10/09/2014 Hoy en el Arte

El fenmeno oculto de la creacin, desde la ptica de Miguel Dvila

La exposición “Fenómeno oculto de la creación”, que abre sus puertas en la galería porteña Hoy en el Arte, reúne una veintena de trabajos del gran pintor riojano Miguel Dávila, cuya obra -de colores nítidos y temáticas variadas- se halla entre lo reflexivo y lo existencial.

Por Mercedes Ezquiaga

El recorrido por la galería -“un pequeño museo”, dice a Télam la directora Teresa Nachman- arranca desde sus pinturas de los años 60 con algunas piezas como un autorretrato de un Dávila de anteojos de sol y pipa, con una boina muy colorida, donde se adivinan las influencias del pop que reinaba entonces hasta las últimas que pintó antes de su muerte, en 2009.

Dávila nació en 1926 en Chilecito (La Rioja) donde comenzó a dibujar desde pequeño junto a su primo, Leopoldo Torres Agüero, estudió con Enrique Policastro, de quien aprendió “el amor por la pintura” y viajó a Tucumán a estudiar en el Instituto Superior de Arte de la Universidad provincial, con maestros como Lino Enea Spilimbergo o Pompeyo Audivert.

Dávila formó parte del grupo la Nueva Figuración, movimiento de los 60 que integraron con Rómulo Macció, Ernesto Deira y Luis Felipe Noé, con quienes compartió taller en París, a donde llegó en 1961 con una beca del Fondo Nacional de las Artes.

La muestra reúne también tres temples -la técnica que utilizó Migue Angel para pintar la Capilla Sixtina- que consiste en mezclar huevo, pigmentos y óleo- donde se pueden ver reminiscencias de su Chilecito natal, con obras atravesadas por duendes, personajes y leyendas de las historias de las provincias, cuenta Alejandro ‘Sasha’ Dávila, el hijo del pintor, quien realizó además la curaduría de la muestra.

“Mi viejo siempre hablaba de la pasión y el riesgo. De animarse a cambiar. Era muy inquieto y estaba permanentemente experimentando. Dicen que un artista es el que está en la búsqueda”, relata Dávila hijo en dialogo con Télam.

“Dávila miraba de otra manera, fue un evolucionado de la imagen, nunca hizo concesiones. En esta muestra rescato obras de la década del 2000 que se conocen poco. Me interesa poner en valor sus obras, rescatarlas, conservarlas y mostrarlas en museos”, detalla quien también preside la Asociación Argentina de Galerías de Arte (AAGA). 

El título de la exposición tiene que ver con una temática que siempre interesó a Miguel Dávila, “qué fenómeno produce la creación y el pensamiento; el inconsciente, lo onírico, los sueños”, explica su hijo.

Durante dos años, Miguel Dávila utilizó como soporte de expresión el cine experimental, y realizó 16 películas o cortos que filmó en cassette de celuloide, que luego revelaba y editaba en una moviola –exhibida también en esta muestra- y uno de esos cortos se llamó “El fenómeno oculto de la creación”.

“Algunos son un delirio”, dice Sasha divertido, quien trabajó junto con su padre en los cortos, como asistente y a veces como actor, “y hay uno, por ejemplo, que lo protagoniza mi hijo que en ese entonces tenía seis años”, cuenta con emoción.

“Su vida fue la pintura, estaba todo el tiempo pintando, nunca supo hacer otra cosa más que dibujar o pintar. Él perdura a través del arte”, concluye Sasha. 

Entre 1954 y hasta su muerte, Dávila realizó cerca de 80 muestras individuales en galerías, centros culturales y museos nacionales y extranjeros; y realizó varios murales como los de los edificios Natania I y Natania II entre 1972 y 1974, y Natania III en 1980. 

Recibió galardones como el primer Premio Salón Nacional de Artes Plásticas y el Gran Premio de Honor Salón Nacional de Artes Plásticas, y además, fundó y dirigió el Museo Municipal de Bellas Artes de La Rioja. 

El papel de Miguel Dvila. 1950-2006. Dibujos