08/12/2014 Complejo Punta Mogote

A travs de su taller de oficios, La Salada "viste" libros de poesa

La tradicional feria inició la confección de diseños para vestir libros de poesía argentina, y presentó su primer lanzamiento, “Piazza Navona”, del poeta platense Mario Arteca, editado en conjunto por los sellos 27pulqui y Vox.

Se trata de un libro “vestido” con una producción textil realizada por quienes concurren al taller que La Salada abrió hace tres años en el Complejo Punta Mogote, margen sur del Riachuelo, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora.

 
A travs de su taller de oficios, La Salada viste libros de poesa argentina

Por él ya pasaron más de 200 personas que encontraron allí un oficio de cortador, costurero, confeccionista o realizador de moldería

El taller está orientado a personas con bajas competencias laborales, con el objetivo de capacitarlas para darles un perfil en el mercado laboral o gestionar su propio microemprendimiento.

“A muchos de nosotros, nos es muy difícil aprender estos oficios por nuestra cuenta. A causa de eso nació el taller, para capacitar a quienes quieren tener una salida laboral, ya sea trabajando para otros o iniciando su propio emprendimiento”, destacó a Télam Walter Tecse Condori, quien primero fue alumno, y ahora ya es el encargado de capacitar a quienes acuden al taller.

Remarcó que “el objetivo es enseñar para que todas las pibas y los pibes que vengan puedan tener su propio laburo”, y precisó que “todo es gratuito, no se cobra por nada, la tela, los repuestos de las máquinas, lo pone todo Jorge Castillo”, que es el administrador de Punta Mogote.

“El objetivo es enseñar para que todas las pibas y los pibes que vengan puedan tener su propio laburo”


Walter Tecse Condori, encargado del taller
Ante la necesidad de visibilizar esta tarea de inclusión de los más postergados, y para desestigmatizar a los que día a día forman parte del universo de La Salada, quienes llevan adelante el taller aceptaron la propuesta de la Fundación de la Cooperativa Obrera Gráfica Campichuelo para “vestir” libros de su flamante sello editorial de poesía, 27pulqui.

La primera edición es “Piazza Navona”, de Arteca, en conjunto con Ediciones Vox, de Bahía Blanca, próximo a estar en librerías, y cuya presentación se hará el 18 de diciembre, junto con “Hojaldre” de la rosarina Patricia Suárez, y “Pasta Base” del porteño José María Abram Luján, todos del mismo sello.

“Lo del libro me emocionó bastante, no sabía que se estaba dando a conocer el Taller a través del libro. Nosotros hicimos el forro del libro, pero no pensé que lo iba a tener y ver el libro que, de alguna manera, a través de él se da a conocer lo que hacemos acá. Es una emoción muy grande y quisiera que se siga haciendo”, destacó Tecse Condori.

También para Arteca resultó “una emoción muy grande” haber generado un encuentro, en el predio de Ingeniero Budge, con los talleristas, a quienes les obsequió el libro y les leyó algunos de sus poemas.

“Primero porque no conocía La Salada, y después porque es cierto cómo se estigmatiza a esta gente, y lo que uno ve acá es amor por su trabajo y un trabajo que rescata a las personas”, remarcó el poeta platense a esta agencia.

Puntualizó que “con el trabajo de estos chicos, con esta tela, con este envoltorio, el libro tiene un significado extra”.

“Si me hubieran mostrado el libro y no hubiera visto cómo trabajaban, no me hubiera imaginado qué había en ese envoltorio. Tal vez haberlo visto con los creadores, con los chicos del taller, da la idea de que el libro comienza a hacer otro viaje, no el de la librería, sino un viaje más social”, afirmó Arteca.

Con la intervención de los talleristas de La Salada, a su criterio, “el libro ya es otro, tiene mucha gente que trabajó, más allá que lo escribió uno”.

“Es increíble cómo tomaron ese objeto y dijeron 'acá estamos nosotros también, somos parte de esta escritura, de esta editorial'”, sostuvo el escritor, quien se mostró sorprendido por “el respeto por las palabras y el amor por el trabajo propio” de los talleristas.
Consideró que “el libro, más este trabajo de La Salada, comienza a tener una significación complemente distinta”.

Así, afirmó que “la polisemia de este libro, con varios significados al mismo tiempo, tiene que ver con lo que significa un objeto que se hace más visceral de lo que uno creía”.

“Ver el corazón del trabajo, el amor con que lo hacen, y el amor que devuelve toda esta gente a un libro que no habían leído, a mí me hizo mejor persona y un escritor no tan aislado”, concluyó Arteca.