17/01/2014 Una buena noticia

El Parque de la Memoria es patrimonio de todos

La Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos declaró recientemente al Parque de la Memoria y Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado Monumento histórico Nacional.

Por Viviana Ponieman

Las autoridades del espacio comparten esta novedad en su comunicado de prensa: “Con mucha alegría informamos que la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos (CMyMLH) aprobó el jueves 9 de enero la Declaratoria como Monumento Histórico Nacional del Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, como Lugar Histórico Nacional a la totalidad del Parque de la Memoria, como Bienes de Interés Histórico-Artístico a la totalidad de las esculturas emplazadas en el Parque y como Bien de Interés Histórico al Centro de Documentación y Archivo Digital”.



Para la Declaratoria la CMyMLH tomó en cuenta no sólo la calidad del proyecto paisajístico, sino su particular y simbólica ubicación a orillas del Río de la Plata. Así como  la claridad de su acción sobre el espacio público como soporte de los múltiples sentidos que la permanente construcción de la memoria necesita.

Un necesario reconocimiento, al enorme aporte que realiza el Parque a través de la educación, el arte y las actividades culturales en la búsqueda de Verdad y Justicia que se está desarrollando en nuestro país, así como a la conservación de la memoria y los ideales de aquellos que lucharon por una sociedad más justa.

Esto ofrece una cierta seguridad y también una pregunta: ¿cómo no había sucedido antes?

En entrevista con Télam, Nora Hochbaum directora del Parque nos dice que, si bien ya estaban haciendo las gestiones para ese trámite, con el cambio en la dirección de dicha comisión y ante los sucesos de dominio público que alertaron a la comunidad y a los organismos de DD HH, acerca de una velada intención de vaciar ese lugar de Memoria por las autoridades porteñas.

El organismo nacional comandado ahora por el arquitecto Jaime Sorin, que es también delegado por la Universidad de Buenos Aires  en el Consejo de gestión de dicho espacio de la memoria,  actuó con celeridad.

Una medida que trae algo de tranquilidad, en el sentido de estar amparados por una ley de la Nación, que a su vez reconoce y asume como parte de su patrimonio y el de todos los argentinos al Parque de la Memoria - Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, las esculturas emplazadas y toda la actividad que se realiza allí.

Cabe señalar que en 2013 han visitado ese espacio cerca de medio millón de personas. Que reciben visitas de todo el mundo, interesados en conocer nuestra historia y también investigadores del país y del extranjero de las más prestigiosas universidades.

Es que dicho Parque  es precursor entre los espacios de la memoria desde su creación -a fines de los años 90 en el ámbito del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por iniciativa de un grupo de organismos de derechos humanos-; hasta el diseño del monumento a las víctimas concebido como una herida en el territorio, un zigzag que conduce y termina estratégica y simbólicamente junto al Río de la Plata.

Este monumento a las víctimas es todo un testimonio que lleva inscriptos los nombres de todas de las personas desaparecidas y asesinadas entre 1969 y 1983, de todo el país, incluidos los extranjeros.



Un emblemático espacio memorial que surge a partir de la necesidad colectiva de tener un lugar donde recordar a los Desaparecidos -muertos sin tumbas- y poder tocar con la mano el nombre de cada ser querido.

Un espacio donde reunirse en la ceremonia de la memoria colectiva.

No es casual que varias Madres de Plaza de Mayo, pidieron que sus cenizas sean esparcidas allí, en esa parte del río, que se junta con los nombres de sus hijos.

Estos nombres parten de la base de datos propia, que reúne  información de diferentes fuentes y, – es la única institución de la Ciudad que cuenta con un Centro de Documentación y una Base de Datos de consulta pública que brinda información acerca de cada uno de los individuos incluidos en el monumento.

Por ejemplo el último año se pudieron identificar y agregar 25 nuevas placas con sus nombres.

Es por eso que celebramos esta medida de incorporar al patrimonio nacional tanto el monumento como la Base de Datos y el grupo de esculturas que constituye lo que podríamos llamar el “patrimonio tangible” del Parque de la Memoria.
Y que las muestras y actividades que se realizan en la sala PA yS- Presentes ahora y siempre -serían el patrimonio simbólico e intangible en algunos casos.



“Pero sabemos que este acervo, valioso en términos materiales y simbólicos, precisa ser activado por medio de acciones y actividades que apunten a generar pensamiento, sensibilidad y reflexión en los miles de visitantes de todas las edades y procedencias que concurren a las exposiciones, visitas guiadas, seminarios, charlas, talleres y conferencias que esta institución ofrece como parte de su programación". Afirma su curadora Florencia Battiti.

La continuidad de esta institución depende también de la permanencia de sus profesionales, su reconocimiento y valorización con sueldos actualizados como las generales de la ley.

La experiencia de los años 90 da cuenta de las diversas formas de abandono de los espacios, a través del vaciamiento de su personal, y la quita de presupuesto, para dejarlos morir.

Tener memoria es también estar alertas ante dichas prácticas administrativas que encubren políticas.
Porque hoy no hay crisis y paradójicamente el presupuesto de la Subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural que depende del jefe de gabinete porteño, es el tercer presupuesto del Gobierno de la Ciudad más rica del país.



Si bien nunca tan acertada la frase de que “las paredes hablan”, como en este caso, es necesaria la continuidad y crecimiento a partir de las actividades que desarrollan los profesionales que se han formado y trabajan a diario para conectar con la comunidad.

Porque la memoria es algo vivo que nos pertenece a todos. La tangible y la intangible.