09/02/2014 novedades discogrficas

El debut de Los Antiguos y una grata sorpresa para la escena stoner

El poderoso y salvaje disco debut de los Antiguos, el trabajo de dos integrantes de la Orquesta del Teatro Colón sobre obras de Johannes Brahms y el segundo material del combo reggae Nueva Luz, destacan entre las novedades discográficas de esta semana.

 

LOS ANTIGUOS, “SIMPLE”

Primer disco de este quinteto que cultiva un poderoso heavy metal, pero también se da espacio para el stoner rock y el hard rock más rutero, con especial hincapié en las letras para rescatar la cosmovisión de los mapuches y mucha de su filosofía de vida.
El grupo está formado por exintegrantes de grupos metaleros como Sauron y Abismal como Pato Larralde en voz, David Iapalucci y Sergio Conforti en guitarras, Mow en bajo y Pablo "Huija" Andrés en batería.
La banda comenzó a tejerse un nombre entre shows, festivales como el Noiseground Festival y encuentros con grupos stoner, a fuerza de un poderío notorio y una densidad sonora, que la escena metal local le debe a su público.
Pato Larralde, sobrino del notable folclorista José Larralde, toma esa visión de la inmensidad geográfica de la Argentina, la aridez del NOA, el frío inmenso de la Patagonia que tan bien ha retratado su tío, pero también Atahualpa Yupanqui, y le suma un estudio preciso y detallado de los parámetros con los que los pueblos originarios consideraban que estaba regido el mundo.
Con un arte de tapa que transmite esa aridez tan típica del género stoner, pero con imágenes bien argentinas como el Tótem de la Huerta, ubicado en el Cerro Kaleuche, cerca del Lago Escondido en Cholila, en plena Patagonia, la banda promete y cumple con creces.
Con la Pachamama como entidad regente de todo el disco, los Antiguos te suben a Kaleuche, la nave de los locos y te llevan en un viaje crudísimo, enloquecido, reivindicando la idea de los mapuches de que el mundo estaba regido por el aire, el fuego, el agua.
El disco arranca feroz, poderoso, con un gran trabajo de guitarras de Iapalucci y Conforti en “Nervioso y Ebrio” donde se promete mucha locura, que se vuelve más densa con los bajos bien saturados y la batería sonando bien gorda y pesada en “La peste del sapo”, en la que Pato Larralde toma el mito bíblico de la plaga de sapos y lo descarga sobre el momento que atraviesa la sociedad.
“El sureño” es de las mejores piezas del disco, un rock duro, stoner, bien denso donde aporta su solo de guitarra JB Larralde, guitarrista de Sauron, y donde el grupo justifica la expectativa despertada y la fascinación de los amantes del rock garagero por ellos.
En la veloz y violenta “Los Grises”, Larralde se mete de lleno en la relación del hombre con los elementos como el fuego, el viento y el agua, mientras las guitarras braman enloquecidas.
“Dios de los Paganos” ofrece otro gran momento, en donde Larralde junto a Cristian Rodríguez descargan su enojo sobre la mitología a pleno, con momentos que parecen de calma, pero son solo segundos que se toma la tormenta.
Este notable lanzamiento se cierra con “Hecho a mi medida” menos metalera, más hard rockera y donde la banda abre puertas y ventanas para que la atención se pose sobre ellos a fuerza de buenas canciones.


CARLOS FERNANDEZ-EDUARDO PAEZ, “SONATAS PARA CLARINETE”

El clarinetista Carlos Fernández y el pianista Eduardo Páez alumbraron el disco "Clarinet sonatas", con piezas proyectadas especialmente para clarinete por el alemán Johannes Brahms en la última fase de su etapa como compositor.
Fernández y Páez trabajan la austeridad de formas y las simetrías de las composiciones de Brahms, cuyo equilibrio lo ubicó entre los más tradicionales (y clásicos) músicos del movimiento romántico.
La Sonata Nro 1 en Fa menor y la sonata Nro. 2 en Mi bemol mayor fueron creadas por Brahms cuando ya había anunciado su retiro de la actividad como compositor y a partir de las ideas que le deparó el contacto con un clarinetista contemporáneo, el alemán Richard Muhlfeld.
La sutileza expresiva a la que invitan las sonatas es bien conducida por Fernández, miembro de la Orquesta Estable del Teatro Colón y exintegrante de la Sinfónica Nacional, y Páez, habitual músico de distintas formaciones de cámara.


