30.03.2013 19:30
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entrevista

Auyero: "En la Argentina se usa el término clientelismo para estigmatizar a los pobres"

Javier Auyero, sociólogo y docente de la Universidad de Austin, Texas, afirmó que "el lugar común de que la Asignación Universal por Hijo desalienta el trabajo no resiste evidencia empírica".

Auyero, autor de un libro ya clásico, “La política de los pobres”, define a la política clientelar como “un intercambio”, pero sostiene que en la actualidad “se lo usa no sólo en ese sentido, sino casi como una acusación moral. Así, según esa estigmatización, la gente es cliente, entonces no es libre, no tiene control sobre su vida”, afirma.

Javier Auyero


Para este investigador radicado desde hace años en los Estados Unidos, pero que realiza sus trabajos de campo principalmente en el Conurbano bonaerense, el clientelismo es un proceso en el cual “sujetos políticos que están tratando de resolver darle de comer a sus hijos, entre otras cosas, se vinculan a una maquinaria política”.

Esto, dice, “no es una energía que empieza en un lado y termina en el otro, sino que es una relación” con dos puntas.

Auyero, especializado en etnografía política, admite que “lo más difícil para el investigador es plantarse no en la cabeza de un sujeto, del ‘cliente’ o del ‘puntero’, sino en la relación; porque es algo más difícil de ver. Pero el esfuerzo del libro fue entender la relación, como una estrategia de control, sí, pero también como una estrategia para resolver problemas”.

A esta altura, Auyero acepta justamente que “si en algo el libro fue un fracaso, es en que advertía que no se debía utilizar el término clientelismo para estigmatizar a los pobres”.

“Hoy se utiliza el término clientelista como sinónimo de corrupción, de político que vende drogas, de policía que chorea. Todo es clientelismo, y cuando un término empieza a servir para todo, no sirve para nada, sobre todo para las ciencias sociales”, se lamenta.

Auyero sostiene que lo mismo sucede con términos como marginalidad o subclase, e indica que también “hay un lugar común que dice que la Asignación Universal por Hijo desalienta el trabajo, que porque la recibe la gente no quiere trabajar. Y eso no resiste ninguna evidencia empírica”.
“Cualquiera que haga un estudio serio de la Asignación Universal por Hijo puede encontrar muchas cosas, menos que desalienta el trabajo”

“Cualquiera que haga un estudio serio de la Asignación Universal por Hijo puede encontrar muchas cosas, menos que desalienta el trabajo”, afirma.

Respecto de sus nuevas investigaciones, orientadas hacia la violencia urbana, sostiene que hoy “se la estudia y se hacen muchas crónicas como si fuese un tema de ‘ajustes’, como retaliación. Se pegan tiros entre ellos, porque se miraron mal…

Pero lo que estamos viendo es que las violencias están muy encadenadas. La violencia de las drogas está vinculada con la doméstica, con la sexual, con la criminal”.

En ese sentido acepta que naturalización de la violencia en los sectores populares y la visibilización de la “inseguridad” en los sectores medios, hace que éstos logren más recursos en materia de “seguridad”.

“Eso podría ser una consecuencia de cómo se enmarca el problema. Y es un esfuerzo destinado a fracasar. Este reclamo de las clases medias de que las cárceles tienen que crecer y en la que el delincuente entre y no salga, es contradictorio”, concluye.

Por último, Auyero sostiene que “ese reclamo de asegurar cada vez más los espacios de la clase media, está condenado al fracaso. En realidad, si lo que quieren de verdad es más seguridad, se necesita una especie de Plan Marshall en los sectores más postergados. Sin eso, no se lo resuelve como un tema meramente policial ni, mucho menos, penitenciario”.