24/09/2013 tras la detencin efectiva

"Grassi siempre estuvo protegido por la Iglesia", sostuvo el abogado querellante

Sergio Piris, representante del joven por cuyos casos fue apresado Julio César Grassi, dijo que "el cura siempre se sintió muy cómodo porque estuvo protegido por la iglesia". Fue después de conocerse el comunicado del Obispo de Morón.

"La Iglesia siempre lo protegió y hoy demuestra que lo sigue protegiendo", dijo Piris al conocer el comunicado del Obispado de Morón, que hoy manifestó sus "dudas acerca de la culpabilidad" del cura Julio César Grassi".

La máxima autoridad eclesiástica de Morón señaló en un comunicado hoy que antes de dar una opinión esperará a que haya "una sentencia firme" y que "contando con el asesoramiento de estudiosos especializados, se desprenden dudas acerca de la culpabilidad del padre Grassi, así como del `peligro de fuga`".

"Grassi si manejó con total impunidad y hoy el Obispado de Morón confirma por qué pudo hacerlo"

El comunicado del obispado argumentó que "él (Grassi) residió durante mucho tiempo sin alejarse de la vivienda declarada como su domicilio personal".

Piris rechazó este concepto y refirió a la caracterización de Grassi durante la audiencia de ayer como "alguien que se sintió muy cómodo durante todo el proceso porque recibió la protección de sectores de la Iglesia, empresarios que solventaron su defensa y un operador local muy cercano a la defensa del cura, de nombre Rapaso".

"Mostraba sus contactos con los jueces entrando y saliendo de los despachos, era como un actor de cine contento dando reportajes, lo dejaron traer cientos de testigos para decir que era bueno", dijo.

Piris recordó que Grassi "entorpeció todo lo que pudo la causa, atacó a las víctimas y logró que éstas tuvieran que declarar ante su mirada intimidatoria", a pesar de los pedidos de los abogados que buscamos infructuosamente que esto no ocurriera.

"Grassi nunca se enteró que estaba en un proceso porque se iba después a los programas a hablar mal de las víctimas, cuando al referirse a los jóvenes denunciantes los llamaba mentirosos, vagos, y drogadictos", señaló el letrado.

Para el abogado del joven Gabriel, por cuyos hechos fue condenado Grassi en triple instancia, "el cura tuvo privilegios porque fue protegido y no fue preso porque se le consideró que cumplía simplemente con lo que se le pedía en prosceso, como asistir puntualmente a las audiencias. Eso es Grassi".

"Grassi si manejó con total impunidad y hoy el Obispado de Morón confirma por qué pudo hacerlo", dijo Piris.

El abogado dedicó un capítulo aparte para las víctimas de este proceso ya que su representado "nunca pudo cerrar el capítulo negro de su vida porque seguía sufriendo mientras el abusador estaba libre y hablaba por televisión".

Para Piris "no aceptar el fallo de la Suprema Corte de Justicia bonaerense que condenó a Grassi a cumplir la pena de 15 años de prisión por dos hechos de abuso sexual contra un joven de la Fundación Felices los Niños es seguir confundiendo a la sociedad y no creer en la justicia".