01/08/2013 Dr. Alderete

El universo grfico del Dr. Alderete se consolida en Buenos Aires

Reconocido como uno de los pioneros del arte icónico y de la síntesis de elementos en la ilustración y el diseño, el Dr. Alderete -argentino que vive en México hace 15 años- se consolida en Buenos Aires con la primera exhibición en su vida dedicada a las tapas de discos que creó a lo largo de su carrera y que inaugura mañana en la galería Pánico, de Palermo.

Por Leticia Pogoriles

Casi como una celebridad en el reducto del diseño, Jorge Alderete (Santa Cruz, 1971) se saca fotos con jóvenes estudiantes y charla con todos, mientras detrás en una pantalla gigante se sucede un barrido de imágenes coloridas, contundentes y simbólicas.
 
El impacto visual no tarda en llegar de la mano de este hombre, dueño una estética propia y potente que por estos días aterriza en Buenos Aires, no sólo por ser uno de los invitados de honor al Encuentro Latinoamericano de Diseño en la Universidad de Palermo, sino porque su arte llega a los ojos argentinos en distintos formatos: exposición, arte de tapa de un disco, charlas y libros. 
 
El próximo viernes inaugura una muestra única hasta ahora en su carrera en México. "Ataque de pánico" es el nombre que eligió para exhibir en la Galería Pánico de Buenos Aires (Costa Rica 4381) una compilación en gran tamaño de las tapas de discos que realizó como artista. "Quise mostrar los períodos de mi carrera", dice a Télam Dr. Alderete, quien define a su labor como "traducir en imágenes a la música".
 
"Me gusta trabajar con íconos. Son imágenes que ya están incorporadas y lo que hago es yuxtaponerlas con otras. Como la tapa donde aparece Fidel Castro -alguien incorporado- pero como un zombi a quien le salen rayos por los ojos, con ovnis y una rumbera cubana. Son todas icónicas, pero a la hora juntarlas se redimensionan y crean otro mundo", cuenta.
 
Y mientras cierra "Tike’a Rapa Nui y las Islas del Pacífico Sur" una muestra gráfica en la Isla de Pascua, se prepara para agitar el mundo del rock vernáculo con el arte de "Bohemio", el nuevo disco de Andrés Calamaro que aparecerá en septiembre y que se suma a una larga lista que "ilustró" como Los Fabulosos Cadillacs, Lost Acapulco, Twin Tones, Los Explosivos y Los Straitjackets.
 
"Me gusta engañar al público que compra un disco, no quiero ser  demasiado obvio, sino soltar elementos. Dejo que cada uno pueda inventar su historia a través de una tapa", expresa Alderete que no cree en las reglas del diseño y prefiere que la música “le hable” a la hora de crear una imagen.
 
Es también el artífice de cientos de afiches y autor de tapas de libros como la portada de "El Eternauta" (la versión original de 1957 de H.G. Oesterheld y Francisco Solano López) que se publicó por primera vez en México en una edición de lujo prologada por Juan Sasturain.
 
"Por un lado fue un trabajo deseado y, por otro, mucho cagazo. Había mucho peso detrás de eso, pero me gustó que me llamaran a mí, que conocía el background de esa historieta. Al no tener el peso de la historia porque era para México, tenía más libertades", confiesa sobre ese encargo del sello RM.
 
En 1998 con un título de diseñador de la Universidad Nacional de La Plata bajo el brazo, Alderete con su mujer decidieron "hacer la experiencia de estar afuera un año, conocer otras cosas, llegar, trabajar y volver. Las opciones eran México o España".
 
México resultó elegido y un año se convirtieron en 15. Allí, Alderete amasó su propio sincretismo en el arte donde la iconografía mexicana resulta un elemento clave; creó junto a Juan Moragues el sello discográfico Isotonic Records, especializado en rock instrumental -y semillero de artes de tapa- y fundó con su esposa la tienda-galería Kong de ilustración y diseño.
 
"Allá todo era sorpresa y novedad y dejé que se involucrara en mi trabajo, para los mexicanos era exótico, porque yo observaba todo con la ventaja de ser extranjero, sin prejuicios. Era un lugar de privilegio", precisa.
 
Uno de sus trabajos más visibles son los luchadores enmascarados mexicanos. "Iba a la lucha libre porque me parecía muy rica visualmente y eso se metió en mi trabajo. Para los mexicanos fue extraño porque tenían prejuicios como que era algo de pobres, pero yo los veía de una forma fresca que los sorprendía".
 
Hay días en la vida del Dr. Alderete en los que se siente como un `rock star`. "La gente en México me para en la calle y en el supermercado para sacarse fotos conmigo", cuenta como algo que al principio le parecía "muy raro" y hoy se lo toma con "más naturalidad".
 
Pero el fanatismo no termina allí, muchos se tatúan sus diseños y él -entre orgullo y cautela- publica las fotos en su sitio y los presenta como esos "inconscientes que decidieron llevar un dibujo mío en la piel".
 
Su presente no sólo es intenso en Argentina donde acaba de sacar un libro sobre el Che Guevara (Pequeño editor), sino que en México sorprende con dos libros que recuperan su carrera: “Sonorama” una retrospectiva que recopila los 20 años de trabajo con la música y “Otro yo", que compendia sus libretas de bocetos. “Son distintos y complementarios, porque hay un hilo conductor: mi mano que está detrás y se deja ver”, reflexiona.
 
“Todo esto junto es raro, pero es un momento que disfruto. Nunca me apresuré por lograr reconocimiento, ni trabajé en función de eso, pero hoy es bienvenido. En la sociedad existe un deseo de inmediatez, pero yo jamás me preocupé por eso. Mi trabajo fue granito a granito y ahora puedo disfrutar mucho más del reconocimiento", concede.
 
Influenciado por cruces entre el cine de terror, el cómic del underground norteamericano, Rocambole y su forma de integrarse a una banda de rock, y la música, Dr. Alderete, que se reconoce "un autodidacta", se consolida en sus dos tierras con una estética pionera y un universo único. "¿Artista o diseñador? Ni me preocupo", dice, mientras amable sigue sonriéndole a sus fans.