12/08/2013 masacre de Pompeya

Los camaristas consideraron que Carrera fue identificado por un testigo como el asaltante de Ignes

Los camaristas consideraron que Fernando Carrera fue individualizado como uno de los autores del asalto a los Ignes, mediante el reconocimiento fotográfico efectuado por un familiar de las víctimas, aunque un año después no pudo reconocerlo en una rueda de personas.

Precisamente, este punto fue uno de los señalados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo en el que revocó la pena de 30 años a la que había sido condenado Carrera.

Los jueces de la Corte mencionaron que para una sentencia se debió tener en cuenta "el reconocimiento negativo del imputado y del arma secuestrada por parte de los damnificados del robo y al cúmulo de declaraciones que, desde la óptica de la defensa, controvertirían el modo en que se rechazó el descargo" de Carrera.

Mientras que los camaristas tomaron en cuenta en su fallo de hoy los elementos aportados por Héctor Vaira, sobrino de Juan Ignes, testigo del robo y quien luego acompañó a aquel en la persecución de los dos delincuentes armados que escapaban a bordo de un Peugeot 205 color blanco y con vidrios polarizados.

Para la jueza Liliana Catucci, se trata de "otra prueba de cargo en extremo relevante que contribuye a la certeza acerca de que fue el enjuiciado a bordo de su rodado quien intervino en el asalto contra Juan Ignes" el "reconocimiento fotográfico efectuado por Vaira en sede judicial y en presencia de la defensa del procesado".

"En esa oportunidad y a pocos días del suceso –una semana después-, el testigo identificó a Fernando Ariel Carrera como una persona ´parecida´ a uno de los autores del hecho, puntualmente a aquel más joven que conducía el rodado", indicó en su voto.

Catucci sostuvo que Vaira "se encargó de completar" la identificación "precisando que una de las diferencias que observaba entre la fotografía seleccionada y la persona que estaba en el rodado, era el cabello".

"Desemejanza lógica si se atiende a que se le exhibió la foto del registro de conductor del encartado, frente a la inconveniencia de mostrarle una foto actual, dadas las heridas que tenía en su rostro que además de alterar su fisonomía, impedían practicar un reconocimiento personal", señaló.

Sin embargo, para Catucci "aclarado ese detalle desaparece todo obstáculo para despreciar esa identificación como prueba de cargo".

"La autonomía de esta prueba mantiene su incolumidad, sin que el resultado negativo de un reconocimiento en rueda practicado más de un año después pueda incidir a su respecto. El paso del tiempo no es en vano, opera siempre en desmedro de los recuerdos, (...)", explicó la jueza.

Por su parte, la camarista Ana María Figueroa señaló en su voto que "Vaira efectuó una descripción del conductor del vehículo (de los delincuentes), que se corresponde con las características de Carrera, al decir que se trató de un muchacho joven, delgado y de pelo negro corto".

Y respecto de esta declaración destacó que ocurrió un día después del hecho, cuando "el testigo tenía más vívidos los recuerdos del hecho por él sufrido".

"Posteriormente señaló de una muestra fotográfica que le fuera exhibida ante el juez de instrucción a Carrera, como a quien le parecía que había sido quien manejaba el Peugeot 205 blanco con vidrios polarizados durante el atraco. Al respecto sostuvo: ´el número 1 es parecido al flaco que estaba arriba del auto. Quizás le veo el pelo distinto, en esta foto lo tiene un poco más prolijo´", recordó Figueroa.

La jueza sostuvo luego que "conviene recordar que el día del hecho, (el testigo) sostuvo: ´Que de volver a verlos los reconocería´. Si bien Vaira luego no pudo señalarlo en un ulterior reconocimiento, extremo que podría encontrar fácil explicación en el tiempo transcurrido, no cabe por ello desechar sus dichos, atento aquellos formaron parte de la integralidad de su testimonio; restando agregar que la fotografía que le fuera exhibida, efectivamente en ella Carrera tiene el pelo más corto que al momento de los hechos aquí ventilados".

Y si bien aclaró que no se trata de una "prueba autónoma" dejó sentado "el alcance de la identificación" como "un indicio más dentro del cuadro probatorio general".