NUEVA LUZ, “LA FUERZA”

Este combo reggae de la zona oeste acaba de publicar su segundo CD donde combina el reggae roots con un romantic style, de muy buen gusto y con buenos arreglos, a los que se suman canciones en un tono más combativo, además de otras en las que el grupo pregona un respeto por el medio ambiente y los animales.
El nuevo trabajo discográfico de Nueva Luz reggae contiene 14 temas producidos por la banda junto a los hermanos Nahuel y Damián Martorelli y masterizado por Daniel Ovie (técnico de mezcla y ganador de tres Premios Grammy latinos con Calle 13 y Diego Torres).
El disco abre con el movedizo “Rimas” al que le sigue el romántico y bien arreglado “Necesito” donde se luce el grupo liderado por Petty, que integran Ale en teclado, Joaquín en guitarra,
Marcos en batería, Mati Correa en trompeta, Mati Vanegas en saxo, Gaby Jorquera en trombón, Sebas en bajo y Tocki en guitarra.
Al transcurrir del disco destacan el más juguetón y veraniego “Flechas”, el alterlatino y combativo “Pidiendo Unidad” con la participación de El Binghi Caracas Sunset, mientras que “Valiente y cobarde” será una balada bien romántica que sonará mucho en las radios y pegará mucho.
Ese aire romántico se transforma en dolor y desolación en “Mi invierno”, un lugar donde la banda parece haber encontrado la ropa que mejor le calza, aunque luego juegue con buen gusto con la salsa en “Azul”.
El romance vuelve con “Mi niña”, otra gran canción del disco.


FRANCESCA TRIO, “NOCHES PARALELAS”

Segundo disco de este trío rockero, compuesto por sesionistas que tocaron junto a Abel Pintos, Roxana Amed, León Gieco y otros artistas,  que presenta un pop-rock elaborado, con muchos elementos del rock progresivo.
El disco abre bien rockero con un interesante trabajo sonoro de las guitarras y un gran despliegue del bajo para una canción de toques spinetteanos como “Gracias por vivir”, mientras que “Nadar solo es aburrido” tiene un esquema más progresivo, con un buen riff que se desplegando sobre el fuerte respaldo del bajo y la batería.
El aura de Spinetta también se hace presente en “Una canción de los Beatles” aunque los acordes de la guitarra lo acercan más a un sonido más duro, mientras que “Esclava” y “Serpentina” remiten directamente a un rock progresivo al estilo King Crimson con ciertos pasajes new wave.
El disco cambia a un sonido más poderoso en “Murallas de papel”, la balada “Pensando en ella” y una eléctrica versión de “Té para tres”, un clásico de Soda Stereo incluido en el disco “Canción Animal”.


LA VIEJA RUTA, “TRABAJO FINO”

Tercer disco de esta banda de blues de más de 20 años de trayectoria que entrega un álbum de impecable producción donde se mete con el swing, el blues de Chicago, el sonido más campesino y el sureño en nueve canciones propias y un cover de James Cotton.
Casi como una big band con invitados como los Norman’s Horns, JW Jones en guitarra, Ricardo Tapia y Daniel Raffo, además de Mariana Itkin en coros, la Vieja Ruta ofrece 10 canciones con un gran sonido que deja de lado esa suciedad que algunos bluseros locales usan para tapar sus limitaciones.
El grupo está integrado por Walter ¨Rana¨ René en voz y armónica, Ariel Roge en guitarra, Fernando Heller en guitarra, Daniel Garavaglia en bajo, Adrián Scollo en batería, Ariel Masini en teclados, Martín Tojo y Pablo Cabrera en saxos.
El disco abre con el blues “Cerveza con amigos”, notablemente arreglado con la participación de los vientos que le dan aire de gran orquesta, mientras que “Yiro Perfumado” comienza a puro piano como un  boggie boggie y luego gira a un blues bien tradicional con un buen solo de Daniel Raffo.
“Dame las llaves” es un blues bien urbano, callejero, con elementos de poesía tanguera, y esa mezcla de puro porteñismo se repite en “El mantenido”. Ricardo Tapia colabora con la voz en la fiestera “La negra de mis sueños”, también muy bien arreglada con piano y bronces.
El aire callejero y a tugurio vuelve en “Mi garganta se secó”, mientras que “Te lo tengo que contar” es más lento y apunta al roce de los cuerpos con una cadencia sensual, nocturna, mientras que la versión de “High Compresión” de James Cotton se abre rápida con la armónica y el canandiense JW Jones pone su guitarra al servicio de la canción en un instrumental bien bailable.