17/09/2013 crnica

Tras la huella del crimen original

A partir de un artículo de su bisabuelo encontrado en internet, el periodista Javier Sinay compone Los crímenes de Moisés Ville, una investigación histórica, en clave de crónica policial, sobre una serie de asesinatos cometidos por gauchos criollos contra los primeros inmigrantes judíos llegados a la provincia de Santa Fe.

Por Juan Rapacioli

El libro, publicado por Tusquets, es producto de una minuciosa investigación de cuatro años que tiene origen en un artículo de 1947 titulado Las primeras víctimas judías en Moisés Ville, firmado por Mijl Hacohen Sinay, bisabuelo del autor y fundador del primer diario en idish de la Argentina, Der Viderkol (El Eco).
 
El artículo, “poderoso y cruento, histórico y revelador, olvidado y valioso” -como dice Sinay en el prefacio del libro-, describe, uno por uno, los 22 asesinatos cometidos, entre 1889 y 1906, por gauchos de la zona a los inmigrantes judíos que llegaron desde Ucrania a la Argentina escapando de los pogromos del imperio zarista, buscando la tierra prometida.
 
Para documentarse, el autor viajó repetidas veces a Moisés Ville, una comuna ubicada en el Departamento San Cristóbal en la provincia de Santa Fe, “la primera colonia agrícola judía de la Argentina”, y preguntó, visitó y entrevistó a lugareños para dar con alguna información sobre esos crímenes que remiten a los años de fundación de nuestro país.
 
“Para el periodista es necesario ir a donde se piensa extraer algo; en este caso, era la escena del crimen y yo tenía que estar ahí -explica Sinay a Télam-. Sin embargo había leído mucho y lo primero que sentí cuando llegué fue decepción, porque se trata de un pueblito como tantos otros en una zona de campo no muy favorecida”. 
 
“Es un lugar de donde se fue mucha gente -continúa-, hay casas vacías y los edificios judíos están ahí, son imponentes, pero se nota que son algo del pasado. De los crímenes muy poca gente sabía algo, así que estuve una semana recolectando toda la información que podía. Después fui otras tres veces y me fue gustando más, hasta que se convirtió en un lugar de revelación para mí”.
 
Sinay (1980) creó, además, el sitio www.loscrimenesdemoisesville.com, donde se puede acceder a relatos de gente que tuvo o tiene familiares que pasaron por el pueblo, y de esa forma ir generando, como explica el periodista, "una especie de archivo colectivo de historias".
 
Télam: Antes de dar con el artículo, ¿cuál era tu idea?
Sinay: Escribí anteriormente “Sangre joven” (2009), sobre crímenes cometidos por jóvenes en los últimos años en Argentina. Cuando lo terminé leí “Correrías de un infiel”, de Osvaldo Baigorria, un libro muy bueno donde el autor se pregunta si no es descendiente de un militar que desertó del ejército y se fue a vivir con los indios. El libro cuenta un viaje de fin de semana que hace Baigorria y también la historia de ese supuesto antepasado.
 
Después de leerlo me quedé pensando en lo bueno que sería hacer algo así, personal pero también periodístico, y un día me llegó un mail de mi viejo diciéndome que había algo que me podía servir. En el mail había un artículo que encontró de casualidad en una página de un ex habitante de Moisés Ville. Así, la pequeña historia íntima se transformó en una gran historia.
 
T: Por su abordaje de las etapas de fundación, los inmigrantes y los gauchos, la crónica tiene algo de Borges...
S: Borges estuvo muy presente en el proceso de escribir el libro. Es más, en la primera versión había citas suyas por todos lados, tiene muchos de los universos que él exploró: los libros, el idioma, los gauchos, además era muy amigo de la comunidad judía. Fue una especie de maestro y compañero en este trabajo.
T: Los crímenes en algún punto reflejan la política de la época…
S: Sarmiento tenía esa idea rara de que los inmigrantes iban a ser agentes civilizadores en el campo, cuando en realidad lo que pasaba era que los traían, los abandonaban en lugares sin presencia estatal, y se producía una fricción cultural que llevaba, muchas veces, al crimen. También entre los propios gauchos.
 
Volviendo a Borges, él decía algo muy bueno: “aniquilado el gaucho, Buenos Aires se dedicó a canonizar al gaucho”.
 
Hay una teoría de la antigua criminalística francesa que dice que en todo crimen el asesino y la víctima intercambian algo, rastros, huellas, fluidos, heridas, pólvora, sangre, todo lo que se transforma luego en pistas o pesquisas. Acá hay una teoría del intercambio cultural. Creo que el crimen tiene que servir para contar otras cosas.
 
En mi anterior libro quise encontrar una marca generacional de los que nacimos en la década del 80; en este el crimen sirvió para contar la época de la gran inmigración, la fricción y fusión de culturas.
 
Traté que el libro hable no sólo de los judíos sino también del fin del gaucho. Hay un concepto de la cultura judía que es la “cadena de oro”, tiene que ver con cómo una generación le pasa su conocimiento a la siguiente. El sentido de todo esto fue rescatar esas historias para comprender dónde estamos ahora.
 
 
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