02/11/2014 msica

Las chicas pisan fuerte: lo nuevo de Marilina Bertoldi, Julieta y los Espritus y Valentina Cooke

El disco solista de Marilina Bertoldi, la experiencia rockera de Julieta y los Espíritus, el hip hop y el soul en la bella voz de Valentina Cooke, confirman que las mujeres continúan enriqueciendo la escena rockera argentina y son de lo más interesante para escuchar estos días.


Valentina Cooke- "Amor y miedo"

Segundo disco de la blonda vocalista especialista en soul, funky, que decidió agregarle a su repertorio el hip hip y un R&B más guerrero, más sucio, más sensual, y con el que consigue un sonido urbano rico e interesante.

Cooke es una de las voces más interesantes de la escena argentina que se mete  en los géneros de la música negra, como en el caso de "Amor y miedo" que es un R&B rockero donde juegan las guitarras de Karim y Gaspar Benegas.

"Amor" tiene cadencia notable, Cooke, se pone sensual, y la canción es puro hip hop y R&B bien negro pero argentinizado con estilo, mientras que "Lobos" se acerca a un hip hop más crudo, con Cooke rimando a toda velocidad, con mucha polenta y garra.

"Lobos" es un R&B cadencioso, cercano al dub, en el que Cooke homenajea su pasado patagónico y se mete en bosques milenarios y juega a la Pachamama, hasta que se mete a rapear en un tramo urbano con mucha polenta.

"Tiempo" es un R&B que deja en claro que no es necesario recurrir a una FM para escuchar solo voces extranjeras del genero, ya que en la Argentina hay chicas que se cargan el ritmo con mucha clase.

"Lento intento" tiene un groove atrapante, Cooke se pone sexy y se juega en otra melodía bailable como "Tiempo", al igual que en "Susurro", acompañada en la voz por Fátima Requena, y entre las dos arman un duelo, que invita a mover cadenciosamente las piernas y la cadera.

La capacidad para meterse en la piel de la música negra y sacarle el jugo que tiene Cooke destaca en "Cristal" con un gran trabajo de Gaspar Benegas en toda la apoyatura instrumental.

"La Respuesta" es más hip hopera con buena cadencia, con Cooke rimando con ganas, recitando a buena velocidad, cargándose a su amante de ocasión y a la cruda realidad, con buenos arreglos vocales en el estribillo.

El disco cierra con una romántica balada soulera "Huellas", donde Cooke se desgarra y luego lo cruza con momentos de hip hop recitando con muchas ganas.

Marilina Bertoldi- "La Presencia de las personas que se van"

Disco solista de la líder de la Connor Questa que vuelca en estas canciones, de gran factura, su lado más oscuro, melancólico y sónico en acompañada por músicos respetados de la escena independiente como Luciano Farelli, de Parteplaneta, Guillermo Porro, Mariano Bonadío de la Orquesta de Metal y Eduardo Giardina.

El disco esta plagado de momentos y climas angustiantes, desgarradores, profundamente personales, cargados por un costado sonoro más vinculado al dark tipo Jesus and Mary Chain, The Cure, Pixies, Nine Inch Nails, My Bloody Valentine desde lo instrumental, con elementos de PJ Harvey.

Pero lo que más se destaca es la tremenda voz de Bertoldi, que transmite dolor, bronca, pasión, con gritos afinados y permitiendo que desde su garganta emane toda una paleta de colores.

El disco abre de esa manera con la hermosa acústica "En mí", donde Bertoldi habla de un amor enfermizo, cantando con entonación blusera, pero sin carraspera, hasta que al final ingresa la banda y desata una tormenta eléctrica fascinante del estilo shoegaze.

La voz suena rockera también en "Hoy lo veo" donde Bertoldi se acompaña con piano y acústica, hasta que en el estribillo entran Farelli y Porro con sus guitarras y bajos, para meter distorsión, riffs, acoples y latigazos de energía que ya no puede ser
contenida.

La canción termina con Bertoldi mostrando lo virtuosa de su voz, la potencia, mientras la banda genera un clima bien rockera. "Malabares" parece hablar de jugueteos eróticos, en donde la voz de la nacida en Sunchales esta abrigada por el jugueteo instrumental casi mántrico, hipnotizante.

"Nada" abre dramática a piano con Bertoldi transmitiendo dolor, sufriendo, desgarrándose, sin gritar, solo con el color de su voz, mientras Farelli va jugueteando con su guitarra Ebow para darle mayor pasión frustrada a la canción.

