15/01/2015 causa Amia

Canicoba Corral acus a Nisman de "iniciar una investigacin paralela" dirigida por los servicios de inteligencia

El juez federal Rodolfo Canicoba Corral, a cargo de la investigación del atentado contra la sede de la AMIA, cuestionó la denuncia por encubrimiento presentada por el fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y acusó al representante del Ministerio Público de permitir que los servicios de inteligencia condujeran su investigación.

 
El juez federal salió esta mañana a cuestionar la denuncia a través de distintos medios radiales y televisivos en los que puso en duda la legalidad de los procedimientos llevados a cabo por el fiscal y advirtió además que, a pesar de ser el magistrado natural de la Causa Amia, Nisman nunca le notificó que estuviera trabajando en la investigación de un presunto pacto de impunidad para que se dejara de seguir a los iraníes sospechados de participar del atentado.

“Me enteré por los medios que había una denuncia, yo no he avanzado porque el fiscal no me lo comunicó. Es sumamente llamativo que me comunique después de investigar por su cuenta durante más de dos años”, sostuvo Canicoba Corral en una entrevista otorgada a CN23.

Tal como lo había hecho ayer el secretario General de la Presidencia, Aníbal Fernández, el juez federal planteó su sospecha de que el accionar del fiscal esté directamente relacionado con los recientes cambios ocurridos en la Secretaría de Inteligencia que le costaron el cargo a Jaime Stiusso, quien tenía una aceitada relación con Nisman, según el mismo relató.

 
Escuch a Canicoba Corral


“La dirección de la investigación la tenía el fiscal, coadyuvaban en la investigación, entre otros, la Secretaría de Inteligencia. Acá, por lo que yo he visto, hay como una desviación. Me parece que los conducidos resultan ser los conductores", sostuvo Canicoba Corral.

“Me parece que sucedió algo, que es que terminó conduciendo Stiusso la investigación y no al revés. El que debía conducir la investigación era el fiscal y no los servicios de inteligencia”, aportó en otro reportaje, en Radio Nacional.

Tras advertir que el fiscal nunca le notificó que se estuviera abocando en una nueva investigación por un presunto encubrimiento a ciudadanos iraníes, Canicoba Corral puso en duda el contenido de la denuncia por estar basada, supuestamente, en escuchas telefónicas.

Y agregó: “Me da la sensación de que es una cosa bastante dudosa desde el punto de vista de la legalidad. El fiscal se ha arrogado facultades de investigar otras cosas fuera del procedimiento”.

El juez de la causa en la que se investiga el atentado cuestionó además que Nisman no lo haya consultado sobre qué hacer con el material de su denuncia, y lo criticó por no haberla mandado a sorteo para que así se decidiera en que juzgado quedaría radicada.

El fiscal presentó la denuncia ante el juzgado Federal que conduce Ariel Lijo -donde se investiga el desvío de la investigación del atentado contra la AMIA- y la jueza María Servini de Cubría, quien se encuentra de turno, dispuso no habilitar la feria para tratar el caso porque Nisman no presentó las pruebas de su denuncia.

Durante la tarde de hoy el fiscal Nisman le dio un segundo reportaje a TN -ayer a la noche publicitó su denuncia en el programa A Dos Voces- en el que ensayó una defensa a las críticas vertidas por Canicoba Corral y en el que dijo que no presentó las pruebas junto con la denuncia porque no tuvo tiempo "de copiar todos los CD con escuchas telefónicas de la investigación", pero no aclaró qué o quién lo apuró para que presentara este escrito.

Sobre algunas de las declaraciones de Canicoba Corral, dijo que lo que el hizo no fue investigar sino recopilar información producida por escuchas telefónicas que habían sido ordenadas hace tiempo”.

“Yo no investigué. No se incorporó un solo teléfono” y “acá no hay investigación, hay recopilación de elementos” sostuvo el fiscal y se contradijo a sí mismo, ya que la noche anterior --también en TN-- había dicho que después de dos años tenía probado que hubo "un pacto de impunidad" y que se vio obligado a presentar la denuncia por "el bien de la República".

En la denuncia que presentó ayer Nisman sostuvo, según informó a través de resúmenes enviados a la prensa, que Argentina e Irán acordaron redefinir sus relaciones comerciales y políticas -incrementar el intercambio de granos y petróleo- a cambio de que los iraníes sospechados de participar del atentado fueran desvinculados de la causa.

La hipótesis principal de Nisman es que el comercio se incrementaría y que, con el memorandum de entendimiento de por medio, las circulares rojas emitidas por Interpol sobre los sospechosos iraníes caerían, pero nada de todo eso pasó.

Nisman acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de orquestar el pacto, a Timerman de ejecutarlo y los dirigentes Andrés Larroque, Luís D'elía y Fernando Esteche de intervenir en las negociaciones.

El fiscal sostuvo incluso que se sembraría una nueva pista falsa que apuntaba contra “fachos locales”, algo que tampoco sucedió.

El propio Timerman salió a responderle hoy a Nisman y exhibió, en una exposición ante medios periodísticos, los documentos que prueban que, tras la firma del acuerdo de entendimiento con Irán para avanzar en la investigación de la causa Amia, el gobierno argentino le manifestó a la Interpol que el único facultado para pedir la baja de las credenciales rojas era el juez de la causa.

“De acuerdo con las normas aplicables, cualquier cambio en los requerimientos de captura oportunamente formulados por Interpol desde la Argentina en relación con los graves crímenes investigados en la Causa Amia, sólo podrá ser realizado por el juez argentino con competencia en dicha causa, Dr. Rodolfo Canicoba Corral”, escribió Timerman el 15 de febrero del 2013.

Un mes más tarde Interpol comunicó: “La Oficina de Asuntos Jurídicos de la Secretaría General manifiesta que dicho acuerdo (por el Memorándum) no implica ningún cambio en el estatus de las notificaciones rojas publicadas en relación a los crímenes investigados en la causa Amia”.

Las notificaciones rojas, que ponen en valor los pedidos de captura internacional que pesan sobre cinco iraníes y un libanés sospechados de participar del atentado a la AMIA no perdieron vigencia, lo que contradice la hipótesis de Nisman, sobre un acuerdo para encubrir a quienes podrían ser los responsables del atentado.