05/10/2014 publicacin

"7 Crnicas", un libro autogestivo como camino para visibilizar fotgrafos y temticas sociales

Se trata de un libro colectivo que busca dar espacio a los fotógrafos emergentes al tiempo que visibiliza temáticas sociales y expresa en autorretratos la fragilidad humana y la sensación de pequeñez frente a una gran ciudad.


Un parto en una casa, una mujer travesti, un ex preso social, una villa porteña, un taller textil familiar, la fragilidad humana expresada en autorretratos y la sensación de pequeñez frente a una gran ciudad son las personas, situaciones y sensaciones elegidas para “7 crónicas”, un libro colectivo que busca dar espacio a los fotógrafos emergentes al tiempo que visibiliza temáticas sociales.

“Este libro nace con la idea de seguir abriendo espacio para fotógrafos emergentes y en ese camino este año ampliamos la propuesta y generamos un concurso fotográfico en donde el único criterio que tuvimos hacia afuera fue que los trabajos fueran documentales o ensayos de autor”, cuenta a Télam Hernán Vitenberg, integrante de la cooperativa de fotógrafos Crónicas Visuales, quien editará 7 Crónicas.

Este es el segundo libro realizado por la cooperativa con financiamiento colectivo: el primero, La Gran Casa, fue un trabajo fotográfico realizado por Walter Sangroni, también miembro de Crónicas Visuales, en el Centro de Integración Monteagudo, un espacio gestionado por la organización Proyecto 7, donde residen 115 hombres que se encontraban en situación de calle.

“La autogestión para nosotros tiene un doble sentido, por un lado es una forma de cambiar las reglas del mercado que es un proceso lento y difícil. Esto implica cargarse el proyecto al hombro. Pero en lo más inmediato lo que significa es la posibilidad de poder publicar porque existen pocas editoriales que publican libros de fotografía y es muy caro”, describe Vitenberg.

Pero, además, también representa la posibilidad de fijar un precio accesible para el comprador: “Nuestra idea es hacer libros de calidad para que la gente que no es fotógrafa se interese. Los libros de fotos los consumimos los fotógrafos nada más, si uno piensa la música la consumimos todos, no sólo los músicos. Y esto nos falta. Hay que generar una educación visual, hay que poner las piezas en la sociedad para que eso vaya pasando”, sintetiza.

Una vez lanzado el concurso, la cooperativa, conformada también por Javier Valado y Diego Astarita, recibió unos 100 trabajos de los que terminaron seleccionando los siete que conforman el libro.

“La autogestión es una forma de cambiar las reglas del mercad, así como la posibilidad de poder publicar porque existen pocas editoriales que publican este tipo de libros”,


Hernán Vitenberg
“Los materiales que quedaron seleccionados de alguna manera nos tenían que llegar al alma. Estos siete para nosotros fueron muy conmovedores por las temáticas, que nos parecían importantes tratar, y por la calidad fotográfica”, argumenta.

Ciudad Oculta es uno de esos siete trabajos, hecho por el fotógrafo Nahuel Alfonso: “Viví allí de chico, adolescente y un poquito más. Me fui de ahí pero quedó mi familia, así que siempre estoy regresando”, cuenta el autor.

Y describe: “Es un trabajo que vengo desarrollando hace siete años y se trata de sensaciones de una persona que vivió y que vuelve todo el tiempo un poco para mostrar la cotidianidad de Ciudad Oculta y salir de las noticias, que sólo cuentan una cara de lo que pasa adentro del barrio”.

Con un tono menos social pero no por ello con menor compromiso, Melisa Scarcella trabajó durante un año en realizarse autorretratos a partir de la utilización de la luz de la linterna como única iluminación, “pero sobre todo tiene que ver con mostrar lo frágiles que somos, aunque a veces nos creamos o nos mostremos como superhéroes”, sostiene.

“Parto y Poder” es de la autoría de Cecilia Anton que, a partir de fotografiar a una amiga que había decidido parir en su casa, se adentró en este mundo contrario a la violencia obstétrica, mientras que Mariano Frizoli reflejó el proceso de identificación de genero de Andrea, una mujer trans.

Victoria Irene, en cambio hizo un trabajo sobre Pepe B, un ex preso político que a pesar de los múltiples estigmas que pesan sobre él, se erige como sostén familiar; en tanto Benoist Antoine Gelin muestra lo cotidiano de un taller textil familiar emplazado en medio de Once.

El libro se completa con “Un dios en la ciudad”, de Rodrigo Claramonte, un registro en blanco y negro sobre lo que le pasa a cualquier transeúnte en una mega ciudad, en este caso Buenos Aires.

“7 Crónicas” busca financiamiento colectivo a través de Panal de Ideas, esto implica que una persona puede realizar un aporte y a partir de eso recibe una “recompensa” que depende del monto. Así, por ejemplo, con 50 pesos se accede al libro en forma digital y a partir de 150 pesos se recibe la edición impresa. El vencimiento de este proyecto es el 9 de noviembre.

Vitenberg informó que “lo interesante es que si no se llega a reunir el dinero (que en general no sucede), la misma página te devuelve el importe, por lo que no hay ningún riesgo para el activista”.

“Lo bueno que tiene el libro es que son siete trabajos con una estética muy distinta pero a la vez todos tienen algo que los une que quizás se pueda resumir en la palabra 'intimidad' porque es algo que está presente en todos los trabajos”, concluyó Scarcella.