13/06/2014 Día del padre

La paternidad actual es más afectiva, comprometida y diversa

Distintos especialistas coinciden que los padres en la actualidad son más afectivos y comprometidos con la educación de los hijos y con las tareas del hogar.

No obstante, señalaron que igualmente persisten en muchos casos actitudes tradicionales vinculadas con el hombre `proveedor`, distante y alejado de las tareas hogareñas.

Una pregunta que surge al analizar los cambios culturales actuales es ¿cómo ser padre en esta época que demanda de él cosas diferentes a las que le pedía en otra época?.

"Se esperan y se hacen otras cosas", precisó a Télam la psicóloga Marta Lucioni, especialista en violencia familiar, tras añadir que "existe actualmente otro tipo de paternidad, más comprometida, aunque el mayor peso sigue estando en las mujeres".

No obstante, aclaró que esta situación cambia "según los contextos y los sectores sociales, por eso es muy difícil generalizar".

La especialista precisó que "hay nuevas paternidades porque hay nuevas formas de parejas; hay parejas igualitarias donde los dos comparten responsabilidades y los hombres dejan la masculinidad tradicional e incorporan la afectividad que antes era de la mujer, y a la vez vemos a la mujer más inserta en el mundo público".

Asimismo, "hay parejas tradicionales, con el hombre proveedor y la mujer que educa, y hay parejas intermedias", añadió.

En tanto, el psicoanalista Guillermo Cabado de la Asociación de Asistencia y Docencia en Psicoanálisis, Centro Dos, consideró que "ahora que las mujeres están mucho más diversificadas en sus tareas se requiere más de la presencia física del papá en los tiempos del bebé".

Asimismo, sostuvo que "ahora que está mucho más instalado que los hombres pueden/deben ser más tiernos, se espera que el papá tenga otro contacto físico con el bebé a la hora de los pañales, el llanto nocturno, o cuidarlos".

"Ahora que las mujeres están mucho más diversificadas en sus tareas se requiere más de la presencia física del papá en los tiempos del bebé",


Guillermo Cabado
En cuanto al vínculo con los adolescentes, Cabado consideró que "se requiere del padre una presencia clara que ayude a los chicos a que no se los lleve la ola del `todos mis amigos lo hacen, por qué yo no?".

Cabado precisó, en diálogo con Télam, que "hay tres ejes que están antes de cualquier sugerencia puntual que se pueda hacer a un papá ante una consulta".

"Uno, es la posibilidad de que el padre soporte la diferencia que inevitablemente habrá entre lo que puede hacer y lo que se espera que haga, incluso lo que él mismo espera de sí mismo. Poder soportar esto le dará más chances de no quedar atrapado en la impotencia", destacó.

El segundo eje es "la posibilidad de que el padre soporte la diferencia que inevitablemente habrá entre lo que él espera de un hijo y lo que del hijo vendrá, a cualquier edad de éste".

El tercer eje tiene que ver con "la posibilidad de no quedar atrapado en un clisé que incluso muchos psicoanalistas avalan: la creencia de que hay continuidad entre lo que un padre hace y lo que luego le pasará emocionalmente a un hijo".

No obstante, en tanto "nadie sabe de antemano qué tomará el hijo de su padre, lo mejor que puede hacer un papá es concentrarse en mantener la conexión con lo que siente que él puede ofrecer".

Por su parte, la psicoanalista del Hospital Piñero, de la Ciudad de Buenos Aires, Nélida Di Rienzo, precisó que "con la caída del patriarcado y una tendencia a la igualdad de los sexos, hay un cuestionamiento de las estructuras familiares y de pareja tradicionales".

Explicó que "la función paterna no está soldada a la denominación de `padre`, que circula por la familia", y remarcó la importancia de que esta función se cumpla más allá de la anatomía de sus integrantes.

"Amar a un niño es brindarle la posibilidad de que construya una versión del padre con la que hacer diferencia respecto del deseo materno y eso puede suceder tanto en una familia heterosexual,  homosexual y homoparental".
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