03/12/2014 lanzamiento

Valeria Edelsztein devela ms secretos en el segundo tomo de "Los remedios de la abuela"

Por qué las ampollas aparecen más en los pies que en las manos, si sirve comer banana para prevenir los calambres o qué recetas ayudan a combatir la acidez son algunos de los puntos que trata la científica Valeria Edelsztein en el segundo tomo de su libro "Los remedios de la abuela. Medicina casera de los pies a la cabeza (pasando por el ombligo)".

Por Anala Pez

Edelsztein, doctora en química, explicó en entrevista con Télam que su libro hace una construcción del cuerpo humano a medida que avanzan los capítulos: "El lector va adquiriendo poco a poco nuevos términos y puede entender cómo es la formación de la piel en los pies, la estructura del estómago, las uñas o dientes, hasta llegar a la cabeza".

Se viene el verano, los chicos dejan la escuela, pero muchos acuden a las colonias de vacaciones, la pileta es un gran foco de contagio de piojos y liendres. Ante esta situación ¿Qué hacemos para prevenirnos?

"Son ultra resistentes estos parásitos- dispara la investigadora del Conicet-, el problema es que hay una porcentaje de la población que sobrevive a los insecticidas y al reproducirse, esa resistencia se las pasan a sus hijos".

"El desafío es encontrar un insecticida que ataque a los piojos pero no afecte al ser humano; las abuelas rociaban las cabezas de sus hijos con kerosene, ahora a nadie se le ocurre eso. Los repelentes modernos intentan encapsularlos, ahogarlos pero nada de eso es cien por ciento efectivo", señala.

Y enseguida va el consejo: "Lo mejor es cambiar de insecticida cada tanto y mucho peine fino todos los días, luego de sacarlos de la cabeza, pasar la aspiradora a fondos en todos los ambientes y lavar todo lo que se pueda con agua bien caliente, lo que no, hay que ponerlo en una bolsita cerrada dentro del freezer".

"Hay gente que es propensa a tener piojos como a que la piquen más los mosquitos, eso tiene que ver con el propio olor que despiden ciertas personas, el consumo de cerveza o el color de la ropa que se use. El dato: cuidado con las noches de luna llena porque estos insectos están más activos".

La efectividad de la piedra pómez para los callos, el contagio de las verrugas y la posible cura con una hoja de higuera, el por qué de las caries y las miles de bacterias que pueden transmitirse cuando una mamá prueba la comida del bebé antes de alimentarlo, son algunos temas tratados por Edelsztein.

"Este nuevo volumen requirió más tiempo porque tuve que investigar un campo que no es específicamente donde desarrollo mi trabajo, pero me gustó aprender nuevas cosas y poder explicarlas para los lectores que me pedían más información sobre cuestiones de medicina y tradición".

"No hay que subestimar al lector, no hay que limitar términos sino que hay que tomarse el tiempo y el espacio para explicarlo", asegura la investigadora de 32 años, que vivió su adolescencia a través de tubos de ensayos y pruebas pero decidió no quedarse encerrada en el laboratorio, necesitaba algo más: comunicar lo que sabía.

Tal es así que un día, ya casi recibida de Química, le envió un correo electrónico al biólogo Diego Golombek (director de la colección de libros 'Ciencia que ladra' de la Editorial Siglo XXI) para contarle algunas ideas y así surgió el primer libro.

"Siento que es imprescindible que los científicos salgan de sus laboratorios y comiencen a contar sus proyectos y avances porque de esa manera logran que haya mayor información para la sociedad y que ésta pueda tomar decisiones más conscientes, lo cual, en última instancia, afecta a su calidad de vida para bien", asevera.

Edelsztein transitó su camino en "Científicos Industria Argentina", es editora de la revista de divulgación científica para niños "Chic@s", columnista de varios medios especializados del mundo y obtuvo el primer premio del Concurso Internacional de Divulgación Científica Ciencia que ladra-La Nación.

En su libro hay un mix interesante entre los datos netamente científicos con pequeñas pastillas que sirven de ejemplo para los casos planteados, como la muerte del "Gigante de Illinois", que faleeció a causa de la infección de una ampolla; la sinusitis como única razón de la nariz roja de Rudolph, el reno de Papá Noel; o el misterio del cabello de María Antonieta, reina de Francia que se volvió completamente blanco la noche anterior a su ejecución.

Estos datos captarán la atención de los más chicos a quienes la autora considera un campo fértil para el aprendizaje: "Tengo una conexión especial con ellos y considero que es fundamental trabajar desde el jardín de infantes porque tienen una curiosidad innata, no ven los experimentos como algo tedioso u obligatorio".

"Hay que incentivar a los niños siempre porque la ciencia está presente en nuestra vida todo el tiempo, no importa que no le vayas a dedicar tu vida a eso, pero la necesitás y es una manera de pensar el mundo maravillosa", concluye.