29/04/2013 en zonas chitas

Una nueva ola de atentados dej 36 muertos y decenas de heridos en Irak, donde nada detiene la violencia

La nueva seguidilla de ataques fue cometida con coches bomba en zonas chiitas. Los ataques reforzaron la noción de que las crecientes tensiones sectarias tienen al país fuera de control.


Más de 200 personas murieron en Irak en enfrentamientos entre milicianos y fuerzas de seguridad desde que el Ejército y la policía lanzaron un letal operativo de represión contra un campamento de protesta sunnita, el martes pasado.

"Estamos consternados por estos hechos peligrosos", dijo hoy el secretario general de la Liga Arabe, Nabil al Arabi, sobre la escalada de violencia, al punto que instó al gobierno de Bagdad a estabilizar la situación.

La ola de ataques y fanatismo llega luego de cuatro meses de protestas de la minoría sunnita contra el gobierno chiita del primer ministro Nuri al Maliki, al que los manifestantes sunnitas acusan de discriminación.

Las autoridades temen que el malestar sea explotado por grupos sunnitas islamistas como Al Qaeda en Irak o vinculados al gobierno del difunto presidente Saddam Hussein, y que la violencia deje otra vez al país al borde de la guerra civil, como en 2005 y 2006.

El ataque más mortífero de la jornada ocurrió en la localidad de Al Emara, 350 kilómetros al sur de Bagdad, donde la explosión de dos coches bomba cerca de un mercado causó 18 muertos y 42 heridos, informó la policía, citada por la cadena de noticias CNN.

"Estamos consternados por estos hechos peligrosos"


Nabil al Arabi
En Al Diwaniya, 180 kilómetros al sur de la capital, otras nueve personas murieron y al menos 23 resultaron heridas por la detonación de otro coche bomba.

Horas después, un nuevo coche bomba causó tres muertos y 14 heridos más en la ciudad santa chiita de Kerbala, al sur de la capital, informó la policía.

Además, en Al Mahmudiya, una localidad de mayoría sunnita 30 kilómetros al sur de Bagdad, el estallido de un quinto vehículo con explosivos en un barrio predominantemente chiita causó la muerte de seis personas y dejó un saldo de 14 heridos.

Los atentados se produjeron luego de que el martes pasado 23 personas murieron durante un operativo que la policía y el Ejército realizó en una plaza donde suelen protestar los sunnitas en la localidad de Al Hueiya, en la provincia norteña de Kirkuk.

En los días siguientes, más de 190 personas murieron en diferentes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y grupos armados sunnitas en distintos puntos del país. 

También hoy, en un ataque con ametralladoras a un puesto de control del Ejército, dos soldados murieron y dos resultaron heridos en el área de Yazreb, en la provincia de mayoría sunnita de Salahedín.

El primer ministro al Maliki advirtió el fin de semana que la violencia confesional regresó a Irak y que lo hizo "no por mera casualidad, sino con planes estudiados".
etiquetas