22/06/2014 Ucrania

Separatistas rechazaron el cese del fuego y siguen los combates

Dos días después de anunciar un alto el fuego, el gobierno ucraniano denunció que las milicias separatistas pro rusas continuaron atacando a sus fuerzas en el este del país, mientras que las autoridades rebeldes explicaron que rechazaron "la propuesta de paz" porque no se los incluyó.

El Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania informó a la prensa que en las últimas 24 horas se registraron al menos siete ataques contra posiciones del Ejército, la Guardia Fronteriza y varios grupos paramilitares leales a Kiev en las provincias separatistas de Lugansk y Donetsk.

 

El órgano gubernamental no informó sobre bajas, según la agencia de noticias EFE.

Desde que comenzó la ofensiva militar ucraniana sobre las dos provincias separatistas del este, hace dos meses y medio, cientos de milicianos, soldados y civiles murieron, y se estima que más de 10.000 personas ya tuvieron que abandonar sus casas.

Desde la página de Facebook del gobernador de la nueva República Popular de Donetsk, Pavel Gubarev, el jefe de la principal milicia separatista de esa región, Igor Strelkov, informó que sus fuerzas lanzaron hoy un ataque no muy lejos de ciudad de Slaviansk, la primera línea de los combates.

"La tregua anunciada por los militares ucranianos sin ningún tipo de consultas con nosotros no es reconocida por las milicias de la República Popular de Donetsk", sostuvo Strelkov.

"La tregua anunciada por los militares ucranianos sin ningún tipo de consultas con nosotros no es reconocida por las milicias de la República Popular de Donetsk"


Igor Strelkov, jefe de la principal milicia separatista
El flamante presidente de Ucrania, el multimillonario Petro Poroshenko, ordenó el viernes pasado un alto el fuego unilateral de siete días para permitir el inicio de un diálogo.

Su "plan de paz" supone el desarme de las milicias separatistas, una amnistía para todos los que abandonen las armas y la creación de corredores seguros para que los combatientes extranjeros puedan abandonar el territorio de Ucrania.

Sin embargo, Poroshenko, quien asumió el poder hace apenas unas semanas, fue claro al adelantar que no dialogará con aquellos que cometieron actos de "terrorismo" y que tienen "sangre en sus manos".

En otras palabras, no negociará con los líderes políticos y militares separatistas.

El mandatario ucraniano además advirtió que "el alto el fuego no significa que los soldados ucranianos tengan prohibido responder al fuego enemigo".

Ante esas declaraciones y tras un fin de semana donde los ataques y los combates continuaron sacudiendo el este ucraniano y, especialmente, la zona fronteriza con Rusia, el presidente ruso, Vladimir Putin, pidió hoy "conseguir el cese de todas las acciones militares".

En declaraciones a la prensa de su país, el mandatario, que es acusado por Kiev y las potencias occidentales de apoyar clandestinamente a los separatistas ucranianos, aseguró que desde el otro lado de la frontera no puede determinar "quién está atacando", pero sí que hubo "mucha actividad con artillería".

Pese a que apoyó públicamente el cese al fuego de Poroshenko, Putin volvió a aclarar que cualquier diálogo incluya a "todas las partes en conflicto, a fin de hallar un compromiso aceptable para todos".

Pese a las denuncias de Kiev y sus socios occidentales, nunca reconoció formalmente a las provincias separatistas de Donetsk y Lugansk ni aceptó su ingreso a Rusia como pedían éstas luego de la anexión unilateral de Crimea.

Ante la profundización del conflicto ucraniano, el presidente francés, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, hablaron hoy por teléfono con Putin y volvieron a pedirle que blinde su frontera para no permitir el traspaso de armas, tanques y combatientes a la región separatista vecina.