12/06/2013 espionaje

Google y Facebook quieren publicar los pedidos de informacin que reciben de Estados Unidos

Google y Facebook reclamaron al gobierno de los Estados Unidos que les permita publicar de forma transparente los pedidos de información sobre sus usuarios que reciben de parte de las autoridades, procedimiento que en ese país está prohibido.

"Alentamos encarecidamente a todos los gobiernos a ser mucho más transparentes respecto de los programas destinados a mantener la seguridad pública", sostuvieron hoy desde Facebook en un comunicado oficial.

"Nos gustaría tener la oportunidad de presentar un informe de transparencia que nos permita compartir con los usuarios de Facebook de todo el mundo un panorama completo de las solicitudes que recibimos por parte de los gobiernos, y cómo respondemos", agregó el comunicado.

"Instamos al gobierno de los Estados Unidos a ayudar a que ello sea posible, permitiendo a las empresas incluir información sobre el tamaño y el alcance de las solicitudes de seguridad nacional que recibimos, y esperamos poder publicar un informe que incluya esa información", finalizó.

En el mismo sentido, Google publicó ayer una carta abierta en la que pidió poder publicar informaciones sobre el alcance del espionaje realizado por las autoridades en el marco de la ley FISA (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera).

"La transparencia sirve al interés público sin poner en riesgo la seguridad nacional", se lee en la carta firmada por el jefe de asuntos legales de la firma, David Drummond, quien recalcó que la compañía tiene un interés especial en difundir estas informaciones: "Google trabajó en los últimos 15 años duramente en ganar la confianza de sus usuarios".

Ambos gigantes de Internet -junto con otros como Microsoft, Apple, YouTube y Yahoo- están sospechados de brindar un canal de acceso directo a sus servidores a agentes de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), después de que la semana pasada los diarios The Washington Post y The Guardian revelaran la existencia de un programa secreto de espionaje digital llamado PRISM.

Esa revelación significa un golpe para ambas compañías ya que su modelo de negocios depende en parte de la confianza de sus usuarios, que almacenan información personal en sus plataformas. Por eso, apenas se conoció la existencia de PRISM, ambas compañías negaron estar al tanto del programa.

Según informó la agencia alemana DPA, "hasta ahora no se puede hablar del número de solicitudes de información ni del perfil de personas afectadas", por lo que las empresas "deben callar cuando son obligados en base a la ley de espionaje extranjero FISA a entregar datos de sus usuarios".