26/05/2014 feria ArteBA

Obras adquiridas por el museo de Bellas Artes se exhiben en el stand del Ministerio de Cultura

Se trata de una selección de obras que pertenecen al conjunto de 130 piezas adquiridas en el último año por el Museo Nacional de Bellas Artes, con fondos del Estado Nacional.


La política de adquisiciones del museo permitió acrecentar su patrimonio en más de 130 objetos, "una selección que se dirigió principalmente a completar ausencias relevantes no sólo de artistas individuales sino también de importantes etapas del arte argentino que no estaban debidamente representados en la colección", explicaron Roberto Amigo y Fernando Farina.

Justamente, ambos curadores, tuvieron a su cargo la selección de piezas que se exhiben en la feria, algunas emblemáticas de la historia local de los últimos años, como “Victoria” de la serie “Cuerpo a cuerpo” de Graciela Sacco, una incrustación fotográfica en 24 tablas de tres metros por dos, del año 1996.

Se trata de fotografías recopiladas de los registros de diarios de otros tiempos, que Sacco retoma desde una mirada fragmentaria, haciendo eco de la visión ambigua que provoca el choque con una escena de conflicto social, desde una perspectiva transgresora, y a la vez reflectora de las fisuras de la memoria.

También aquí se exhibe el “Torso” (1982), de Liliana Maresca (1951-1994), realizado con poliuretano expandido y otros materiales, así como una serie de fotografías tomadas por Marcos López a la artista, quien fuera una figura clave de la vanguardia local al participar del acontecer artístico desde comienzos de los 80, protagonizando la entusiasta bohemia juvenil de Buenos Aires en los primeros años de la democracia.

Famosa por su instalación "Carro de cartonero", que fue a buscar al Albergue Warnes y que anticipó una nueva modalidad impuesta por la pobreza y desocupación de los años 90, Maresca creó una producción atravesada por la fuerza vital, el erotismo, así como el deterioro, la caducidad, la sangre y la muerte.

“Amor”, una pieza de 1992, hecha con elementos de plástico, vidrio, luz y muñecos mecánicos con movimiento -también en exhibición- pertenece a Omar Schiliro, un artista de la generación que convirtió al Centro Cultural Ricardo Rojas y al ICI en los espacios referenciales de una estética en los 90, en el marco de una cultura underground, en oposición a las grandes tradiciones artísticas.

"Escalón” de Jorge Macchi (una madera en el piso con aires fúnebres), así como una dentadura inmensa en la pintura “Gran remordimiento” de Daniel García y las impresiones coloridas pero también en blanco y negro de Juan Carlos Romero -como “Gloria a los héroes de Ezeiza” y “Fusilados en Trelew”-, también conforman el recorrido por el stand del Ministerio.

Una escultura de Cristina Schiavi “Cintas” de 1997: un acrílico sin título de Graciela Hasper (de 1996) una artista que se caracteriza por sus pinturas de formas geométricas y colores estridentes que se combinan de manera caleidoscópica y se enmarcan en la tradición del arte abstracto argentino son también parte de las nuevas adquisiciones del Bellas Artes, exhibidas ante el público en arteBA.

En este último año, el MNBA adquirió también obras de Ricardo Carpani, Fernando Bedoya y el colectivo Taller Popular de Serigrafía, así como una línea de obras que en la mayoría de los casos, son las primeras producciones de artistas como Elba Bairón, Daniel García, Miguel Harte, Fabio Kacero, Jorge Gumier Maier, Román Vitali, Cristina Schiavi y Marcia Schvartz.

"El criterio implementado no se contrapone con el de la adquisición de obras de figuras insoslayables del arte argentino tal como ocurriera  con el conjunto significativo de obras de Antonio Berni, indispensables para integrar el acervo público nacional", aclaran los curadores.

"Un museo público como el MNBA, aspira a ser un espacio común que defienda la multiplicidad y la potencialidad del arte, que sea un ámbito de reflexión y cuestionamiento abierto. Esta política de adquisiciones debe ser comprendida como un acto que enfrenta dichos desafíos", concluyen.