08/11/2014 los dan por muertos

Los padres de los alumnos de Iguala rechazan el informe de la Fiscala por falta de evidencias

Tras la confirmación del asesinato de los 43 estudiantes de Iguala, por parte de la Fiscalía Federal de México, los padres de las víctimas afirmaron anoche que para ellos “siguen vivos mientras no haya evidencias” y aclararon que esperarán los estudios del Equipo Argentino de Antropología Forense sobre los restos humanos encontrados ayer, mientras que el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, se comprometió a lograr “el total esclarecimiento” de la masacre del 26 de septiembre y castigar a los que participaron en esos “crímenes abominables”.

Los padres de la víctimas informaron su postura luego de que el fiscal Jesús Murillo anunciara ayer que daban por muertos a los 43 estudiantes de Iguala desparecidos luego de haber encontrado, a partir de la confesión de tres detenidos que confesaron haber participado de la matanza, bosas de plástico con cenizas, restos óseos y dentaduras en un basural y en un río de la localidad de Cocula.

Para los padres de los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, la información brindada por Murillo, a cargo de las investigaciones, "carece de sustento científico y técnico", según dijeron anoche en una conferencia de prensa en la escuela Normal Rural Isidro Burgos. “Están vivos hasta que la información sobre su muerte sea certera”, dijeron.

"El señor Murillo nos viene a dar información acerca de que nuestros hijos están muertos. Queremos decirle que nosotros no aceptamos esa declaración" pues él mismo ha dicho que "no tiene la certeza de que eso sea cierto", afirmó una de las madres de las víctimas, citada por la Agencia ANSA y el diario La Jornada.

También criticaron que el presidente Enrique Peña se disponga a hacer un viaje a China y Australia, la semana próxima. Eso "demuestra la irresponsabilidad con los problemas que aquí tenemos, porque aún los normalistas de Ayotzinapa exigen la aparición de sus compañeros", dijo otro de los padres, quien consideró que el mandatario pretende dar a entender a sus interlocutores que el problema "está resuelto".

Frente a estas críticas, Peña Nieto prometió mantener la investigación para lograr "el total esclarecimiento" de la masacre de Iguala y castigar a los responsables.

Agregó anoche, en un acto público en la capital mexicana, que los "hallazgos presentados" por el fiscal general, Jesús Murillo, "indignan y agravian a toda la sociedad mexicana", según consignó la agencia Efe.

En sintonía con los padres de las víctimas, diversos sectores de la sociedad mexicana recibieron con reserva las declaraciones del fiscal general Murillo y exigieron continuar las pesquisas hasta esclarecer el caso, destacó la misma agencia española.

La Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, a la que pertenecen los jóvenes desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, convocó a la sociedad a "salir a las calles para que nos acompañe a romper el muro de la impunidad elevando nuestras voces de exigencia para que los 43 estudiantes sean presentados con vida lo más pronto".

Después de que Murillo informara que miembros del grupo criminal Guerreros Unidos confesaron haber matado a los estudiantes, la Iglesia católica, a través de la Conferencia del episcopado mexicano, pidió "respetuosa y enérgicamente" a las autoridades "llevar la investigación hasta sus últimas consecuencias para que se conozca con certeza lo que ha sido de los desaparecidos".

En tanto, el político izquierdista Andrés Manuel López Obrador denunció que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto "quiere dar carpetazo al crimen" para que "México regrese a la normalidad como si fuese un asunto menor".

Por su parte, el conservador Partido Acción Nacional(PAN) exigió también al Gobierno "trabajar sin descanso para acelerar las investigaciones y ofrecer a los padres de los 43 jóvenes y a la sociedad mexicana una conclusión certera, contundente y transparente".

"El Gobierno se ha comprometido a llegar hasta el final de esta investigación, y su tarea sólo concluirá cuando presente ante la justicia a los responsables de tan terribles hechos, para quienes pedimos la máxima pena", expuso su presidente, Ricardo Anaya.

A su vez, el presidente del Senado, Miguel Barbosa, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), llamó a "apoyar a las instituciones que realizan las investigaciones sobre el caso" y "no generar dudas, suspicacias ni puntos de inflexión que debiliten la actitud del Estado mexicano".