12/06/2014 aniversario

Hace 70 aos, Hitler atacaba Londres con cohetes V1

Una semana después de la derrota alemana en Normandía, Adolf Hitler buscó vengarse de los aliados mediante un ataque sorpresivo sobre Londres con cohetes V1, el primer proyectil de crucero del mundo, antecesor de los misiles actuales.

Por Alberto Galeano

El 13 de junio de 1944 Hitler recurre a esta arma secreta que tenía una longitud de 7,9 metros, un peso de 2180 kilogramos y una velocidad de entre 625 y 656 kilómetros por hora, con un alcance de unos 400 kilómetros.

Por aquellos días, los británicos se habían acostumbrado a oír las sirenas de ataque áereo y el sonido sordo de las bombas V1, según recuerda en sus informes la BBC de Londres.

Se cree que se fabricaron unos 30000, casi todos construidos por esclavos que venían de los campos de concentración

 Desde esa fecha y hasta el fin de agosto de 1944 la aviación alemana Luftwaffe disparó alrededor de 9.000 misiles V1 (Vergeltungswaffe 1, arma de venganza en alemán) sobre el Reino Unido y Francia, pero sólo 2419 V1 dieron en los blancos previstos, ya que más de 2000 fueron derribados o desviados por aviones de la Fuerza Aérea británica (RAF).

En octubre de 1937, la Alemania nazi empezó a experimentar con la idea de construir una "bomba voladora" en la península Peenemünde, que se extiende sobre el Mar Báltico, tras la propuesta hecha por los ingenieros Wernher von Braun y Walter Dornberger, dos de los más famosos diseñadores de cohetes alemanes.

Así, con la premura de la guerra, este pequeño avión no tripulado se convirtió luego en el V1, con capacidad para llevar una cabeza explosiva de gran potencia.

Primero se lanzaron en el norte de Francia, mediante catapultas montadas en rieles de lanzamiento de 157 metros, y luego desde aviones.

Tras la derrota de Normandía, con los aliados que avanzaban desde dos frentes sobre Alemania, Hitler dio finalmente la orden para atacar el Reino Unido, que era abastecidos militarmente por Estados Unidos.

Hasta marzo de 1945, en el final de la Segunda Guerra Mundial, el ejército alemán disparó unos 12000 V1 contra blancos en toda Europa



"(...) en el oeste, la resistencia alemana fue muy difícil de superar, incluso cuando los aliados desembarcaron en el continente en junio de 1944", señala Eric Hobsbawn en su libro Historia del Siglo XX. Para el historiador británico, sólo el Ejército Rojo era capaz de derrotar a la Alemania nazi.

Hasta marzo de 1945, en el final de la Segunda Guerra Mundial, el ejército alemán disparó unos 12000 V1 contra blancos en toda Europa.

Se cree que se fabricaron unos 30000, casi todos construidos por esclavos que venían de los campos de concentración.

De algún modo, los V1 le devolvieron la fe a los nazis tras la derrota de Normandía, ya que eran espectaculares volando a baja altura sobre las ciudades aliadas, aunque muchas veces no causaban grandes daños materiales.

Por ese motivo empezaron a trabajar en la construcciónn de un cohete que fuera capaz de transportar una tonelada de explosivos, burlando los sistemas de detención y a los cazas enemigos.

Así­ nacería el V2, un cohete que a diferencia del V1 alcanzaba velocidades supersónicas y que era imposible de interceptar por los cazas.

El cohete V2, el primer objeto hecho por el hombre en volar en el espacio exterior, progenitor de los cohetes modernos, fue diseñado por Von Braun, quien luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial trabajaría para la agencia espacial estadounidense NASA con el fin de diseñar el primer aterrizaje del hombre en la Luna.

Todos los adelantos en esta materia de las décadas del 50 y del 60 se deben a este ingeniero alemán, entre ellos la construcción del cohete Saturno V que viajó al satélite terrestre.

Muchas de las V2 fueron disparadas desde las costas francesas hacia Londres, con la intención de disminuir la moral de los ingleses que eran liderados por el primer ministro británico Winston Churchill, un hombre de una voluntad que los alentaba a derrotar a los nazis.  

El V-2 podía ser disparado desde rampas móviles, por lo que los aliados no podían detectar sus bases de lanzamiento.