17/07/2013 juvenil

Nueva edicin de "El ao de la vaca", de Mrgara Averbach

Una chica con poderes sobrenaturales renueva los sentimientos de un grupo de adolescentes reunidos en una escuela secundaria, es la historia contada por la escritora Márgara Averbach en El año de la vaca, que sobrevuela el tema de la dictadura.

Por Anala Pez

El libro, que acaba de ser relanzado por el sello Novela Joven de Sudamericana, recibió el Primer Premio para Cuento Infantil de las Madres de Plaza de Mayo (1992) y fue Destacado de ALIJA 2004.
 
La temática de los libros de esta autora pasa, en su mayoría por  la dictadura: "Tengo 55 años. Viví la dictadura. Si bien no me pasó de cerca, siempre estuve enterada de lo que estaba pasando", comenta en una entrevista con Télam.
 
La historia del libro está narrada por seis personajes, tres varones -Sebastián, Rafael y Leo- y por tres chicas (Alejandra, Laura y Nadia). Esta última, gracias a la recién llegada al aula Juana ("la Vaca", como la apodan cruelmente) descubre que en realidad se llama Celeste y no tiene una historia diferente a la que le contaron.
 
Juana no tiene voz pero es descripta por los narradores, quienes cuentan algunos episodios de la que fue protagonista: "La vaca soy yo -dispara Averbach-. Es un libro sobre lo que viví en  mi secundaria, al que considero que fue el peor momento de mi vida. La pasé mal. No me llevé bien con ninguno de mis pares".
 
"Hoy lo llamaríamos bullying. Había un dejarme de lado por completo, sobre todo en los últimos tres años. La pasé muy mal y comencé a escribir un libro sobre eso. Una historia sobre alguien que la pasa mal en la secundaria y luego, como suele pasarme, se me cruzó la dictadura", comenta la escritora.
 
"Yo sería la vaca en ese momento, pero para alejarla de mí la hice gorda a propósito. Hay muchas situaciones que tampoco corresponden a esa época", agrega.
 
Juana, la vaca -por sus movimientos lentos y torpes, la mirada fija en ninguna parte-, tiene poderes extrasensoriales. Recién llegada al aula, los chicos comienzan a jugarle una sucesión de malas pasadas, de las que ella siempre sale airosa.
 
Averbach confiesa que "yo no tenía los poderes de Juana, se los tenía que poner a ella para compensar tanto mal. Yo enfrenté esa situación a los ponchazos, como pude, sin ningún tipo de superpoderes", dice entre risas.
 
Gracias a esos poderes Nadia-Celeste descubre que es hija apropiada y una foto es el disparador de su nueva realidad, que llega de la mano de "la vaca".
 
Durante la dictadura militar que vivió la Argentina en el período 1976-1983, hubo niños nacidos en centros clandestinos que fueron robados y posteriormente entregados a otras familias que luego se adjudicaron una paternidad falsa.
 
Sobre este período escribe la doctora en Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, docente universitaria, traductora y crítica literaria: "El libro no lo empecé a escribir pensando en la dictadura, pero como nunca tengo idea de dónde va a ir, de pronto me apareció en la cabeza la idea de la apropiación de bebés".
 
"A los chicos, a los que conoce a través de la presentación de sus libros en escuelas -el texto es tomado como de lectura obligatoria- le preguntan sobre la dictadura, pero para ellos es como la antigua Grecia porque no lo vivieron", apunta.
 
Averbach sostiene que a sus lectores les llama la atención los personajes de esta historia: "En una escuela de San Francisco Solano un chico de sexto me dijo que quería ser Rafa, justamente el personaje que no me gusta porque en él describo al enemigo, es el más malo y al que no perdono por su crueldad".
 
"Algo habré hecho mal me dije y le pregunté por qué y me contestó `porque a mí no me atacaría nadie`. Entendí que era alguien como `la vaca` al que atacaban y pensó, en la lectura, que si fuese Rafa todos le tendrían miedo a él. Se quería proteger".
 
"Me gusta más esta edición, la tapa tiene más que ver con lo que se cuenta, y me pone feliz que nuevamente esté presente en la Feria del Libro Infantil y Juvenil", concluye Averbach.
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