16/10/2013 cine nacional

Pino Solanas documenta "La guerra del fracking"

Fernando “Pino” Solanas estrenará este jueves “La guerra del fracking”, su séptimo documental consecutivo desde 2003, para mostrar los modos y las consecuencias de esa forma de extracción de gas y petróleo, que inscribe dentro de “una saga de la Argentina de esta década”.


Cineasta, líder de Proyecto Sur, diputado y candidato a senador porteño por el frente opositor UNEN, presenta al filme como “otro documental de una serie que comenzó con `Memorias del saqueo´, que mantienen el mismo estilo y el mismo lenguaje porque son parte de mi obra de este tiempo y operan como una gran lección”.

Solanas confiesa que a la más reciente pieza de esa serie que también incluyó títulos como “La dignidad de los nadies”, “La próxima estación” y el par de entregas de “Tierra sublevada”, “no le he podido dedicar tanta atención por tratarse de un año electoral”.

En una entrevista con Télam, el realizador de filmes de ficción entre los que destacan “El exilio de Gardel”, “Sur” y “La nube”, asume que el hecho de estrenar a 10 días de las legislativas nacionales “aunque no se trate de una película partidaria, tiene que ver con que es un año de campaña y, también, con que después ya se acaba el año”.

En relación a “La guerra del fracking”, plasma en pantalla un viaje que Solanas comparte con dos viejos compañeros de ruta: el especialista Félix Herrero y la investigadora Maristella Svampa “para visitar las regiones donde se está extrayendo petróleo y gas por medio del fracking y, por otra parte, conocer a los que ya están padeciendo las consecuencias de este método”.

Entre los sectores que podrían verse perjudicados por la contaminación de napas de aguas que genera el fracking, se cuentan los productores de peras en la cuenca del Río Negro.

Para Solanas, “el desamparo del productor -consigna- hace que se permitan estas locuras, es no entender que tener la mejor pera del mundo es un patrimonio nacional cultural”.

Así como en los dos filmes “Tierra sublevada” ponía la lente en la extracción minera a cielo abierto, aquí retoma el tema energético porque, fundamenta, “la energía es el primer insumo de la cadena de consumo”.

“Yo fundé (el grupo) Moreno en 2002 y desde entonces -remarca- venimos advirtiendo sobre la necesidad de prestarle atención a las reservas de energía porque, si no, perdíamos el autoabastecimiento”.

En una mirada más integral a una temática que lo apasiona y que lo tiene como titular de la comisión de energía de la Cámara Baja, postula que “en las energías renovables tenemos una fuente de energía monumental al que le damos la espalda. No puede ser que nuestro modelo sea el de quemar hidrocarburos”.

Históricamente ligado al peronismo, en una relación que plasmó en filmes como “La hora de los hornos”, “Perón: Actualización política y doctrinaria para la toma del poder”, “Perón, la revolución justicialista” y “Los hijos de Fierro”, se ufana de “haber estado siempre en la defensa de grandes causas y los grandes principios”. 
“Y aspiro a que esta película -subraya- nos sirva para abrir un debate sobre cuestiones que se deciden en los grandes centros urbanos pero que afectan a gente concreta que habita en lugares alejados”.

Consultado acerca de si sus aliados electorales comparten los postulados que plantea en “La guerra...”, responde que “hicimos una alianza de tipo político en defensa de la institucionalidad porque únicamente con fuerzas testimoniales y sin conformar un gran instrumento, no se puede avanzar en atender las grandes cuestiones”.