04/06/2014 Universidad de La Plata

La "Garganta Poderosa" recibe el premio Rodolfo Walsh

La revista editada por un colectivo de vecinos de 15 villas porteñas, recibirá el premio de la Facultad de Periodismo de la Unla luego de 3 años y 38 números construyendo una voz propia contra la imagen que de esos asentamientos construyen los medios masivos.

"Muchos cometen el error de creer que la revista nació hace tres años con su primer ejemplar, pero la verdad es que La Poderosa como organización ya tiene 10 años construyendo con una dinámica asamblearia en las villas porteñas, y de ahí también salieron la cooperativa gastronómica `Sabores Poderosos` o la cooperativa textil `Estilos Poderosos`", dijo a uno de los referentes a Télam.

La Garganta Poderosa "en realidad arrancó mucho antes que eso: comenzó con la carta abierta de Rodolfo Walsh y el ejemplo del padre Mugica y de muchos villeros anónimos. Pero el detonante para ponernos a escribir fue un informe de Facundo Pastor para el canal América en 2011, en el que presentaba a los chicos de Zavaleta como pirañas y mostraba la villa cómo pura delincuencia", recordó.

"Al otro día fuimos todos a la puerta del canal en Palermo, hicimos un festival en la calle todo el día y pegamos en el frente del edificio testimonios de los vecinos de Zavaleta. Pero ni ese canal ni en ningún otro cubrieron ese acto ni nos dieron derecho a réplica", añadió.

A partir de esa experiencia, dijo,  "nos dimos un debate sobre cómo los medios construían a las villas para la opinión pública, y nos dimos cuenta que muchos nos demonizaban y que los que venían mostraban la mierda flotando en los pasillos, pero no señalaban que las cloacas estaban tapadas".

"Estábamos dejando que otros, con sus propios intereses, le contasen al resto quiénes somos; y nos dimos cuenta que no podíamos seguir aceptando las pocas migajas de espacio en los medios que nos daban. Ahí nació la idea de la revista como canal de comunicación de la cultura villera", subrayó.

La Poderosa "es la construcción de las asambleas de todos los barrios que la componen, por eso los comunicadores son elegidos por sus propios vecinos en cada una de esas asambleas, y como esta es un experiencia novedosa en su origen, fuera del circuito comercial, todos fuimos aprendiendo juntos", detalló.

"Desde el principio supimos que teníamos que buscar que todo el mundo nos lea, y sabíamos que si la tapa era un pasillo inundado o una casilla incendiada mucho no nos iban a leer porque predomina el discurso de la marginalidad, por eso recurrimos a figuras populares del arte, la cultura y el deporte", señaló.

Esto "no se trata de un truco para vender ejemplares, sino que esas personalidades ponen su popularidad para potenciar nuestra voz -aclaró- y que llegue a la mayor cantidad de gente posible".

También contó que alguna vez los cuestionaron por hacer "una revista villera con un papel de la más alta calidad. Pero no lo hacemos de pretenciosos", sino porque "queremos que las revistas duren, y porque tenemos que pagar papel caro es que la revista tiene sólo 24 páginas", remarcó.

"En el primer número tuvimos en la tapa a Riquelme y vendimos 3.000 ejemplares, y hubo números como el del Indio Solari que vendimos 22.000 y nos quedamos cortos, pero contar con la participación de esas figuras nos permitió también hacer tapa con Luciano Arruga", indicó el militante.

Hoy en La Garganta "trabajan 45 compañeros de manera cooperativa que representan a todos los barrios, y también son muchos los vecinos que se suman y colaboran con las notas", señaló.

"Parte de lo que recauda la revista se destina a actividades populares en los barrios, y mientras vamos creciendo nos damos cuenta que hace falta trabajar en una nueva ley de medios gráficos que contemple publicaciones alternativas como ésta, y que se resuelvan los condiconamientos en el precio del papel que favorece a los medios concentrados", concluyó.

Respecto al reconocimiento que recibirán mañana en la Facultad de Periodismo, el dirigente dijo que "es un orgullo recibir un premio con el nombre de Rodolfo Walsh, que fue un comunicador de las causas populares. Y también es muy importante que la academia premie a las construcciones de conocimiento como ésta, que se gestan en los territorios".

La revista, que ya editó 38 números, sale una vez al mes con un costo de 18 pesos.