28/09/2014 despenalizacin

Mujeres jvenes explicaron por qu las trabas al aborto legal violan los derechos humanos

El derecho al aborto es debatido sin tabúes por las jóvenes menores de 30 años, que hacen eje en que cada mujer es diferente, que todas tienen derecho a decidir sobre sus cuerpos y proyectos de vida, en un contexto donde la prohibición de la práctica "mantiene la desigualdad social y las criminaliza".

Convocadas por Télam, ocho jóvenes veinteañeras de distintos lugares del país opinaron sobre el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, al conmemorarse cada 28 de septiembre el Día por la Despenalización.

"Entre la juventud, el aborto es cada vez menos tabú, hablamos del tema, debatimos, tomamos posiciones", compartió la cordobesa Lola Guerra, que milita en Católicas por el Derecho a Decidir.

Para Belén Grosso, docente neuquina de 27 años, integrante de La Colectiva Feminista La Revuelta, "las mujeres abortamos, le guste o no al mundo, y desde ahí hablo con mis pares, es decir, saliendo de la dicotomía 'aborto sí, aborto no'. Ese es el punto de partida".

"El tema hay que plantearlo desde el lugar del derecho de la mujer a elegir sobre su propio cuerpo", señaló la periodista rosarina Estefanía Giménez, quien reconoció que con 28 años, el proceso de reconocer "que mi cuerpo es mio, continúa y está en permanente construcción".

Coincide la bonaerense Yamila Picasso, estudiante de Ciencias Políticas, ya que reconocer el derecho a decidir sobre la autonomía de los cuerpos "es un proceso que continúo transitando porque siempre hay nuevas formas de dominación machista".

La abogada Heidi Canzobre, de 28 años, siente que "hay tabúes sociales" que impiden que se debata la ley de aborto legal y analizó que "muchos comportamientos ilegales se admiten socialmente hasta con orgullo, mientras las mujeres abortamos en silencio y no hablamos del tema".

"Hay que correrse del lugar hipócrita de quienes dicen estar a favor de la vida y en contra del aborto, descuidando la vida de la madre. Hay que entender que cada caso es particular, individual", sumó la profesora de educación física de 23 años, Johanna Piromalli.

Para Guerra, "nosotras decidimos si queremos ser madres o no y en su caso cuándo, sin que en esa decisión se vaya la vida de las mujeres. Las que mueren, son generalmente las más pobres".

Maffeo aportó además que el aborto clandestino "es un negocio para unos pocos, que lucran con la salud de las mujeres".

"Cada mujer es diferente y sus proyectos de vida son muy variados", destacó Paula Satts, socióloga y parte del equipo de la Consejería Pre y Post Aborto 'Decidimos' de La Plata, y añadió que "desde nuestro espacio, acompañamos a mujeres solteras, casadas, estudiantes, profesionales, desempleadas, amas de casa, madres, heterosexuales, bisexuales, católicas, ateas, entre muchas otras características que las definen".

Todas coinciden en que la prohibición del aborto "no evita su práctica, sólo mantiene la desigualdad social y criminaliza a las mujeres por ejercer su autonomía y libertad".

La abogada Canzobre invitó a pensar por qué "ninguna legislación regula los cuerpos de los varones ni los obliga a actos heroicos", por eso, si bien para Guerra "hemos avanzado muchísimo en nuestro país, el aborto sigue siendo una deuda pendiente de la democracia"

"La falta de acceso al aborto legal, seguro y gratuito nos afecta a todas y todos como sociedad y es una emergencia que hay que atender", enfatizó la periodista rosarina.