15/09/2014 apoyo

La conferencia de Pars resolvi dar respaldo y apoyo militar a Irak

Apoyo al gobierno iraquí, con todos los medios necesarios, en la lucha contra los extremistas del Estado Islámico (EI) y determinación para aplicar las resoluciones de la ONU contra el terrorismo, es el compromiso que aseguraron los participantes en la conferencia sobre la paz y la seguridad en Irak.

La conferencia de París, en la que participaron los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y una decena de países árabes y europeos, se inicia en un contexto dramático a raíz de la decapitación, el sábado, del británico David Haines, tercer rehén al que EI dio muerte en menos de un mes, después de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff.

El apoyo de las potencias, según el comunicado difundido al término del encuentro, "contempla una ayuda militar apropiada, correspondiente a las necesidades expresadas por las autoridades iraquíes y dentro del respeto del derecho internacional y de la seguridad de las poblaciones civiles".

La veintena de países convocados en París subrayaron igualmente su determinación para aplicar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y se mostraron dispuestos a adoptar "las medidas necesarias para que produzca todos sus efectos", informó la agencia de noticias EFE.

"Se necesita una acción determinada para erradicar al EI, especialmente con medidas para prevenir la radicalización, coordinando la acción de todos los servicios de seguridad y reforzando la vigilancia de las fronteras", señala el texto.

Las conclusiones no detallan el papel que jugará cada país ni la ayuda concreta que se deberá aportar, pero sí dejan claro la "plena movilización" en su apoyo contra esa organización que, aseguran, no es "ni un Estado ni representativa del Islam, sino un movimiento de un peligro extremo".

Para los participantes, el EI representa una amenaza "para Irak pero también para el conjunto de la comunidad internacional", y la respuesta global debe contemplar también asistencia humanitaria y de cara a la reconstrucción del país.

"La conferencia fue útil porque va a permitir avanzar en el apoyo necesario para la paz y la lucha contra el EI", resumió ante la prensa el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, para quien "cuando se afronta un movimiento de este tipo, no hay otra postura que la de defenderse".

Su homólogo iraquí, Ibrahim Al Yafari, afirmó que "esta batalla feroz" requiere la unión de todos los esfuerzos, agradeció que se les haya mostrado que "no están solos" en esa lucha y el mensaje transmitido de que "ningún país va a ser abandonado si es objeto de un ataque terrorista".

Previo al encuentro, el presidente de Francia, Francois Hollande, había advertido que "no hay tiempo que perder" contra Estado Islámico y abogado por dar una respuesta "global" a la amenaza, ya que su violencia trasciende las fronteras de Irak y Siria, según informó la agencia de noticias Europa Press.

En el arranque de la cumbre internacional, Hollande subrayó que es momento de "dar a las nuevas autoridades iraquíes el apoyo político que sea necesario", toda vez que Estado Islámico pone a Irak, a Medio Oriente y a "todos los países del mundo en un gran riesgo".

"La ayuda debe ser sobre todo humanitaria", afirmó Hollande, poco después de que Francia confirmase el inicio de los vuelos de reconocimiento sobre Irak.

Para el mandatario francés, la comunidad internacional también debe prestar atención al "adoctrinamiento" de la población juvenil, dejar sin "recursos" al Estado Islámico y perseguir a todos aquellos que colaboran de la milicia, sea "de cerca o de lejos".

Estados Unidos realiza desde el 8 de agosto bombardeos contra EI en el norte de Irak, y varios países, empezando por Francia, entregan armas a los combatientes kurdos iraquíes, en la primera línea de los combates contra los yihadistas.