificio ubicado en Riobamba 985.

"Es un tema que estaba flotando en el aire. Los argentinos tenemos un modo muy particular de expresarlo -eso de que a los 10 minutos de conocer a alguien ya estemos hablando de cosas muy privadas, grafica- y hablar del amor es también hablar del desamor y hablar de esas fronteras es también abreviarlas".

Compuesta por instalaciones, videos, fotografías, esculturas, cartas, dibujos y afiches, esta ecléctica exposición se extiende por los tres pisos de la Casa, proponiendo reflexiones que interpelan al visitante.

Antonio Berni, León Ferrari y Carlos Gorriarena; Roberto Fontanarrosa; Grete Stern, Sara Facio, Adriana Lestido y la Cooperativa de Fotógrafos; y los dibujantes Liniers, Max Cachimba y Crist son algunos de los responsables de las preguntas propuestas por un equipo curatorial de la Casa del Bicentenario.

Qué es el amor, qué tiene que ver con la lógica o el sexo, ¿Hay amor sin un otro?, ¿Puede la ley expresarlo o intenta domesticarlo? se escucha desde altavoces que inundan el lugar con una marea sonora que mece al visitante entre distintos impulsos visuales.

Instalaciones, artefactos y videos documentales, camisones etéreos, afiches eróticos, artefactos como el "Corazón partido" de Nora Correas; y cartas de amor entre parejas legendarias como Simón Bolívar y Manuela Sáenz, son algunos de los hilos y nudos con los que se va dando forma a una red que parece interminable.

La relación entre sexualidad y reproducción a través de los siglos en Argentina, el matrimonio desde sus inicios en las instituciones nacionales hasta la ley igualitaria de 2010; filmografía erótica y radioteatros completan el recorrido que se inmiscuye en la intimidad y los conceptos de amor filial, a las ideas o de pareja.

La Casa tiene un modo colectivo y horizontal de articular sus exposiciones, "toma distintos temas y los recorre a lo largo de la historia", indica Piñeiro, convencida de que "se puede hablar de la identidad de los argentinos a partir de cualquier tópico, puesto que funcionan como excusas, disparadores".

En este caso, el interés estuvo puesto en contar cómo narran y viven el amor los argentinos: "La materia prima fue el asesoramiento de una decena de académicos -politólogos, filósofos, historiadores y teólogos entre otros- y las obras de arte", repasa Piñeiro sobre un trabajo que demandó ocho meses de elaboración, teniendo en cuenta lo voluble y ecléctico del tema elegido.

Ocurre que "en la Casa del Bicentenario no damos paredes, somos productores de exposiciones, funcionamos y resolvemos como un equipo curatorial que completa gente del cine, las artes visuales, la fotografía, diseño y archivo documental y, a la par, junto a organismos, siempre de forma horizontal".

Estas exposiciones no buscan dar una respuesta sino mostrar miradas diversas desde distintos ángulos, "el que tiene que responderse es el visitante -dice Piñeiro-, lo que tratamos en cada muestra es dar pistas, ayudar a hacerse determinadas preguntas".

"Y si alguien se va de acá con algún interrogante estamos logrando nuestro objetivo, que va más allá de la temática de cada muestra: reflexionar sobre y valorar quiénes somos y de dónde venimos", indica.

"Amor" hizo hincapié en un diseño expositivo contemporáneo y atractivo, colorido y diverso, para achicar la brecha entre el público masivo y el espacio museístico, que ya inhibe desde lo edilicio, sin contar con prejuicios culturales como el arte pago o para una elite.

"Mucha gente mira desde afuera y cuando cruza la puerta pregunta cuánto cuesta la muestra o qué gobierno la organiza", grafica Piñeiro, aunque gratuita, con subtítulos para hipoacúsicos y de lectura dirigida a distintos niveles etários y de formación, se inscribe en iniciativas como los 'Bellos jueves' que apuntan a democratizar el acceso a la cultura.

Del mismo modo, junto al Ministerio de Planificación Federal, está cubierto el traslado gratuito hacia la Casa del Bicentenario desde distintos espacios porteños mediante buses del programa Ronda cultural, cuyo cronograma se encuentra en la página www.ronda.igualdadcultural.gob.ar

A la par de la muestra, se llevan a cabo ciclos de cine, danza, teatro, música y cursos vinculados al tema del amor, que pueden consultarse en la página web www.casadelbicentenario.gob.ar, como la proyección de la película "Días de vinilo", el jueves y domingo próximos a las 20 y las 17 respectivamente.