14/06/2013 entrevista

Palo Pandolfo en inspirado viaje cancionero con "Esto es un abrazo"

Palo Pandolfo y su banda La Hermandad presentan el jueves próximo en Niceto su nuevo disco "Esto es un abrazo", dueño de un sonido poderoso y rockero en donde vuelca una madurez compositiva cultivada en 30 años de trayectoria.

Por Romina Grosso

"Este disco es un poco esa madurez de ese ser deforme que soy, de alguna manera la intuición del arte me llevó a poder desarrollar un oficio con ese contraste interior mío y a formar y a defender una familia", sostuvo Palo en una charla con Télam.


Contenido por el cuidado trabajo de los productores Charly Desidney y Goy Karamelo, Palo logra explotar al máximo su carácter de referente de la canción rioplatense para dar forma a un viaje poético y luminoso.

“Esto es un abrazo” permite escuchar el magnético "Sintonía", el tierno "Más que humanos" y el pulso vital de temas como "Ando adelante" y "Soy el sol".

"Son años de buscar cantar elevado, elegante y vibrante, no es fácil", expresó el músico acerca de una propuesta estética ya buscada en su álbum anterior "Ritual criollo" (2008)".

"Ellos me ayudaron mucho en decir `el salvajismo de Palo Pandolfo tiene que estar, pero vamos a ponerlo en un lugar y que aparezca`", agregó el músico que desde los inicios de su carrera en solitario, en 1992, trabajó intensamente y en forma autogestiva.

El poeta urbano que en los 80 lideró Don Cornelio y La Zona y en los 90 capitaneó Los Visitantes -dos bandas emblemáticas del rock argentino- vuelve a la escena al frente de La Hermandad, una ajustada formación integrada por músicos de la zona oeste: Mariano Mieres en guitarra eléctrica, Santiago Capriglione en bajo y Gerardo Farez en teclados y Carlitos Fernández en batería.

"La banda a mí me permite explayarme, es un combo del oeste y con una identificación. Este es un disco netamente rockero", sostuvo Palo, quien se definió como un hombre flexible en su vida, ecléctico y con polos opuestos.

"Soy bastante lunático y vehemente. Me busqué en astros.com -continuó entre risas- puse mi fecha, día y hora de nacimiento y en el primer renglón dice `esta combinación es inarmónica`, y me recomienda dedicarme al arte o la  metafísica y es lo que yo hago. El arte metafísico, es la salvación de mi vida".


Ese contraste atrae también…
El contraste es vibración, es lo que yo saco desde hace 30 años y es lo que me lleva a hacer este disco. Es mi sino, es lo que me mata y me fortalece.


En las canciones de este disco nombrás a tu hija Franchesca y a tu mujer Verónica ¿Cuánto influyó tu familia en la composición?
Nunca había usado nombres propios, tiene que ver con una modernidad. En 1999 nació mi hija Anahí que me convirtió en lo que soy hoy, después me divorcio y aparece Verónica en mi vida y Dios nos da a Franchesca, a la que llamo mi premio.
En el 2010 nace Vito, el varón, era mi objetivo en la vida. Entre el 2008 y el 2010 compuse el disco, en esa potencia que me dio poder dar un hijo varón al mundo.


¿Se puede decir que de alguna manera es el disco de Vito?
Sí, aunque no lo nombro, el disco acompaña su nacimiento y su crianza. Si hay algo que me faltaba en la vida era tener un hijo varón. Venía muy hippie, muy punk, y de repente tengo que dar una imagen de varón en la familia, son cosas figuradas pero es lo que pasó.
Vito me estimuló mucho a decir “vos tenés que tomar el rol de hombre en la casa y traer el mango”, algo que a mi nunca me había importado. Y 2010 fue el año en el que más labure en mi vida, hice 66 shows, toqué en todos los formatos en todo el país.


El tema del amor está muy presente…
Está el amor como nafta fundamental de la vida y sobre todo en la música, yo creo que si uno pone amor en su actividad, sea cual fuese, al mundo lo transnformás en tu beneficio. Todos tus actos conllevan un efecto. Amor es lo que no muere, es la vida.


¿Cómo lográs transmitir un mensaje positivo sin caer en algo cursi?
La composición de "Esto es un abrazo" parte de cuando hice "Oficio de cantor", el primer tema de "Ritual criollo", la hice en el living de casa con Verónica y las dos nenas después de comer, yo puse el grabador y salió una canción entera.
Me emocioné porque estaba hablando de mi relación afectiva con Verónica pero de una manera fresca. Desde ahí descubrí un método que me remite a los 14 años porque es muy inconsciente.
El laburo fino de orfebre es desgrabar esas palabras dichas de desesperación o de ilusión. Por eso es tan comunicativo este disco: las letras no están escritas, están dichas, es un ejercicio maravilloso de oratoria melódica.


¿Cómo llevás el hecho de ser un referente de la camada de nuevos cantautores?
Me encanta porque tengo amigos pares en la nueva vanguardia, yo soy el hermano mayor, me adoran y me siento comprendido y contenido. Es donde abreva el nuevo rock argentino, con una mirada puesta en los ritmos ancestrales, en lo rioplatense argentino y latinoamericano.
Pablo Dacal, Alfonso Barbieri, Tomi Lebrero y Lucio Mantel, entre otros, buscan la originalidad, que es la antítesis de los 90, época en la que todo el mundo quería parecerse a Los Ramones, a Los Ratones, y después estaba la resaca del rock del aguante, de todas las bandas Stones.
Considero que ahora, en esa multiplicidad, hay calidad, hay variedad y eso me parece interesante.


¿Y en lo personal cómo acompañaste ese camino?
Desde que me hice solista di un salto hasta hoy, porque abandoné todos esos hábitos ridículos de los 90, dejé de joder con las boludeces. Me había convertido en una persona despreciable que bebía mucho y se burlada de todo el mundo con mucha soberbia.
Yo quería más rock and roll, quería más violencia, problemas y cosas raras, pero ahora recuperé la humildad.
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