En "Puentes", Bertoldi ya juega con toda la banda en la cancha desde un inicio en un melodía oscura, sónico, casi dark aunque por momentos recuerda a ciertos juegos de Echo and The Bunnymen, con las guitarras acoplando hacia el final.

"Presagio" tiene un arranque pop-rockero, con Bertoldi jugando con sus agudos, acompañada por un piano, que por momentos parece una cajita de música, mientras unos pasos más atrás, las guitarras soplan vientos de días grises.

Este disco, esta incursión en el lado más oscuro, más emocional de Bertoldi finaliza con "Incendios", donde la batería de Giardina juega con rol clave con su beat, mientras Marilina se pone cachonda y sexy en la letra, aunque la música sea más sónico y a la vez etérea, oscura. Con cierto toque a PJ Harvey.

Julieta y los Espíritus- "Julieta y los espíritus"

Julieta Brotsky, ex vocalista de Entre Rios, Ondas Martenot y Giradioses, se reunió con Nico Porta, Luciano Lasco y Samo para armar un proyecto de pop y rock, donde volcar canciones más eléctricas, más coloridas, cargadas de juegos más violentos y oscuros.

El disco abre con la más pop "Es para mí", donde toda la banda sostiene la voz de Brotsky, juega y le permite a la vocalista ponerse cachonda al final de la misma. "Justo" es más rockera, con la guitarra de Nicolás Porta, con la base de Luciano Lasca en bajo y Mauro Fernández Arizzi en batería, marcando un groove bien firme, mientras Brotsky pone un tono un poco más agudo, para jugar a la nenita sexy, con buenos resultados.

Vestir a las canciones de manera más eléctrica, le da más brillo y mayor atracción a las canciones de Brotsky como en "El Látigo" que arranca bien rockera a caballito de las guitarras, y con la vocalista recordando con su timbre a Isabel de Sebastián, mientras cuenta la historia de un amor enfermizo, a la vez que la guitarra de Porta juega con solos, entra y sale bravío de la melodía.

"El mal" abre con la guitarra retorciéndose en acodes oscuros, la base arma un groove más juguetón, mientras Brotsky también conocida como July Sky le pone el cuerpo a una relación claustrofóbico, algo sado-maso, que parece dejarlos satisfechos.

"Libre" abre sónico y sigue ese camino como un subte circulando y funcionando bien, con la voz de Brotsky jugueteando entre vagones, mientras la banda es la maquina que la lleva por todos los barrios de una ciudad psicópata, y en cada uno la vocalista se mete en la cama de alguien, obtiene lo que quiere y se va.

"Efímero" abre más juguetón, suena glam, con Julieta jugando a ser una Bowie con buenas piernas y vuelve provocar y busca excitar desde su voz, mientras la base sostiene los jugueteos con un buen groove, hasta que la guitarra de Porta ingresa con riffs y se envuelve en un duelo con la voz.

"Loca por vos" es más pesada, más rockera, con la base bien potente, la guitarra jugueteando, mientras que July Sky se libera para devorarse a su amante montando una moto de alta cilindrada en la que se convirtieron los Espíritus.

"En la sien" abre con piano, xilofón, efectos, guitarras ebow y Brotsky seduciendo desde una posición mucho más dominante. Con "Sin velo", el muy buen debut de Julieta y los Espíritus, tienen un final bien cancionero, con la base rockera, que le dieron un vuelo mucho más rico a las canciones de Brotsky.

Andrés Pomato-"Nubosidad variable"

Primer disco de este cantautor platense que prefiere navegar en aguas de un pop con aires rockeros, con claras influencias Beatle y una voz que trae colores muy interesantes.

El disco arranca fresco y Beatle con "Fin" con Pomato acompañado por toda su banda, mientras que "Cuidame" es una preciosa balada a piano con hermosos arreglos de la guitarra.

Pomato se mete a su manera en el genero de la canción rock como en la juguetona "Tokyo" donde vuelven a destacarse los colores que dispara su voz, mientras le piano lleva la canción en un camino del mejor Elton John, el de los años 70.

"Viceversa" es una cadenciosa medio tempo, en un estilo reggae-pop, donde otra vez la prístina voz de Pomato le pone color a la melodía como en la cadenciosa "Dejar", una dulce balada jazzera, embellecida por los punteos de una guitarra.

El disco termina con "Miradas" una canción cita bien beatle y la balada cargada de guitarra "Mil cosas".
etiquetas