29/04/2013 jornadas

El debate sobre polticas de drogas llega a la universidad

Legisladores, académicos y activistas coincidieron en que el consumo de drogas debe ser “un tema de políticas de salud y no de derecho penal”, para que el Estado pueda emprender una más eficaz lucha contra el narcotráfico sin recortar la “autonomía” de las personas.

“Cada uno de nosotros tiene derecho a poder elegir su plan de vida en la medida que no cause un perjuicio a otro. Y el consumir droga puede producir daños en la salud, pero forma parte de la esfera absolutamente privada”, aseguró el diputado Ricardo Gil Lavedra en la inauguración de las primeras Jornadas Universitarias sobre políticas de drogas y cannabis que se realizan hoy y mañana en la Universidad Nacional de Quilmes.

Para el diputad radical, "esto no quiere decir que el Estado tenga que permanecer indiferente, puede hacer campañas de prevención y contención, pero nada más, porque el consumo abusivo de drogas es un problema estrictamente de políticas de salud y no de derecho penal”.

Gil Lavedra, quien es coautor de un proyecto de despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal junto a Diana Conti (FpV) y Victoria Donda (FAP), compartió el panel de apertura con el rector de la casa de altos estudios, Mario Lozano, y el director del Centro de Estudios de la Cultura Cannábica (CECCa), Luis Osler.

Más allá del debate sobre si se trata o no de una acción de la esfera privada, los panelistas coincidieron en que hay algo indiscutible: el fracaso de la forma de encarar la temática, lo que denominaron el "paradigma de la guerra contra las drogas".

En este sentido, Osler describió los “efectos catastróficos” de la política de “guerra contra los drogas” impulsada desde hace 70 años por los Estados Unidos, "un fracaso que puede medirse en términos de aumento del consumo desinformado de sustancias, violencia, corrupción y vulneración de derechos elementales".

Como contracara, el especialista destacó el surgimiento de un nuevo paradigma que enfoca el “fenómeno sociocultural del uso de drogas desde una óptica de salud pública y de reducción de daños, y el tema del narcotráfico desde la lógica de la criminalidad compleja”.

"Latinoamérica fue la región que más sufrió lo que hipócritamente los hacedores del paradigma de la guerra contra las drogas denominaron `consecuencias involuntarias` como el incremento del mercado ilegal, cárceles y juzgados repletos o la mayor vulneración de los sectores más pobres", expresó por su parte en el primer panel de las jornadas Graciela Touzé, presidenta de la Asociación Civil Intercambios.

Y en este sentido, sostuvo que "quizás por eso hoy es un ejemplo en el desarrollo de un debate acerca de la necesidad del cambio de paradigma".

A nivel de políticas de Estado, Touzé detalló el caso de Bolivia que "fue capaz de cuestionar la Convención acerca de las drogas al plantear que iba a continuar con la plantación de la coca", o el caso uruguayo que despenalizó la tenencia de marihuana.

La mujer refirió además a la Declaración conjunta de Guatemala, Colombia y México en la que se expresó que era "recomendable revisar la política de drogas" y anticipó que para mediados de mayo estará listo un informe de la OEA sobre "el estado de situación del continente y los escenarios alternativos".

"En junio se realizará una Asamblea General de la OEA cuyo tema central será `alternativas de combate a la droga` y en 2016 la ONU realizará una sesión para discutir específicamente sobre la temática", describió.

Y añadió: "Todo esto puede parecer lejano, pero es importante y tenemos que participar porque a partir de estas decisiones a nivel mundial luego los países legislan; pero además nos muestran que ya no hay dudas acerca del fracaso del paradigma actual".

En este escenario, Gil Lavedra aseguró que “cuando uno está castigando al consumidor todos los esfuerzos estatales se dispersan” y desestimó las consideraciones “utilitarias” que justifican la persecución del consumo en el entendimiento de que configura una manera de combatir el tráfico.

En este mismo sentido, Sebastián Basalo, director de la revista de cultura cannábica THC, ejemplificó que "de las 12.000 causas anuales que se abren en Argentina por infracción a la Ley de Drogas, sólo el 3% son por tráfico, y que entre el 60 y 70% corresponden a personas con bajos recursos".

Finalmente, tanto los oradores de la apertura como los panelistas, celebraron la realización de estas jornadas organizadas por la UNQui y por CECCa, cuya actividad se extenderán hasta mañana, y remarcaron que "que esta discusión se esté dando en el ámbito académico y con representantes de la sociedad civil muestra que estamos comenzando a debatir en serio la temática". 
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