12/07/2013 En Inglaterra y Gales

Los docentes britnicos anunciaron un paro nacional para enfrentar el congelamiento salarial

Rechazan el aumento del uno por ciento para los próximos dos años, la pérdida de puestos de trabajo y la propuesta de aumentar a 68 años la edad jubilatoria.

Los dos sindicatos docentes más importantes de Inglaterra y Gales anunciaron hoy un plan de lucha que incluye un paro nacional de 24 horas, el primero en casi dos años, en reclamo de mejores condiciones salariales y laborales.



Los gremios NASUWT y NUT, que reúnen a 9 de cada 10 trabajadores del sector, lanzaron la segunda fase de la campaña “Protegiendo a los maestros y defendiendo a la educación” que incluye nuevas medidas de fuerza.

“El ataque a nuestra profesión está dañando la moral de los docentes y está socavando la educación"


Chris Keates, secretario general de NASUWT

De acuerdo a lo que adelantaron, realizarán huelgas en distintas regiones de Inglaterra y Gales en octubre y un paro total de 24 horas en una fecha posterior a determinar.

El último plan de lucha a nivel nacional ocurrió en noviembre de 2011, cuando los docentes marcharon junto a empleados públicos y universitarios en contra de los recortes llevados a cabo por el gobierno británico.

Los maestros protestan contra el límite de uno por ciento de aumento que impuso el gobierno para los próximos dos años, la pérdida de puestos de trabajo y la propuesta de aumentar a 68 años la edad jubilatoria, entre otros puntos.

“El ataque a nuestra profesión está dañando la moral de los docentes y está socavando la educación que reciben los alumnos”, comentó el secretario general de NASUWT, Chris Keates.

El gremialista agregó que el ministro de Educación, Michael Gove, “tiene la oportunidad de evitar la huelga nacional si está dispuesto a comprometerse” con negociar mejoras salariales y laborales.

Pero a través de un comunicado, la cartera educativa manifestó que es “decepcionante” la convocatoria al paro que “interrumpe la educación de los alumnos, genera inconvenientes a los padres y daña la reputación de la profesión en la opinión pública”.