05/08/2013 antologa

Publican una antologa de los 25 nmeros de la revista Plebella

Plebella. Antología 2004-2012, es una compilación de los principales ensayos, poemas e ilustraciones publicados a lo largo de los 25 números de la célebre revista de crítica literaria, centrada en poesía, concebida hace 10 años por la poeta y editora Romina Freschi.

Por Juan Rapacioli

La compilación, publicada por la editorial Eudeba, está centrada en una de las potencias principales de la revista: la identidad entre crítica, poesía y acción. Además, la inclusión de los editoriales y notas de la redacción, más el registro de sus acciones, confirman el íntimo deseo de instalar un espacio de reflexión acerca de la producción poética de los últimos años.
 
Plebella nació en 2003 en el marco de Cabaret Voltaire, un bar cultural porteño que por aquellos años reunía una importante actividad artística interdisciplinaria.
 
En ese contexto, la poeta Romina Freschi y el ilustrador Eduardo Zabala se propusieron hacer una revista donde sus poetas ejercieran una reflexión sobre sus propias prácticas y las de sus colegas, diferenciándose del lenguaje de los medios y de la academia.
 
La idea se concretó en abril de 2004 con el primer número de la revista, donde aparecieron artículos de Daniel Link, Tamara Kamenzsain y César Aira, y entrevistas a Carlos Battilana y Anahí Mallol, entre otros poetas. Desde entonces, Plebella comenzó a salir puntualmente cada cuatro meses, en abril, agosto y septiembre de cada año.
 
"Cuando nos propusimos ser una revista de crítica, sabíamos que existía el grado en el que se confundiría con la poesía misma. Sin embargo, en su momento, hacer una revista de crítica era algo inesperado en su contexto, fue necesario recorrer e insistir en ese camino, para así poder mostrar ese confundirse con la poesía, y encontrar los lectores para esa banquina", cuenta Freschi en la introducción del volumen de más de 300 páginas.  
 
Y explica que la intención del libro es "dar cuenta de esa amalgama entre la crítica y la poesía, y distraerlas a ambas de su lugar intraliterario para señalar cómo también siempre refractan el mundo, y por ellas se lo puede ver, casi entero, y pensar en eso que falta. Eso que hicimos con Plebella, el libro lo puntualiza, intenta concentrar su efecto".
 
"Por otro lado -explica la poeta y editora-, también quisimos testimoniar la amalgama entre texto e ilustración. Ilustrar implicó entre otras cosas abrir una vía de escape al texto, dialogar con otra materialidad, ofrecer recreos en la lectura, detalles inverosímiles que volvieran a traer el mundo, los otros cuerpos y su ambigüedad".
 
Según Freschi, "aún hoy, las revistas son más sobrias que Plebella, incluso las que tienen contundentes propuestas visuales, fotos, dibujos. No derrapan. Este libro apuesta a dar distancia a las ilustraciones de sus textos correspondientes. Desanudar la amalgama creada en el inicio, observar el camino de los textos y en paralelo la autopista de las ilustraciones".
 
Para el poeta uruguayo Roberto Echavarren, "lo que aporta Plebella es un foro donde se puede discutir con amplitud, benevolencia, generosidad y verdadero interés por la poesía. En este sentido, es auténtica, y no mero gesto pedante e hipócrita. Esa autenticidad de Plebella es una atmosfera entera, es el cielo abierto, que permite respirar y mostrarse como uno es".
 
El escritor argentino Carlos Battilana, a su vez, dice que Plebella "no sólo es el espacio de un diálogo de voces que se cruzan y, en ocasiones, tensan entre sí, sino un amoroso acontecimiento en el que la poesía sucede en términos de poema y también deviene como discurso crítico".
 
Y la poeta argentina Anahí Mallol destaca el criterio siempre amplio de la revista, "con colaboradores que cambian y se alternan, Plebella, este objeto precioso, único, esta pequeña y potente fábrica de poesía en acción, que espero, cada vez, llegue hasta mis manos, para que nos entregue, como lo hace siempre, la nueva vida de las palabras".