22/09/2014 distincin

Paulo y "Nita" Freire, una vida dedicada a la "Pedagoga del oprimido"

La brasileña Ana María Araújo Freire, viuda de Paulo Freire, recibió de la Universidad de Lanús la distinción Honoris Causa post mortem al pedagogo pernambucano que postuló la "Pedagogía del oprimido", como relación dialéctica de mutua transformación del hombre y el mundo, y se constituyó en 2012 en patrono de la Educación en Brasil.

Paulo Freire murió de un infarto a los 75 años tras una productiva labor en el campo de la enseñanza que comenzó con la radicalizada "Pedagogía del oprimido", una obra de referencia para educadores, filósofos y científicos, producto de la sistematización de experiencias registradas en escritos desde la década del 40 hasta 1997, como "Pedagogía  de  la  esperanza", "… de  la  Indignación" y "… de la autonomía".

"Paulo creó toda su teoría a partir de su solidaridad, su compasión con las clases explotadas y dijo 'pensándolo bien, es más fácil saber más a través de lo que ya sabemos, que empezar de cero', entonces por qué tengo que basarme en una cartilla que un intelectual escribió en un escritorio", contó Nita en diálogo con Télam, antes de recibir la distinción de la Universidad Nacional de Lanús.

Así, sustituyó el 'Evo viu a uva' -equivalente al 'mama amasa la masa'-, por palabras aprendidas en sociabilidad, porque "los adultos no son analfabetos de conversación sino de escritura".

De lo que se trataba era de "aprender a tomar el lápiz y escribir sobre papel un código que tienes que saber como señal gráfica del habla, con una relación que Paulo, primero por intuición y después por sus estudios científicos, constató: que había que partir de lo que él y ella sabían por la vida cotidiana".

Nita considera que "la escuela tradicional es 'bancaria', de 'decorar' una lección en un banco a través de la repetición, como era la influencia de la Compañía de Jesús"; cuando por el contrario se trata de que "la educación es el mundo todo, en el que aprendemos haciendo lo que ya es parte de nuestra cultura".

La palabra clave "para los obreros de Brasilia fue 'tijolo' (ladrillo), primero unida y luego separada en sílabas para derivar las familias" de la ti -ta, te, to, tu- y las demás, y recombinarlas en otros significados, descubriendo una ficha gráfica que podía ser decodificada por la inteligencia humana, es decir, "la participación de los sujetos".

"La diferencia es que el sujeto va construyendo la educación a través de la alfabetización, aprehendiendo la subjetividad de las cosas", dice Nita, respecto a un tema que cobró actualidad con la reciente ofensiva contra la Ley 79413/14 de "Incorporación de la modalidad de educación comunitaria al sistema educativo formal" en la provincia de Buenos Aires.

Paulo sostenía "que nosotros nacemos con tendencias, y la educación de la familia y la sociedad va afirmando las cosas que quieres que sean parte de ti: aprendió de su madre, una católica fervorosa, la cuestión del respeto; de su padre, la cuestión de la tolerancia, el amor y la compasión al otro".

Ya mayor, "recordaba la sensación de repugnancia cuando de niño escuchaba a alguien hablar con odio contra los negros, tratándolos de esclavos", refirió, como antecedente para la posterior experiencia del pedagogo con trabajadores urbanos, rurales y pescadores de Pernambuco. 

Con idéntica sensibilidad, Nita admira a Luiz Inácio Lula da Silva, al que compara con "una explosión de inteligencia, un hombre que salió de la miseria total y luego se hace presidente de un país tan elitista como Brasil".

Paulo fue marido de Nita durante los últimos diez años de vida, pero eran conocidos desde que ella tenía cinco años porque el joven estudiaba en la escuela secundaria del papá de la que iba a ser su compañera de vida e ideología, y quien prolongaría su producción intelectual.

"Fue algo muy bueno en nuestras vidas, lo que hizo por mí y lo que hice por él, que estaba muriendo muy triste y envejecido y se recuperó para tener ánimos para escribir todavía muchos libros", contó su viuda.

Ana  María  Araújo  Freire es  licenciada  en  Pedagogía  por  la  Pontificia  Universidad Católica de Sao Paulo, doctora en Educación, profesora jubilada en la Universidad Católica de  San Paulo y autora de varios libros.

La resolución del Consejo Superior de la Universidad de Lanús reivindicó que "mediante su pedagogía, Paulo Freire persigue devolver y reforzar la palabra a los oprimidos, los grupos populares, los campesinos, los indígenas marginados y demás sectores a los que la pedagogía de las clases dominantes pretenden condenar al silencio".

El profesor Alberto Filippi definió que esta casa de estudios "de la Patria Grande honra a nuestros americanos, desde el ex presidente Néstor Kirchner hasta Freire, Evo Morales y grandes intelectuales y políticos, así que da este reconocimiento a Paulo y Ana María, no sólo discípula esclarecida sino continuadora del trabajo con la pedagogía y libertad de los más débiles".

"La rectora Ana Jaramillo ha querido honrar esta tradición de estudios latinoamericanistas de la Universidad de Lanús; el doctorado de Derechos Humanos la tendrá Ana María en una charla el miércoles en la mañana y la Escuela del Servicio de Justicia, la conferencia magistral "Democracia, hegemonía y constituciones", el jueves, informó Filippi a Télam.