19/03/2013 Pintadas en Ro Gallegos

In hoc signo vinces

Las pintadas en la capital santacruceña y la publicación de una solicitada en los diarios agrediendo a distintas organizaciones kirchneristas en relación con la elección de Bergoglio como papa hacen un uso más que sugerente de dos signos ligados a hechos trágicos de la historia de nuestro país.

Hernn Brienza

Por Hernn Brienza

Pintadas en las calles de Río Gallegos.
Pintadas en las calles de Ro Gallegos.


Las paredes de Río Gallegos amanecieron con pintadas más que sugerentes. Una V y una cruz cristiana (+) arriba firmaban una serie de mensajes acompañados sugerentemente por la publicación en los diarios de una solicitada de tinte macartista, con la excusa de la designación de Jorge Bergoglio al frente del Vaticano y vituperando a La Cámpora y demás organizaciones kirchneristas. El título de la solicitada es “No es de peronistas” y enumera una lista de supuestas cosas no deberían hacer quienes se reconocen dentro del movimiento nacional y popular. Pero más allá de sacar a relucir un “Peronómetro” robado a José López Rega, lo más curioso es el signo de Cristo Vence en las paredes.

Volvamos al origen del signo V y +, cuyas raíces se rastrean en el Imperio Romano. El símbolo del cristianismo primitivo consistía en un monograma compuesto por las letras griegas chi (X) y rho (P), los dos primeros en el nombre de Cristo en griego. Según narra la leyenda, Constantino I soñó la noche anterior a la batalla del Puente Milvio contra Majencio, el 12 de octubre del año 312, con ese símbolo y una frase en griego que decía “con este signo vencerás”. Al día siguiente, hizo pintar una XP en todos los escudos de sus soldados y, como no podía ser de otra manera, venció a su rival, lo que le permitió mantener todo el poder en el resquebrajado imperio.

"Pero más allá de sacar a relucir un 'Peronómetro' robado a José López Rega, lo más curioso es el signo de Cristo Vence en las paredes."


El signo, luego se fue transformado con el paso del tiempo. Se latinizo por el IHS, pero no cayó en desuso. Se puede ver en muchísimas iglesias antiguas y también modernas y es uno de los signos que más se utilizan para representar a Jesús. Es como un Perón Vuelve pero con la pata de la P más larga y atravesando  la X.

En la Argentina ese signo, pero deformado, ingresó en la historia de manera trágica. El 16 de junio de 1955 durante el bombardeo criminal a las Plaza de Mayo por parte de 28 aviones de la Armada, que descargaron 14 toneladas de explosivos sobre la Casa Rosada y otros objetivos, como la CGT, la Casa Rosada y Plaza de Mayo. En un intento inexplicable por matar a Perón, asesinaron a casi medio millar de personas, la mayoría civiles que pasaban por el lugar y muchos trabajadores que habían acudido desarmados a defender a Perón. Los aviones navales que huyeron a Montevideo llevaban bajo sus alas pintadas la cruz abrazada por una V, es decir el signo de Cristo Vence que apareció en las calles de Santa Cruz

Ese signo se convertiría años después en el símbolo máximo de la autodenominada “Revolución Libertadora" y “adornaría” las paredes pintadas en apoyo a la dictadura de Pedro Aramburu e Isaac Rojas. Hoy, más de cincuenta años después, no parece ser muy de peronistas andar pintando ese temible signo por los muros de cualquier ciudad de la Argentina.