01/04/2014 aniversario

Malvinas, bastin militar del Reino Unido en una regin de paz

Las Islas Malvinas son uno de los territorios más militarizados del mundo, con casi un soldado cada dos habitantes, a pesar del compromiso de Argentina y América Latina de resolver la disputa de soberanía por la vía diplomática, y del pedido de las organizaciones pacifistas que instan al Reino Unido a terminar con la escalada armamentista.

Por Corresponsal

En el archipiélago hay 1.060 efectivos militares, según las últimas cifras oficiales, informadas el 5 de marzo pasado por el secretario de Defensa británico, Mark Francois, en la Cámara de los Comunes.


El número, que no incluye al personal civil del Ministerio de Defensa, indica que hay casi un soldado cada dos isleños, si se consideran los datos del censo realizado en 2012 que reveló un total de 2.563 habitantes estables.

Pero además de los efectivos, la militarización incluye armamento pesado, aviones de guerra, la presencia constante del buque HMS Clyde y la visita de destructores y fragatas como el HMS Argyll, HMS Edinburgh, HMS Dauntless y HMS Montrose.

La Campaña para el Desarme Nuclear (CND), una de las organizaciones pacifistas más importantes del Reino Unido, condenó "la decisión de intensificar la presencia militar" en la zona y lamentó "la intransigencia" de Londres por no entablar negociaciones con Argentina, tal como lo disponen más de 40 resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Pese al compromiso pacifista de América Latina, el gobierno británico utiliza su base para realizar pruebas con misiles, pero su verdadera importancia, como las del resto de los vestigios de su época imperial, es controlar espacios geopolíticos clave.

Las Malvinas ofrecen una ubicación estratégica en el Atlántico Sur y la Antártida, como los 2825 soldados del Reino Unido en el sur de Chipre le otorgan una presencia al este del Mar Mediterráneo, con rápido acceso a Oriente Medio y el Canal de Suez.

Pese al compromiso pacifista de América Latina, el gobierno británico utiliza su base para realizar pruebas con misiles


De la misma forma, la isla de Diego García, bajo soberanía británica pero alquilada a Estados Unidos tras expulsar a la población nativa, es importante para controlar el Océano Índico, y los 400 efectivos que tiene en Gibraltar (en disputa de soberanía con España) les permite vigilar el estrecho que comunica el Mediterráneo con el Atlántico Norte.

El costo para mantener esta monstruosa maquinaria de guerra escaló este año a unos 63 miles de millones de dólares, el cuarto presupuesto bélico más grande del mundo.

"Las prioridades están erradas. El dinero que se gasta en el Ejército equivale al doble de los recortes al NHS (organismo público de salud)", apuntó un vocero de la organización británica Campaña Contra el Comercio de Armas (CAAT) en declaraciones a Télam.

La ONG indicó que "existe un lobby fuerte" de la industria armamentista que "tiene una relación cercana" con el gobierno británico y "una gran influencia en la toma de decisiones".

En ese sentido habló de un vínculo "sistémico" y citó una investigación del diario The Guardian que comprobó que desde 1996 hubo 3572 oficiales veteranos del Ejército y funcionarios del Ministerio de Defensa que obtuvieron un trabajo en una empresa dedicada a la venta de armas.

El mismo diario, más recientemente, indicó en un informe que si el Reino Unido cumple su compromiso de retirarse de Afganistán en los próximos meses, el 2015 podría ser el primer año en un siglo en el que el país no está involucrado en un conflicto armado en alguna parte del mundo.

Pese a la contundencia del relevamiento, que va desde la Primera Guerra Mundial hasta la fecha, CAAT negó que haya un componente bélico en el ADN de los sucesivos gobiernos británicos: "No hay nada de natural en la guerra".

"Apoyamos una desmilitarización de la política exterior de Reino Unido, y queremos ver al país jugar un papel positivo en el extranjero", manifestó el portavoz de la organización.