15/10/2013 Mendoza

Liberaron en la Cordillera a un cndor andino rehabilitado

Había sido rescatado en el mes de julio en el paraje cordillerano de Las Loicas, en la zona fronteriza del Paso Pehuenche, y fue liberado en su habitat natural de Malargüe, luego de su rehabilitación, informó la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

El cóndor andino habita en Sudamérica, en la cordillera de los Andes y cordones próximos a ella, y es el animal icónico de la región.

En Mendoza vive en la ecorregión andina, que ocupa una extensa zona al oeste de la provincia, caracterizada por la sequedad, el frío y los fuertes vientos.

 El ejemplar liberado, cuya denominación científica es Vultur gryphus, ya tenía el alta sanitaria, luego de ser encontrado por personal del Escuadrón 29 de Gendarmería, quienes dieron aviso a la delegación de Recursos Naturales Renovables de Malargüe.

Un equipo de profesionales encabezado por el veterinario Federico Cantero, constató que se trataba de un juvenil macho y diagnosticó que el animal no presentaba signos de impacto de proyectil de arma de fuego ni había sido envenenado.

Los ejemplares reintroducidos están equipados con emisores vía satélite, alimentados con placas solares que recopilan información sobre su comportamiento

En lo que va del año fueron rescatados tres ejemplares en Malargüe, en una acción coordinada con Policía Rural, Gendarmería y el Departamento de Fauna de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Para la rehabilitación de los cóndores, la Secretaría tiene un convenio con el Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA), coordinado por la Fundación Bioandina Argentina.

Los ejemplares son traslados a la provincia Buenos Aires, y una vez terminado ese proceso y si el cóndor está en condiciones para la liberación, se procede a su reintroducción.

Los ejemplares reintroducidos están equipados con emisores vía satélite, alimentados con placas solares que recopilan información sobre su comportamiento, y permiten mejorar las estrategias de conservación, tratándose de una técnica que se empleó por primera vez con estas aves.

La liberación del último ejemplar en Mendoza fue en el 2010, en la Reserva Natural Manzano Portillo Piuquenes, y desde el inicio del programa hasta hoy se han rescatado y liberado alrededor de 140 ejemplares en las zonas cordilleranas de Argentina y Chile.

El secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Marcos Zandomeni, destacó “los buenos resultados de trabajar en conjunto con Gendarmería Nacional, Policía Rural y la Fundación Bioandina en pos de la conservación de las especies en peligro de extinción".

El funcionario explicó que en rescate y reinserción del condor "incluímos al Zoológico de Mendoza, que empezará a colaborar en el Programa de Conservación y Rescate de Aves Rapaces, a través de la creación de un Centro de rehabilitación para el águila coronada y el cóndor”.

El cóndor andino, en su edad adulta, llega a medir hasta 142 centímetros de altura y entre 270 y 330 centímetros de envergadura, y pesa de 11 a 15 kilogramos los machos, y de 8 a 11 kilogramos las hembras.

Es el ave no marina de mayor envergadura del planeta y una de las que vuela a mayores alturas, ya que puede alcanzar fácilmente los siete mil metros.

Se alimenta de carroña, pudiendo ingerir unos cinco kilos de carne en un día, y ayunar hasta cinco semanas.

El condor andino puede planear por cientos de kilómetros casi sin mover las alas extendidas y, merced a su denso plumaje, soporta climas gélidos, por lo que anida entre los mil y cinco mil metros. Alcanza a vivir 50 años.