23/06/2014 biotecnologa

Argentina participa de la BIO 2014 en San Diego con productos de alta calidad

El país se destaca en América Latina por los grupos de investigación en biotecnología y la presencia de 230 compañías del sector, afirmó el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, en víspera de la Convención Internacional.

Por Celia Carbajal

"Argentina es una de las naciones destacadas en biotecnología por sus recursos humanos de alta calidad en el área de las ciencias biológicas, con una escuela científica de la época de Bernardo Houssay, que derivó en grupos que se dedican a la biotecnología vegetal, farmacéutica o animal”, dijo Barañao en diálogo con Télam.


El ministro reivindicó que la calidad de las investigaciones de Argentina “es superior al promedio de la región, lo que se expresa, como destaca la revista Nature en su último número, en la gran cantidad de investigadores y en que, invirtiendo en proporción menos que Brasil, logra mayor presencia en publicaciones del más alto nivel científico”.

El otro factor es que "tiene una industria biotecnológica que destaca a Argentina entre los países de América Latina, con unas 230 empresas con productos que son exportados a los mercados internacionales con los más altos requerimientos de calidad”. 

"Tanto los grupos de investigación como las numerosas empresas biotecnológicas tienen presencia internacional", enfatizó.  

Con la producción de anticuerpos monoclonales, factores de coagulación, hormona de crecimiento humana producida en vacas y otros productos, Argentina se destaca desde hace tres décadas.

"Argentina es una de las naciones destacadas en biotecnología por sus recursos humanos de alta calidad en el área de las ciencias biológicas"


Lino Barañao, ministro de Ciencia y Tecnología
Una veintena de empresas agrupadas en la Cámara Argentina de Biotecnología -estructurada a instancias del Ministerio-, más tres que cuentan con financiamiento estatal, serán protagonistas desde mañana y hasta el próximo 26 en el Pabellón Argentino cofinanciado por la Cancillería y el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

La biotecnología irrumpió en la industria a partir de su extraordinaria capacidad de utilizar agentes y procesos biológicos aplicados a la fabricación de medicamentos, productos para la bio- remediación de residuos, bioenergía o creación de especies vegetales y animales transgénicos, entre muchos otros.

Contrariamente a los productos que tienen moléculas chicas, los biotecnológicos tienen moléculas largas en cuya fabricación no se usa la síntesis química habitual sino la biología, que trabaja sobre seres vivos a los que les cambia una función para que produzca determinada cosa.

Argentina tiene “desarrollos muy importantes en el campo de nuevas alternativas terapéuticas para el cáncer, con el resultado exitoso del equipo de Gabriel Rabinovich, además de nuevas alternativas para el desarrollo de vacunas, con un laboratorio a inaugurar en Córdoba de anticuerpos monoclonales y otro para vacunas basado en nuevas tecnologías, del equipo de Hugo Luján”, mencionó.

En tecnología vegetal, “el trabajo de Raquel Chan con el gen de resistencia a la sequía, que incrementa la productividad en condiciones normales de clima, es parte de cantidad de trabajos patentados y en negociación internacional que hace el Conicet”.

“La idea no es que el Conicet cobre servicios y cubra su presupuesto, sino la de generar subsidiarias en Argentina que den trabajo de calidad a partir de desarrollos hechos en el país: por eso el Estado invierte no sólo protegiendo propiedad intelectual, sino tratando de establecer las facilidades para una industria local basada en esos desarrollos”, planteó Barañao. 

La BIO ofrece oportunidades de reunión y comercialización para la Fundación ExportAr, la Cámara Argentina de Biotecnología, Chemo, Biosidus, Argenomics, Inbio Highway, Terragene, Bioceres, Inmunova y el área de Vinculación Tecnológica del Conicet, entre otros.

El Ministerio patrocina tres empresas en prototipo, una de ellas,  Argenomics, dedicada a biomarcadores moleculares para diagnóstico y tratamiento y nuevos dispositivos de administración de fármacos.

Las otras dos son Inbio Highway -con reactivos de alta calidad para aplicaciones de biología molecular- y Terragene -dedicada a obtener soluciones complejas para desinfección y esterilización-.

Las convenciones BIO “son la vidriera para mostrar los potenciales de los países en empresas, investigación y el apoyo estatal para estas actividades”, definió el ministro.

Barañao afirmó que “el sector de biotecnología tiene un fuerte componente de investigación, y lo que determina la prevalencia de una empresa es la originalidad de sus patentes o desarrollos”.

En el sector de la biotecnología “las empresas hacen productos de calidad controlada y encuentran una continua fuente de innovación en el sector científico, que nutre a estos desarrollos”.

“La biotecnológica es una `industria conocimiento-intensiva`,  donde la prevalencia y la competitividad está dada precisamente por la capacidad de innovación continua: un sector muy dinámico, muy competitivo, muy regulado, que lo define como atípico respecto a otros sectores industriales”, concluyó.