19/03/2014 muestra

La solidaridad franco-argentina anclada en el centro de París

“Tierra de luz. Cultura y solidaridad franco-argentina”, una muestra que se centra en los cruces culturales y políticos entre ambos paí­ses y que es un agradecimiento al pueblo francés por la defensa de los derechos humanos durante la dictadura militar, quedó inaugurada esta tarde en el Ministerio de la Cultura y la Comunicación de Francia, en el centro de París.

Por Enviada especial

La exhibición -ubicada en la planta baja del moderno edificio- es una actividad paralela al Salón del Libro de París 2014 y está en sintonía con un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
 
Allí se traza a través de imágenes, documentos y audiovisuales la historia de un vínculo complejo a partir de la experiencia de personalidades de la cultura y la política.
 
"Es un homenaje al pueblo francés todo, cuya solidaridad durante la última dictadura cívico-militar en Argentina cambió el destino de cientos de nuestros intelectuales y artistas exiliados. A la vez, la exposición cuenta cómo al destierro siempre sigue la luz", dijo el secretario de Cultura argentino, Jorge Coscia, que la recorrió junto a su par francesa, Aurelié Filippetti.
 
La primera parte en el hall de entrada la compone una serie de "Tótems", tal como lo definió Matías Bruera, director de contenidos, a las fotografías gigantes de María Elena Walsh, Gyula Kosice, Juan José Saer, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Julio Cortázar, Atahualpa Yupanqui, Hugo Santiago, Mercedes Sosa, Miguel Ángel Estrella, Envar "Cacho" El Kadri.
 
Cada una de estas fotos de personalidades que dejaron su huella en Francia está acompañada de un objeto que lo vincula al país, con frases extraídas de entrevistas o canciones. "En el de Kosice hay un pomelo, porque cuando llegó a París un médico le recomendó que coma eso para sobrevivir, el interior de día y la cáscara de noche", contó Bruera durante la recorrida.
 
El facsímil de "La parole sacrée", la obra que escribió Yupanqui, la primera edición parisina del libro de fotografías de París y Buenos Aires con el que colaboró Cortázar, la portada de "Sous le ciel d`Argentine" (1955) de Walsh y Leda Valladares y el piano mudo de Estrella son algunas de las piezas emblemáticas que conforman este catálogo vital.
 
En otro apartado de la muestra hay referencias a publicaciones como Sur y Tiempos Modernos, dirigida por Sartre, homenajes a Copi, obras de Julio Le Parc. Alrededor, hay un pasillo revestido con una gran imagen de una marcha de la agrupación AIDA en París que pedía por los artistas desaparecidos en Argentina y fotos de Martine Franck, la mujer de Hénri Cartier Bresson.
 
En esos registros, la fotógrafa de la Agencia Magnum documentó desde 1978 a 1984 "Les manifestations des Jeudi" (las marchas de los jueves) frente a la Embajada argentina en Francia, una acción colectiva que acompañaban las rondas de las Madres en Plaza de Mayo. Allí se los ven a Simone Signoret, Yves Montand, Michel Foucault, Régis Debray, Francois Mitterrand, entre otros.
 
El espacio "Tierra estéril" es la contracara de esa luz donde se ve un mosaico de las fotos que Víctor Basterra, el obrero gráfico que fue obligado a tomar a los detenidos en los campos de concentración argentinos y que fueron testimonios clave para los juicios a los militares.
 
Es también en esa habitación donde se proyecta una larga entrevista a Sophie Thonon, la abogada de los familiares de las monjas francesas desaparecidas.
 
Otro de los puntos clave son los afiches y los documentos de adhesión del Comité de Boicot al Mundial de Futbol 1978 y el cierre es una habitación que lleva al espectador al presente: El estado de Derecho, desde 1983 a 2014, lapso en que ya hubo 122 juicios, 528 condenados y 110 nietos recuperados. La escultura "Derechos del hombre", de León Ferrari corona este lugar.
 
"Francia es una presencia tácita en el desarrollo cultural y un horizonte de referencia simbólico y material desde la época de la Independencia hasta la actualidad", dijo Bruera, que junto a Nicolás Sticotti, Luciana Delfabro y Cristina Blanco montaron la muestra.
 
El viaje a Parí­s por razones diversas "enriquecieron a la cultura de ambos países", confirmó Liliana Piñeiro, directora de la Casa Nacional del Bicentenario, quien dirigió el proyecto encabezado por Rodolfo Hamawi, director nacional de Industrias Culturales.
 
"Quisimos mostrar todo aquello que no se podía en el Salón; hablar de cultura donde no sólo estén incluidos los libros sino que haya más, como el cruce de inmigraciones, un vínculo de dos vías", remarcó Hamawi.
 
"Este es un homenaje a la solidaridad en cuanto valor universal e invita a pensar el sentido de esta palabra puesta en el presente", reflexionó Bruera que junto al equipo realizador pensaron "¿qué experiencia del lenguaje de la hospitalidad podemos tener todavía?". La respuesta es una cartografía de los lazos humanos que también muestra el mundo posible que puede ser.
 
"Tierra de Luz", que parafrasea el título de la canción de la mexicana Lila Downs, que narra la nostalgia por el terruño natal, la distancia y el recuerdo a flor de piel se quedará en el centro de París hasta el 28 de marzo.
 
Este relato emotivo también se hizo con la colaboración del Institut National de l`audiovisuel (INA), la TV Pública argentina, el diario Página/12, el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en Argentina (Cedinci), la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), el Instituto Espacio para la Memoria, la coordinadora "Memoria Abierta" y la Embajada Argentina en Francia.
 
En este marco en la Embajada de la Argentina en Francia hablarán con el público Miguel Ángel Estrella, Raúl Barboza, Julio Le Parc, Jorge Coscia, Ernesto Laclau, Laura Ramos, Estela de Carlotto, Taty Almeida, Sophie Thonon, Louis Joinet, Marta Vásquez, Olivier de Frouville, Liliana Andreone, Alicia Lajmanovich, Jean Pierre Lhande y Miguel Benasayag.
 
Y el próximo sábado habrá un acto en la embajada argentina en homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado. La exhibición podrá visitarse hasta el 28 de marzo en el Edificio Bons enfants (182 rue Saint Honoré, París), de lunes a viernes, de 9 a 19.