02.03.2013 17:35
Leticia Pogoriles
esta nota tiene
  • Foto
ARTESANALES

La edición como protagonista, sellos artesanales y estéticos

Cuatro editoriales, con manufactura artesanal algunas y con mucho valor estético otras, hacen libros como objetos únicos, presentan lógicas alternativas en el mercado y, con su compromiso diario, reivindican el arte de editar, el soporte exquisito del papel y las descargas gratuitas para la difusión de nuevos escritores.

"Muchas veces somos semillero y eso da prestigio a la editorial. Hay que ser consciente de la política editorial y blanquearla al público y al autor. Hay tantas editoriales como guantes para las manos, es un arco gigantesco", dice Lucas Oliveira, responsable de Funesiana, que edita impecables libros hechos a mano.
 
Cinco jóvenes editores —Adriana Morán, Oliveira, Nurit Kasztelan, Sol Echevarría y Juan Manuel Candal— aunaron sus voces sobre la edición independiente actual, el oficio cotidiano, la rentabilidad, las alternativas de distribución, los autores y la búsqueda para llegar a más lectores.

 
Adriana Morán, Sol Echeverria, Lucas Oliveira Nurit Kasztelan, con alguno de los títulos editados por ellos. Foto: Raúl Ferrari/Télam
Adriana Morán, Sol Echeverria, Lucas Oliveira Nurit Kasztelan, con alguno de los títulos editados por ellos. Foto: Raúl Ferrari/Télam
ampliar

Kasztelan y Echevarría, dos chicas de 30 años, fundaron Editorial Excursiones, un sello de ensayo latinoamericano contemporáneo que combina pensamiento con obras de arte. "Queríamos rescatar los ensayos que caían en publicaciones académicas o que pendían de la agencia mediática y que se notara a nivel visual", cuentan.
 
Desde agosto de 2012 lanzaron dos títulos, No leer, del chileno Alejandro Zambra, y Lo impropio, del filósofo cordobés Diego Tatián, con exclusivos diseños de tapa y obras troqueladas en el interior de los artistas Hernán Salamanco y Martín Dipaola, respectivamente.
 
"La idea es que sea un libro objeto", dice Kasztelan, dueña también de la librería Mi casa, en Villa Crespo.
 
Adriana Morán es venezolana, vive en Buenos Aires hace cinco años y reconoce que "se pueden hacer cosas, que en otros países no".
 
Se refiere al desarrollo de su editorial Vaca Mariposa, donde crea -en tiradas de cien- libros de narrativa, poesía y fotografía hechos a mano y dos revistas virtuales de cultura: www.revistamuu.com y www.revistalunes.com <http://www.revistalunes.com>.
 
"La edición es casera, compro el cartón y armo los libros. Es una colección de diez escritores y fotógrafos donde cada libro es único", explica. Entre otros publicó a Iván Moiseeff y Laura Gottero, la venezolana Jacqueline Goldberg, el chileno Luis Vieyra y fotógrafos como Martín Castillo Morales o Nelson González Leal.
 
Su profesora de encuadernación rompió en pedazos el primer libro que hizo, eso lo envalentonó y Lucas Oliveira no paró hasta crear verdaderas joyas de la edición artesanal. "Cuando aprendí la técnica tardaba 20 minutos en hacer un ejemplar, fue un proceso duro que me diferenciaba de otros editores y de las estéticas literarias", recuerda Funes, como lo llaman todos.
 
Funesiana, creada en 2007, edita 40 ejemplares por tirada y si hay demanda se hacen más. Algunos de sus autores son Leticia Martin, Alejandro Soifer, Jimena Arnolfi, Daniela Pasik, Alfredo Jaramillo con quienes el editor elige las telas para las tapas en el barrio de Once y manufactura uno a uno los libros.
 
Con el objetivo de difundir autores "valiosos, pero poco conocidos", el platense Juan Manuel Candal creó Reina Negra, una editorial "under pero de culto" con una apuesta literaria a jóvenes autores como Ramiro Sanchiz, Pablo Dobrinin, Liliana Colanzi y Daniel Flores.
 
Ninguno de estos sellos les cobra a los escritores y les pagan el 10 por ciento establecido. Excursiones distribuye en librerías, Vaca Mariposa se puede encontrar en las más exquisitas, en cambio, Funesiana vende a través de su web, en presentaciones y ferias independientes como FLIA y Festipulenta. La bandera aquí no es "ser esclavos de los ventas", sino autogestionarse, seguir editando a su gusto y, sobre todo "respetar a los lectores".
 
"La elección de los autores es un premio para los editores", reivindica Funes y pone como ejemplo el ensayo de Zambra que no se conseguía en Argentina y que ya vendió el 30 por ciento de la tirada.
 
De hecho, en plena mesa, las chicas de Excursiones son aplaudidas, reeditarán "Prosa Plebeya", de Néstor Perlongher.
 
Candal, sobre el rol del editor, sostiene: "Un autor necesita un lector dedicado que lo interpele. Un editor tiene responsabilidad con el autor y los lectores" y Kasztelan refuerza: "la idea del editor es difundir porque cree en un libro y en su autor".
 
En cuanto al dinero, todos coinciden: "en algún punto entra en la ecuación y no está mal un subsidio, pero no debe condicionarnos".
 
Ninguno vive de la edición y Echevarría lo resume: "lo económico es la posibilidad de existencia, que el proyecto continúe".
 
Nuevas prácticas de lecturas conviven con libros artesanales, negar la tecnología es como "querer tapar el sol con un dedo", indica Funes y es cierto, todos pisan fuerte con lo digital, plataforma para expandirse a otros países de la región.
 
Morán es categórica "Vaca Mariposa tiene un doble concepto, las revistas son digitales y los libros, en papel"; desde Excursiones subirán ebooks en 2014; Funesiana postea gratis los pdf y los formatos epub y mobi (kindle). "El e-book da más lectores", dicen.
 
Los e-books gratuitos, agrega Candal que suben libros digitales cada dos meses, ayudan a que se conozcan autores y es una motivación para "ir y comprar un libro", Oliveira dice que esta estrategia sirve para agrandar la base de la pirámide de lectores. Y Morán acota que "cada uno hace lo que tiene que hacer y eso cuesta verlo en las pequeñas editoriales".
 
Más allá de la individualidad estética de cada libro, a estos editores los une la búsqueda de lectores y la difusión de otros  autores, formatos y texturas. Ninguno le escapa al mote de "agitadores culturales" y dicen "publicar, cada uno a su manera, es mucho trabajo, el libro es sólo la punta de un iceberg".