05/10/2014 soberana

La soberana de Gibraltar en el ftbol, una "utopa" para los ocupantes de las Malvinas

La Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA) habilitó recientemente a Gibraltar, territorio bajo ocupación británica reclamado por España, a participar de sus competiciones avalando así la postura de "autodeterminación" invocada por los habitantes de ese Peñón.

Por Franco Crdoba

Se trata de una situación que para muchos directivos del fútbol sudamericano sería "utópica" de intentarse en las Islas Malvinas, y que la FIFA ya descartó por completo.


A pesar de la frivolidad con que fue tratado el debut de Gibraltar, producido a principios de septiembre y con una estrepitosa derrota por 7 a 0 ante Polonia, el primer partido oficial de este territorio ocupado por Gran Bretaña abrió una grieta entre la UEFA y la Real Federación Española, una de las de mayor peso en lo político y deportivo en el continente.

En 1999 las autoridades del peñón ubicado en el sur de la península ibérica solicitaron a la UEFA participar de competiciones europeas, lo que recibió una rápida oposición del gobierno español y su federación de fútbol.
Así lo indicó el entonces subdirector de la Oficina de Información Diplomática, José Luis Solano, al diario El País, cuando manifestó que "Gibraltar es un caso muy sensible para el gobierno español y siempre está presto para mantener su posición".

Finalmente, España, que había amenazado con dejar las competencias europeas de selecciones, nada hizo ante la posición del Tribunal de Arbitraje Deportivo, también conocido como el TAS, que se promulgó el 24 de mayo de 2013 en favor del territorio, cuyo caso se encuentra en el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas.

Finalmente, la Asociación de Fútbol de Gibraltar, creada en 1895, debutó en las Eliminatorias para la Eurocopa 2016, pero no será habilitada por la FIFA para hacerlo durante las mundialistas, de cara a Rusia 2018.

El presidente del máximo organismo del fútbol, el suizo Joseph Blatter, en ese sentido dejó en claro que "Gibraltar no puede ser admitida como miembro FIFA", y su razón es la que la colonia está bajo mando de Reino Unido y los estatutos dicen que "sólo puede haber una asociación reconocida por cada país".

"Será imposible, de acuerdo con el artículo 10 de los estatutos, sólo puede haber una asociación reconocida por cada país", dijo en una reunión de la FIFA, celebrada esta semana.

Ahora, ¿quién imagina un combinado de Malvinas intentando jugar ante Argentina, verdadera parte de su territorio, en una eliminatoria mundialista? Sería un misión imposible, y por muchos factores.

En principio, para que se dé esa posibilidad debería abrirse un expediente en la Confederación Sudamericana de Fútbol con la intención de los lugareños.

En efecto, los ocupantes de las Islas poseen un combinado que representa al archipiélago en competencias no oficiales, aunque tampoco es reconocido como "seleccionado" por ninguna Confederación continental que este bajo la órbita FIFA.

Este equipo disputa los "Juegos de las Islas", que son enfrentamientos entre pequeños territorios, y entre sus logros alberga una goleada ante Isla de Pascua (Chile), y un tercer lugar en este certamen.

Al igual que la Argentina, España reclama su territorio sobre Gibraltar ante el Reino Unido, aunque para la Organización de las Naciones Unidas sea una territorio autónomo y las islas argentinas territorio "no autónomo", es decir bajo administración de Gran Bretaña como fuerza de ocupación.

El secretario general de la Conmebol, José Luis Meiszner, en diálogo con Télam se refirió a una posible intención de los kelpers de incursionar en el fútbol sudamericano: "no hay una presentación en tal sentido, pero tampoco es descabellado", señaló, más allá de que la propia FIFA rechaza esa posibilidad de plano.

La Federación Internacional de Fútbol Asociado cuenta con 209 asociaciones o federaciones de fútbol de distintos países, 17 más que la mismísima Organización de las Naciones Unidas.
El ex presidente de Quilmes, igualmente, expresó que "por el momento es inadmisible el análisis".

Por otro lado, para solicitar el ingreso de una nueva confederación a la Conmebol habría que llegar hasta los estatutos de la misma organización deportiva, pues desde la aceptación de Venezuela, en la década del ´50, los países sudamericanos decidieron que quedaría en diez países la cantidad de integrantes de la misma.

La única voz en favor de la posibilidad llegó desde Chile, a través del ex presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, Harold Mayne-Nicholls, para quien el ingreso de Malvinas al espectro del fútbol sudamericano "es claro y posible, el caso Gibraltar sienta un precedente no menor".

"La chance de que alguna vez pase eso es concreta y no solo para las Malvinas, sino para los territorios reclamados", dijo en diálogo con Télam.

Para Nicholls en cuanto a la aceptación de parte de la FIFA o por medio, o no, de los tribunales deportivos dice que si sería fácil, pero dentro de la Conmebol y su estatuto, deja el interrogante.

"¿Por qué Aruba, las Guyanas, o países que se encuentran en la línea de Sudamérica no forman parte de Conmebol y se sumaron a la Concacaf? Habría que ir bien adentro de los estatutos y claramente hay algo diferente a lo geopolítico", explicó.

Por último, el chileno contó una anécdota con el recientemente fallecido presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, y vicepresidente primero de la FIFA, Julio Humberto Grondona, y con nostalgia recordó entre risas una charla de su "única vez como dirigente que escuchó la palabra Malvinas".

"En medio de una charla festiva, le pregunté a Don Julio cómo andaba, me dijo que bien, y que había recibido una visita en su despacho de los máximos directivos de Inglaterra para solicitarle que los votara para que pudieran ser sede del la Copa del Mundo 2018, a lo que él contestó, que si le devolvían las Malvinas lo hacía con todo gusto".

Si bien las Islas Malvinas no hicieron, por el momento, ningún pedido formal para presentarse como miembro activo de alguna entidad continental, ni tampoco de la FIFA, las posturas en cuanto a lo "utópico" y a lo "claro y posible" son para los diferentes dirigentes deportivos motivo de debate.