05/04/2013 aniversario

Con nuevas ediciones festejan los 70 aos de "El Principito"

A 70 años de la primera publicación en inglés del clásico libro El Principito, de Antoine Saint-Exupéry, la editorial francesa Gallimard lo celebra desde mañana con el lanzamiento de nuevas ediciones, en el año previo a que se liberen los derechos de autor.


Los herederos y la maquinaria editorial gala emprenden para estos días una serie de actividades a toda pompa, ya que éste será el último año de regalías por los derechos, debido a que se cumplen en 2014 los 70 años establecidos por ley luego de la muerte de su autor, fallecido en 1944 en un accidente aéreo.
 
Le Petit Prince, tal es su título original, se publicó por primera vez en Estados Unidos en plena Segunda Guerra Mundial y recién en 1946 durante la Liberación, Gallimard lo editó en Europa, tres años más tarde de que saliera en Nueva York en francés y en inglés.
 
A siete décadas de esa primera edición del aviador y escritor  Saint-Exupéry (Lyon, 29 de junio de 1900 – Marsella, 31 de julio de 1944), Gallimard comenzó este año a editar publicaciones relacionadas con "El Principito", como un libro animado y una novela gráfica firmada por Joann Sfar, recientemente adaptada a los dispositivos táctiles.
 
La joya será la edición aniversario con un dossier inédito a cargo de Alban Cerisier, Delphine Decroix, Olivier Odaert y Virgil Tanase que comprende la obra íntegra y un repaso a sus diferentes publicaciones, con documentos inéditos, dibujos firmados y testimonios sobre este libro traducido a más de 180 lenguas y dialectos y con más de 80 millones vendidos.
 
También habrá una biografía de Saint-Exupéry de Tanase y una versión en cómic del libro. Además, pronto llegará a las librerías una edición con la portada de Paul Bonnet, la misma que se publicó en formato de lujo en 1951. Por si fuera poco, se anunció para 2015 el estreno de una película de animación, realizado por Mark Osborne, el director de Kung Fu Panda.
 
Más allá del bombardeo del aniversario ante el fin de los derechos de autor, el entusiasmo por este clásico contemporáneo no es nuevo y gira a 360 grados. En Japón hay un museo dedicado a este libro; en Nueva York y Quebec hay placas conmemorativas y en series, películas y canciones un lector atento encontrará constantes referencias al pequeño príncipe.
 
En Argentina, el éxito de este volumen es sostenido desde 1946 y no hay intenciones de modificarlo. "Es uno de los libros más vendidos por el sello Emecé de la editorial Planeta que posee los derechos", dijo el editor Alberto Díaz. "En los últimos ocho años no hay una sola semana que no esté entre los cien más vendidos", agregó sobre este título que vende 130 mil ejemplares al año.
 
Emecé fue el tercer sello en publicarlo en idioma extranjero y el furor por este pequeño curioso de otro mundo no tardó en llegar. "En diez años se impuso, sin publicidad", contó Díaz sobre la edición española traducida por Bonifacio Del Carril, dueño de la editorial y también quien en lugar de llamarlo "Pequeño príncipe" como el original, le estampó su famoso diminutivo. 
 
"El secreto es que trasciende los límites de cualquier edad, fue escrito por alguien que escribía para adultos. Hay reflexiones que hace desde la ingenuidad y son de tipo filosófico, que se pueden leer superficialmente o en profundidad. Tiene lectores en todos los sectores sociales y se sigue vendiendo todos los años", explicó Díaz.
 
Pablo Medina, director del proyecto de literatura infantil La Nube, una biblioteca con más de 70 mil volúmenes, sostuvo que El Principito es un texto "totalmente dedicado al adulto, es un una literatura apelativa donde el personaje central reflexiona sobre  la vida, la moral, el afecto, el amor y es permeable a todo".
 
"Es literatura emotiva, de recuerdo, de memoria. Se transmite de generación en generación y apela al sentido de la lógica. Si bien es la mirada de un niño apunta a temas cruciales de la vida humana. Es una mirada de niño adulto. Es un adulto que escribe. El que se haya definido para niños, es un tema del gran mercado".
 
Para Díaz, "se lo considera literatura infantil por los dibujos y ya tuvo éxito así. No sé si está en todas las casas, se regala mucho y no se atesora; pero se lee mucho y se encuentra en todas las bibliotecas oficiales. No es un chico, es un extraterrestre que se sorprende ante costumbres de la tierra y hace sus observaciones".
 
Los derechos se liberan el año que viene y formalmente el 1º de enero de 2015 El Principito pasará a ser de la humanidad, aunque con sus variantes: "la traducción de Emecé es exclusiva y los herederos registraron los dibujos originales", aclaró Díaz.
 
Ante esto, el editor local no considera que las ventas bajen porque "el mercado argentino está muy identificado con los dibujos". No sólo eso, este país tiene un especial lazo con la historia personal de su autor, quien vivió aquí entre 1929 y 1930, conoció al amor de su vida, Consuelo Suncín y, además, hizo historia: piloteó el primer vuelo comercial del país.
 
El sobrino de Saint-Exupéry, Bruno D´Agay, viene todos los años y recorre pequeños pueblos argentinos, repartiendo libros y difundiendo el legado de su tío. "Para él es sorprendente que en los puntos más extremos conozcan el libro, es un fenómeno argentino que ha calado muy hondo", contó el editor.
 
Con más o menos mercados y novedades, lo cierto es que este pequeño "preguntón que ama la libertad", como define Díaz, cumple 70 años y con sus verdades y sus dudas sigue vigente observando este extraño mundo desde el asteroide B612.