17/10/2014 lecturas

El Parque de la Memoria ser escenario de los recuerdos de infancia de actores y escritores

Con el Río de la Plata como telón de fondo, escritores, dramaturgos y actores leerán mañana, en el Parque de la Memoria, relatos inspirados en los recuerdos de infancia que surgieron a partir de las ideas de patria y política que forjaron en su niñez, ante un público al que se le propone un viaje al pasado en el cual pueden surgir conmovedoras identificaciones.

Por Claudia Lorenzn

Los artistas, entre quienes se encuentran Cecilia Szperling y Nicolás Pauls, "buscan conectarse con la sensibilidad de cuando eran chicos para contar qué idea de política o patria tenían en esos años, y así surgen relatos que remiten a los clubes, el barrio, la escuela o la familia", explicó a Télam una de las realizadoras del ciclo "Album, retratos leídos", Silvia Gómez Giusto.

"Como son artistas de distintas generaciones, esa línea temporal permitió ver qué ha pasado con la política, y nos dimos cuenta de que si bien fue cambiando a lo largo del tiempo en todos los textos está presente el peronismo", sostuvo Gómez Giusto. 

Por su parte Marcelo Figueras, uno de los escritores invitados, destacó que "la memoria es el único dispositivo que te convierte en artista" y que, más allá de la disciplina, "la forma en que uno edita sus recuerdos, es la forma en que administra su propia historia". 

"La memoria personal facilita más el camino, porque es emotiva y también creativa", sostuvo el escritor de novelas como "El muchacho peronista", "El espía del tiempo", "Kamchatka", "El año que viví en peligro", entre otras. 

El Parque de la Memoria ser escenario de los recuerdos de infancia de actores y escritores

Para Figueras, escribir desde el recuerdo y leer ante otras personas "es fundamental, porque pone a los escritores en esto de dar la cara, de ver a sus potenciales lectores", una experiencia que vivió en países como Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. 

Uno de los relatos que eligió presentar durante el encuentro que se realizará mañana, desde las 17, en Rafael Obligado 6745 y avenida Costanera Norte, remite a la pérdida de la inocencia en su infancia, a partir de un hecho azaroso que cambia el rumbo de sus deseos. 

"A comienzos de los '70, soy ingenuo como un helado de limón -se lee en ese texto-. Viajo a diario desde Flores a Congreso, al salir de la escuela, para acudir al curso donde me preparo para ingresar al Liceo Naval. Un capricho que mis padres toleran, pero no aplauden. Tal vez porque perciben que mi visión de la Armada es irreal: yo sólo pienso en barcos a vela, en mares insondables, en clases de esgrima". 


 
Escuch a Silvia Gmez Giusto y Nicols Pauls en La tarde de Tlam


La narración continúa: "Caminando por Callao, me topo con una multitud en la vereda del Hotel Savoy. 'Ya llegó Perón', explica alguien (...) 'Quedate un poco más. Seguro que aparece', me dice un viejo. Está a mis espaldas, ha puesto una mano sobre mi hombro. Tardo en comprender que su interés tiene poco que ver con la política. Me lo sugiere la presión que siento en la base de mi espina". 

Por otro lado, el psicólogo y dramaturgo Javier Daulte, consideró que "es necesario recordar para que ciertas cosas no vuelvan a ocurrir pero no sólo para eso, sino también para ser creativos porque la realidad se funda con creatividad en todos los ámbitos". 

"Creo que tenemos que poder meter mano porque es infinito lo que nos puede dar ese movimiento ágil que es la memoria, no creo en que haya cosas que deban quedar tal cual, porque de esa manera se vuelven instituciones pesadas, sin sentido y sagradas; y lo sagrado no se toca", reflexionó el autor de "Personitas", "Qué será de ti", "Vestuarios", "Automáticos" y "La felicidad", entre otras obras. 

El relato que leerá surgió de una foto que se tomó junto a su familia, de niño, en Acantilados, una playa cerca de Mar del Plata que hoy ya no existe porque la barrió el mar, "lo cual -señaló Daulte-me genera una extraña nostalgia, pues por lo general las personas no están pero los lugares sí y en este caso ocurre lo contrario". 

Se trata de "un juego entre lo que hubo y lo que hay; se puede ver como una sustracción o una sumatoria o un lugar que existe y no existe al mismo tiempo; el juego del recuerdo y el olvido que impone la memoria, donde es la sana capacidad de olvidar lo que nos vuelve más lúcidos", concluyó.