29/04/2013 no fue reivindicado

El primer ministro sirio sali ileso de un atentado

Wael al Halqi salió ileso de un atentado con coche bomba contra su convoy en el centro de Damasco que mató al menos a seis personas y que él mismo calificó de "ataque terrorista".


Otras 15 personas resultaron heridas por el estallido, que ocurrió cuando el convoy de al Halqi pasaba por el barrio de Al Meze y en momentos en que recrudece la guerra civil que desangra al país desde hace más de dos años.

Ningún grupo reivindicó el atentado, pero el ataque con coche bomba es una de las tácticas preferidas del grupo islamista vinculado a Al Qaeda Frente Jabhat al Nusra, uno de los más letales y mejor organizados de la insurgencia siria. 

Imágenes transmitidas por medios estatales mostraron un colectivo calcinado y varios vehículos destrozados por el estallido.

También podían verse restos de sangre en el pavimento y un vehículo de bomberos llegado al lugar del ataque, en un cruce de calles, informó la agencia de noticias EFE.

Poco después, Al Halqi apareció con buen aspecto en una reunión con ministros del gabinete y condenó el intento de magnicidio calificándolo de "ataque terrorista".

"Estas explosiones terroristas son la prueba de la quiebra y la frustración de los grupos terroristas armados y de las potencias que los apoyan, tras las victorias del Ejército", afirmó Al Halqi, y agregó que las fuerzas armadas trabajan para restaurar el orden.

La ONU estima que más de 70.000 personas murieron en la guerra civil de Siria, que enfrenta a una insurgencia sunnita apoyada por Arabia Saudita, Qatar, Turquía y potencias occidentales contra el Ejército nacional sirio.

Los destituyentes quieren derrocar al presidente Bashar Al Assad, cuya familia tiene el poder en Siria desde hace cuatro décadas.

El conflicto estalló en marzo de 2011 con protestas populares que fueron reprimidas, y se agravó con la aparición de la insurgencia.

La crisis dividió a la comunidad internacional y en particular al Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia y China bloquearon intentos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia de sancionar o condenar a Al Assad.

En Moscú, la Cancillería de Rusia condenó el atentado, al que calificó de "acción criminal", y expresó sus condolencias a las familias de los muertos.

La explosión de hoy no es la primera que se lleva a cabo con un atentado contra altos cargos del régimen en la capital.

El 18 de julio pasado, una brigada rebelde atentó contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco en un ataque en el que quedó descabezada la cúpula de Defensa.

Por otro lado, la televisión oficial informó de que hoy hubo enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y grupos armados en el campo de refugiados palestinos de Yarmuk, en la capital.

Los opositores Comités de Coordinación Local aseguraron en un comunicado que el pueblo de Al Nashabia, cerca de Damasco, fue atacado por aviones militares que arrojaron barriles de explosivos y bombas de racimo.

Entretanto, en Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, urgió hoy al gobierno sirio a que permita la llegada del grupo de expertos internacionales que deben investigar el presunto uso de armas químicas denunciado, precisamente, por Damasco.

Ban insistió en que se permita el viaje de los expertos "sin retrasos y sin condiciones", según dijo en una intervención ante la prensa, poco antes de reunirse en la sede de Naciones Unidas con el director de ese grupo de investigadores, Ake Sellström.

El titular de la ONU autorizó el mes pasado una investigación de una denuncia siria sobre un posible uso de armas químicas por parte de la oposición en la localidad de Khan Al Assad.

Sin embargo, Damasco bloqueó la llegada a su país del grupo de técnicos internacionales porque Ban quiere que los expertos investiguen denuncias en todo el país y el gobierno quiere que se circunscriba a Khan Al Assad.
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